Cisticercosis

¿Qué es?

La cisticercosis es una infección parasitaria causada por los quistes de las larvas del parásito Taenia solium, más conocido como tenia porcina.

Se debe diferenciar entre las dos especies más habituales de tenia, a las que se llama popularmente “la solitaria” o “lombriz solitaria” : la Taenia solium y la Taenia saginata. Además de tener características distintas propias de su especie, cada una de las tenias puede tener repercusiones distintas sobre la salud.

La Taenia solium es un tipo de gusano plano en forma de cinta de color blanquecino o amarillo claro, que parasita a los seres humanos y vive en el interior del tubo digestivo, normalmente en el intestino delgado, con su cabeza anclada en la pared intestinal. Puede medir hasta 3 o 4 metros de longitud. Dentro del intestino se reproduce mediante huevos que contienen larvas de tenia.

Los huevos son expulsados por las heces hacia el exterior, y son capaces de sobrevivir porque están recubiertos de una materia muy resistente. Estos huevos contaminan la tierra y las aguas donde no hay control sanitario de los excrementos humanos. A su vez, otras personas o animales como el cerdo, o el jabalí, o otros animales salvajes, pueden contaminarse al comer alimentos como verduras, hortalizas, o plantas que estén contaminadas por esa tierra o agua que contiene los huevos microscópicos de tenia.

Una vez en el intestino de otra persona, o de un cerdo o jabalí , el huevo de tenia libera la larva de tenia de su interior llamada oncosfera. La larva es capaz de atravesar la pared del intestino, llegar hasta los vasos sanguíneos o linfáticos, y viajar por su interior hasta llegar al tejido muscular esquelético o hasta el sistema nervioso central. Una vez alcanzado el músculo o el sistema nervioso del huésped (huésped intermedio), la larva se establece y se transforma en un quiste llamado cisticerco.

Cuando una persona come carne cruda o poco hecha de cerdo o de otro animal contaminado que contienen cisticercos en sus músculos, estos cisticercos se liberan en el interior del intestino y permiten que crezca y madure una nueva tenia dentro del nuevo huésped (huésped definitivo), perpetuando así el ciclo de contagio.

Causas

La cisticercosis se contagia al ingerir los huevos excretados por las heces de una persona que es portadora en su intestino de la tenia Taenia solium. Las personas que conviven con el portador de la tenia tienen un riesgo más alto de contraer cisticercosis. También se ve favorecido el contagio por unas condiciones higiénicas deficitarias. Los huevos pueden estar presentes en la tierra o en las aguas contaminadas, o en los alimentos como verduras y hortalizas que crecen en suelo contaminado o se riegan con agua contaminada. La cisticercosis no se contrae por comer carne de cerdo, o jabalí, o de caza cruda o poco cocinada, sino que al comer estar carne que contiene cisticercos la persona contrae el parásito de la tenia, es decir padece teniasis.

Cisticercosis: Síntomas

La cisticercosis, es decir, la presencia de estos quistes larvaros o cisticercos en los tejidos, se puede desarrollar en los músculos, los ojos, el cerebro y la columna vertebral. Los síntomas dependen del número de cisticercos y del lugar donde se localizan. Cuando los cisticercos se alojan en el cerebro o en la médula espinal producen la infección más grave, llamada neurocisticercosis. Síntomas de neurocisticercosis
  • Crisis convulsivas
  • Dolores de cabeza.
  • Confusión
  • Problemas de equilibrio
  • Inflamación del cerebro y acumulación excesiva de líquido en el cerebro (hidrocefalia).
  • En los casos graves puede ocasionar la muerte.
Síntomas de cisticercosis muscular:
  • Puede pasar desapercibida y no causar síntomas.
  • Pueden producir bultos debajo de la piel.

Cisticercosis: Diagnóstico

El diagnóstico de la cisticercosis puede sospecharse a partir de los síntomas, sobretodo de los síntomas que afectan al sistema nervioso (neurocisticersosis), y de la historia clínica con antecedentes de ingesta de carne que pueda ser sospechosa de contaminación. Las pruebas complementarias para demostrar la presencia de cisticercos en los tejidos son la resonancia magnética, el TAC (tomografía axial computarizada. Los análisis de sangre también pueden facilitar el diagnóstico pero no siempre resultan positivos. Por otro lado, el examen en fresco de las heces en un laboratorio permite el diagnóstico de teniasis, es decir, de la presencia del parásito en el intestino. También la exploración por endoscopia digestiva demuestra la presencia de una tenia adulta en el sistema digestivo.

Cisticercosis: Tratamiento

El tratamiento de la cisticercosis depende del lugar donde están alojados los cisticercos, de su cantidad, de cuál es el estado de vitalidad de estos cisticercos y de las manifestaciones clínicas que estén causando en la persona. Si la neurocisticercosis presenta convulsiones, hidrocefalia, o hipertensión intracraneal, se deben tratar de forma adecuada. Las distintas herramientas terapéuticas son:
  • Medicamentos anticonvulsivantes o antiepilépticos.
  • Antiinflamatorios de tipo corticoide
  • Técnicas quirúrgicas: por ejemplo colocación de una derivación ventrículo-peritoneal que drene el líquido cefalorraquídeo acumulado en una hidrocefalia, cirugía endoscópica para extirpar los quistes alojados dentro del sistema ventricular cerebral.
Los medicamentos antiparasitarios no se administrar como una urgencia médica. En algunas ocasiones, si el cisticerco es único, no provoca síntomas, es muy antiguo y la larva de tenia está muerta en su interior (quistes calcificados), puede no administrarse ningún fármaco. Para destruir los quistes o cisticercos viables se puede administrar un medicamento llamado Praziquantel. Esta destrucción produce una gran reacción inflamatoria que puede producir síntomas de gravedad en el sistema nervioso central, por lo que es necesario tratar además con corticoides intravenosos que mitiguen esta inflamación.

Cisticercosis: Prevención

Para prevenir la cisticercosis, se recomiendan las siguientes precauciones:
  • Lavarse las manos con agua tibia y jabón después de ir al baño, de cambiar pañales y antes de manipular o servir alimentos.
  • Lavar y pelar todas las frutas, verduras, hortalizas y legumbres crudas antes de comerlas.
  • Extremar las medidas en viajes a zonas donde la presencia de tenia es habitual: beber solamente agua embotellada o hervida.
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