Apnea del sueño

¿Qué es?

La apnea del sueño es un trastorno en el que la persona sufre interrupciones o pausas de su respiración (apneas) durante unos segundos. La apnea del sueño se caracteriza por la sucesión de episodios de obstrucción de la vía aérea superior al dormir. Si la obstrucción es total se denomina apnea, mientras que si es parcial recibe el nombre de hipopnea. La parada respiratoria puede oscilar de los diez segundos a más de un minuto y repetirse cientos de veces en una misma noche. Los pacientes con Síndrome de Apnea-Hipopnea del Sueño (SAHS) dejan de respirar durante unos segundos, lo que provoca una disminución del oxígeno en sangre y un descanso poco reconfortante.

Las apneas pueden suceder hasta 400 veces cada noche y en ocasiones despiertan a la persona, lo cual impide un sueño reparador y aporte adecuado de oxígeno durante el descanso. Como consecuencia, aumenta la somnolencia durante el día y el riesgo de
sufrir accidentes de tránsito, laborales y otros problemas médicos.

Al contrario de lo que comúnmente se piensa, esta enfermedad no sólo afecta al hombre de mediana edad con sobrepeso y que ronca, sino que se trata de una enfermedad que puede estar presente incluso en los niños, en los que se manifiesta con diferentes síntomas que en el adulto. En España hay entre dos y siete millones de personas con apnea del sueño de las cuales unos dos millones se encuentran en fases graves de la enfermedad.

La apnea del sueño puede ocurrir a cualquier edad, aunque es más probable en mayores de 40 años, personas con obesidad y mayoritariamente varones.

Que causa la Apnea del Sueño

La causa de la apnea del sueño de tipo obstructiva se trata de una interrupción del paso del aire hacia los pulmones a nivel de las vías respiratorias superiores. La obstrucción puede ser causada por distintas partes de la cavidad oral y la garganta más hinchadas de lo habitual como la lengua, amígdalas, adenoides (vegetaciones), úvula (campanilla), también por el exceso de tejido graso en la zona de la garganta o por una relajación excesiva de la musculatura de la garganta.

Existe un tipo de apena del sueño conocida como apnea central, que está causada por alteraciones e irregularidades en las señales normales que llegan y produce el cerebro para regular la respiración de forma automática.

La mayoría de las personas que padecen apnea del sueño presentan una combinación de los dos tipos, aunque el tipo obstructivo es el más frecuente.

El Grupo Español del Sueño (GES) ha realizado el Consenso Nacional sobre el Síndrome de Apneas-Hipopneas del Sueño (SAHS), un documento donde se define el alcance y los principales retos en torno a este síndrome y que pretende influir en profesionales y administraciones sanitarias para que le presten mayor atención.

Patologías relacionadas

La apnea de sueño no es el único trastorno que esta relacionado con el sueño, existen más patologías que pueden incidir sobre esta enfermedad. En nuestros canales y reportajes dispones de la última información actualizada sobre enfermedades relacionadas con el sueño.

Apnea del sueño: Síntomas

Los principales síntomas de la apnea del sueño son las apneas o pausas de la respiración.Los episodios de apnea pueden durar alrededor de 10 segundos o más y pueden presentarse de forma repetitiva a lo largo de la noche o el tiempo de sueño. Inmediatamente tras una apnea la persona se despierta de forma total o parcial con un intenso esfuerzo por respirar que se puede percibir como un ronquido más intenso.

Síntomas de la Apnea del sueño por la noche

Los síntomas de la apnea durante la noche producen fundamentalmente alteraciones del sueño como:
  • Sueño inquieto
  • Ronquidos intensos
  • Movimientos anormales
  • Despertares frecuentes
  • Pesadillas
  • Micción involuntaria

Síntomas de la Apnea del sueño por el día

Y durante el día se producen los siguientes síntomas de la apnea del sueño:
  • Cansancio crónico
  • Cefalea matutina
  • Irritabilidad
  • Apatía
  • Dificultad de concentración
  • Pérdida de memoria
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Disminución de la libido
  • Somnolencia diurna
El principal síntoma, la somnolencia diurna, provoca que la persona esté menos atenta y, por tanto, tenga mayor riesgo de padecer, por ejemplo, un accidente laboral o de tráfico, tal y como demuestran diversos trabajos científicos. Además, la apnea supone para quien la sufre un riesgo mayor de hipertensión arterial, de enfermedad cardiovascular y de mortalidad por estas causas. En este sentido, los especialistas recuerdan que entre el 40 y el 60 por ciento de los pacientes con SAHS son hipertensos, mientras que un tercio de los pacientes que tienen hipertensión arterial padecen SAHS. La somnolencia diurna implica un riesgo elevado de accidentes automovilísticos, laborales o de otro tipo y un peor rendimiento en las tareas que la persona debe desempeñar.

Apnea del sueño: Diagnóstico

El diagnóstico de la apnea del sueño se plantea a partir de la historia clínica de la persona y la exloración física. Son importantes los datos sobre los hábitos de sueño y las observaciones de la pareja o la familia. El diagnóstico definitivo requiere un estudio del sueño con pruebas como una polisomnografía, que incluye la medición de las funciones vitales (frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria, tensión arterial, niveles de oxígeno en la sangre, movimientos musculares, movimientos de los ojos, flujo de aire inspirado e espirado, ondas cerebrales con un electroencefalograma). También son necesarias pruebas de gasometría arterial, electrocardiograma, ecocardiograma y análisis de sangre con valores de hormonas tiroideas.

Mejorar el diagnóstico de la Apnea del sueño

Por otro lado, el infradiagnóstico de la apnea es uno de los temas fundamentales. Por este motivo la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) realiza tareas para sensibilizar y concienciar a la población y a los profesionales sanitarios de la importancia de esta enfermedad.

Apnea del sueño: Tratamiento

El tratamiento de la apnea del sueño consiste en facilitar que las vías respiratorias se mantengan abiertas durante las horas de sueño y evitar que la respiración se detenga. Para ello, son adecuados ciertos cambios de estilo de vida. Por ejemplo: evitar el alcohol y somníferos, dormir de lado, bajar de peso, etc. En muchos casos, se prescribe el uso de unos dispositivos de presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP, por sus siglas en inglés) que permiten mantener el flujo de aire desde la nariz y boca hasta los pulmones. Consiste en una mascarilla que está conectada a una máquina que se coloca junto a la cabecera de la cama. Esta máquina CPAP bombea aire a presión mientras la persona duerme. Puede necesitar un tiempo de adaptación al uso del CPAP por la noche, entre otras cosas por el ruido que produce. En algunos casos graves puede estar indicada la cirugía para corregir la anatomía de la parte posterior de la garganta o de diferentes problemas en la estructura de la cara, extirpar las amígdalas o las adenoides (vegetaciones).

Apnea del sueño: Prevención

La prevención de la apnea del sueño no siempre es posible, aunque pueden ayudar las diferentes medidas de cambios de estilo de vida: evitar el alcohol, no tomar somníferos, bajar de peso y evitar la obesidad.

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