Enfermedad de Ménière: Tratamiento

Tratamiento

Aún no existe una cura para la enfermedad de Ménière, pero existen diferentes tratamientos para aliviar los síntomas. Para adecuar el tratamiento a cada paciente deben valorarse la edad, el estado general, la audición y la función vestibular.

El síntoma más incapacitante de un ataque de la enfermedad de Ménière es el mareo o vértigo. Para el vértigo se emplean medicamentos antivertiginosos, y para las náuseas y vómitos usaremos antieméticos. También se suele recomendar la betahistina, sobre todo como tratamiento a largo plazo del control de la crisis.

Reducir la sal en la dieta y tomar diuréticos ayudan a algunas personas a controlar los mareos. Esto ocurre porque se reduce la cantidad de líquido que el cuerpo retiene, lo que puede ayudar también a disminuir el volumen de líquido y la presión en el oído interno.

Cuando el tratamiento farmacológico no basta se pueden llevar a cabo técnicas invasivas. En caso de hipoacusia (pérdida de audición) inexistente o leve, se puede aplicar una inyección de dexametasona (corticoide) intratimpánica.

En los casos en los que la hipoacusia es moderada, se puede optar por la inyección intratimpánica de gentamicina para controlar el vértigo. Sin embargo, debido a que la gentamicina puede dañar las células del oído que nos ayudan a oír, el riesgo de pérdida de audición aumenta significativamente.

En caso de hipoacusia severa se puede realizar una laberintectomía (destrucción del laberinto), que comporta la pérdida completa de la audición de ese oído pero controla el vértigo al 100%. Asimismo, se puede cortar el nervio del equilibrio que proviene del oído (neurectomía vestibular).

El tratamiento mediante cirugía es el único que puede eliminar definitivamente el vértigo, pero sólo debe emplearse cuando la enfermedad ha evolucionado mucho y el paciente presente sordera importante y persistencia notable del resto de los síntomas. Es el propio paciente el que tiene que decidir cuando se opera, en función de lo frecuente que sean los brotes de vértigo, de la intensidad de estos brotes, y de su propia angustia y sufrimiento.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR