Bartolinitis

¿Qué es?

La bartolinitis es una infección de la zona genital femenina que afecta a las glándulas de Bartolino de la vulva.

Las glándulas de Bartolino  se encuentran a cada lado del orificio de la vagina, con la función de secretar un fluido que ayude a la lubricación vaginal. Cuando una de estas glándulas se obstruye se produce la inflamación que corresponde a la bartolinitis. También se puede complicar y producir un quiste y/o un absceso de Bartolino.

La incidencia de quistes del conducto de Bartolino aumenta con el número de partos y con la edad hasta la menopausia. Después de la menopausia la frecuencia de aparición es menor.

Aproximadamente el dos por ciento de las mujeres desarrollan un quiste o absceso de la glándula de Bartolino durante su vida.

Causas

La causa de la bartolinitis es la obstrucción del pequeño conducto de salida de una glándula de Bartolino, debido a una infección o un crecimiento de la piel. Durante esta obstrucción, el líquido lubricante de la glándula de Bartolino queda retenido, se acumula y se puede infectar pudiendo llegar a producir un absceso. La infección de la glándula de Bartolino puede deberse a diferentes tipos de bacterias, propias de la piel o también de transmisión sexual, por ejemplo: Escherichia coli, Haemophilus influenzae, estreptococos, estafilococos, gonococo y Chlamydia trachomatis.

Bartolinitis: Síntomas

Los síntomas de la bartolinitis en ocasiones pueden pasar desapercibidos, sobre todo si el quiste es de pequeño tamaño y no produce infección. Pero en bastantes ocasiones, la mujer percibe un abultamiento cerca de la abertura vaginal, que inicialmente puede ser indoloro, pero también puede producir molestias. Este bultito puede crecer desde 1 hasta 4 cm y la infección puede suceder de forma rápida en pocos días. Cuando el bulto es doloroso cerca de la vagina se percibe dolor al caminar, sentarse o durante las relaciones sexuales. Si el quiste se infecta o sucede un absceso de Bartolino puede presentarse fiebre alta.

Bartolinitis: Diagnóstico

El diagnóstico de la bartolinitis es frecuente que se realice siguiendo los síntomas y signos que la paciente expone y que se observan mediante la exploración física. En ocasiones solo con estos datos y la historia clínica previa puede ser suficiente. Pero también puede ser necesario realizar un examen ginecológico, tomar muestras de secreciones de la vagina o el cuello uterino, sobretodo si se sospecha además alguna infección de transmisión sexual. En ocasiones puede ser precisa una biopsia cutánea.

Bartolinitis: Tratamiento

El tratamiento de la bartolinitis consiste en reducir el dolor y la inflamación, tratar adecuadamente la infección y además drenar el quiste o el absceso si se han llegado a producir. Los baños de asiento con agua caliente varias veces al día, o colocarse compresas calientes en la zona, puede ayudar a ‘madurar’ el absceso y que drene de forma espontánea o sea más sencillo de tratar después. El absceso de Bartolino finalmente se trata mediante un drenaje quirúrgico, medicación antibiótica y analgésica/antiinflamatoria. El quiste de Bartolino que sucede de forma repetitiva necesitará también una técnica de cirugía sencilla llamada marsupialización para retirar definitivamente la cápsula del quiste.

Bartolinitis: Prevención

No se conoce una forma de prevención para la bartolinitis. Lo que sí se puede evitar con medidas de prevención, como la práctica del sexo seguro y los buenos hábitos de higiene, es que la presencia de un quiste de Bartolino se infecte o desarrolle un absceso más complicado de tratar.
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