Ansiedad: Tratamiento

Tratamiento

El enfoque terapéutico de los trastornos de ansiedad debe hacerse desde una perspectiva multidisciplinar, abarcando los aspectos psicosociales,  biológicos y farmacológicos. Los objetivos a alcanzar con esta aproximación al tratamiento de la ansiedad son aliviar los síntomas, evitarlas secuelas y ayudar en la resolución de problemas psicosociales. Vemos caso por caso:

  • Trastorno por  ansiedad generalizada:  la terapia cognitivo-conductual (TCC) se ha demostrado  eficaz  a corto y  largo plazo  al reducir síntomas de ansiedad, tristeza y  preocupación. Se puede  aplicar de manera individual o en grupo. Puede combinarse con un antidepresivo.
  • Los trastornos de ansiedad propios de la infancia como son el mutismo selectivo y  trastorno de ansiedad por separación deben ser tratados con terapias conductuales y apoyo paterno.
  • Trastornos de angustia: combina medicación y psicoterapia y generalmente de manera muy eficaz.
  • El tratamiento abortivo de una crisis se trata con benzodiacepinas de acción rápida asociadas a técnicas para el control de la respiración. Para el tratamiento profiláctico para la prevención de nuevas crisis, se tratan con antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) en combinación con benzodiacepinas o en monoterapia a largo plazo. Como tratamiento psicológico: terapia cognitivo-conductual, incluyendo psicoeducación, exposición a los síntomas,  técnicas de respiración, relajación y de manejo del pánico.
  • Trastornos fóbicos: la agorafobia secundaria a trastorno de angustia debe ser tarada como tal.
  • La fobia social se trata con técnicas cognitivo-conductuales dirigidas al entrenamiento de habilidades sociales. En casos graves puede asociarse tratamiento farmacológico con un ISRS. Para  las  fobias específicas se emplean técnicas conductuales, como la exposición en vivo, basada en la desensibilización sistemática. No son necesarios los fármacos.
  • Trastornos por estrés agudo y postraumático: es fundamental el apoyo psicológico y social. Los fármacos se emplean en función del síntoma predominante, siendo los ISRS los más eficaces. La terapia cognitivo conductual, así como un diagnóstico precoz son muy importantes ya que evitan la cronificación (que ocurre hasta en un 10%).
  • Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC): este trastorno requiere el uso combinado de medicación, con ISRS a dosis altas y a largo plazo para controlar las ideas obsesivas  y, además,  de técnicas de  terapia conductual como la exposición con prevención de respuesta,  especialmente  indicadas para la mejoría de las compulsiones.
¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR