Bulimia

¿Qué es?

La bulimia es un trastorno de la conducta alimentaria en el que la persona presenta episodios llamados atracones durante los que come una gran cantidad de alimento y siente una pérdida de control sobre la comida. Tras estos episodios la persona realiza acciones de purga como provocarse el vómito, consumir laxantes u otros medicamentos para evitar el aumento de peso.

Una variante de la bulimia es la llamada diabulimia, cuya diferencia es que la persona que padece el trastorno  también padece diabetes mellitus tipo 1, es decir que necesita tratamiento con insulina sintética. En el caso de la diabulimia la persona se administra conscientemente menos dosis de la insulina necesaria para tratar su enfermedad, con la intención de perder peso.

No se debe confundir la bulimia con la anorexia nerviosa, aunque ambos son trastornos de la conducta alimentaria y en ocasiones pueden presentarse de forma combinada.

Causas

La causa exacta de la bulimia se desconoce. Sí se sabe que existen muy diversos factores genéticos, psicológicos, familiares, sociales o culturales que juegan un papel importante en el desarrollo del trastorno. Es más frecuente en mujeres que en hombres. También ocurre de forma más habitual en chicas adolescentes y en mujeres jóvenes.

Bulimia: Prevención

La prevención de la bulimia no es siempre posible, pero algunas cuestiones pueden ser de utilidad, por ejemplo:
  • Desarrollar unos buenos hábitos alimentarios desde la infancia, facilitando la autorregulación de la saciedad en los bebés y niños pequeños, evitando forzar a comer más de lo que tienen hambre.
  • Fomentar el pensamiento posivito y el reconocer aquellas cosas que gustan del propio cuerpo, sin criticar la apariencia de otras personas ni la propia.
  • Evitar compararse con otras personas y valorar las propias cualidades
  • Evitar el aislamiento social

Bulimia: Síntomas

Los síntomas de la bulimia pueden ser más o menos evidentes, pero en general la persona es consciente que su patrón de alimentación no es normal. Es habitual experimentar miedo o culpa después de los distintos episodios de atracones y purgas. La persona con bulimia puede presentar atracones una o varias veces al día durante meses. A menudo come grandes cantidades de alimentos ricos en calorías. Es común que estos atracones tengan lugar en secreto. Tras un episodio de atracón aparecen sentimientos de culpa y autorrechazo que provocan la conducta de purga para intentar evitar el aumento de peso. Existe una tensión emocional que a menudo tras la purga se produce una sensación de alivio. Una purga puede llevarse a cabo provocándose el vómito, practicando ejercicio físico de forma excesiva, o con el uso abusivo de ciertos medicamentos laxantes, enemas o diuréticos. En las personas con diabetes insulinodependiente también manipulando las dosis de insulina de forma que se administran en menor dosis de la necesaria para su enfermedad. El peso y el índice de masa corporal de una persona que padece bulimia puede ser normal, pero la propia visión o autoconcepto corporal les lleva a pensar que tienen sobrepeso. En los casos en que el peso es normal es posible que este trastorno alimentario pase más desapercibido que en los casos en que hay una importante pérdida de peso, como en la anorexia nerviosa.

Bulimia: Tratamiento

El tratamiento de la bulimia requiere un abordaje multidisciplinar por parte de diferentes profesionales de la salud, tanto médicos, psiquiatras, dietistas-nutricionistas, psicólogos, etc. Solamente en algunos casos las personas con bulimia necesitarán ser hospitalizadas para realizar un tratamiento, por ejemplo:
  • Si además presetan anorexia nerviosa
  • Si además tienen una depresión mayor.
  • Si necesiten medicación para suspender las purgas.
Lo más habitual es que el tratamiento se pueda llevar a cabo de forma ambulatoria, es decir, sin necesidad de ingreso hospitalario. El tratamiento depende de la gravedad de la bulimia y de la respuesta de la persona a los tratamientos. Las diferentes herramientas terapéuticas son:
  • Grupos de apoyo, sobretod en casos de bulimia leve sin otros problemas de salud.
  • Terapia psicológica, como la terapia conversacional, cognitivo-conductual u otros abordajes psicológicos.
  • Asesoría nutricional.
  • Combinación con fármacos antidepresivos como los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina (ISRS).
Es muy importante que la persona que padece bulimia y está dispuesta a seguir un tratamiento sea consciente de que es probable que se puedan necesitar diferentes terapias para manejar este trastorno, también que puede tener recaída y no por eso debe abandonar, y que además no es una situación fácil ni confortable, sino que en ese proceso tanto la persona como su familia y entorno más cercano deberán hacer un gran esfuerzo para la recuperación.

Bulimia: Diagnóstico

El diagnóstico de bulimia no es sencillo. Algunas conductas fuera de lo común para la persona pueden hacer sospechar, como por ejemplo:
  • Ir al baño de manera regular inmediatamente después de las comidas.
  • Pasar mucho tiempo haciendo ejercicio.
  • Consumir repentinamente grandes cantidades de alimentos
  • Comprar grandes cantidades de alimentos que desaparecen de inmediato.
  • Descubrir el uso de laxantes, pastillas para adelgazar, fármacos que causan el vómito o diuréticos.
Algunos signos en la exploración físca también pueden inducir la sospecha diagnóstica:
  • Alteraciones dentales: caries dental, gingivitis o erosión del esmalte dental por el contacto excesivo y repetido con el ácido del vómito.
  • Pequeños cortes o callosidades a en los dedos debido al roce con los dientes al povocar el vómito.
  • Sequedad de boca
  • Pequeñs manchas rojas en forma de puntitos en la piel de la cara o alrededor de los ojos correspondientes a la rotura de pequeños capilares sanguíneos por el esfuerzo al vomitar
  • Apariencia similar a una bolsa en las mejillas
  • Salpullidos y granos
  • Los análisis de sangre pueden mostrar un desequilibrio electrolítico, por ejemplo un bajo nivel de potasio o deshidratación.
Finalmente el diagnóstico definitivo se establece a través de la entrevista clínica y psicológica.
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