Anoxia cerebral

¿Qué es?

La anoxia cerebral es la situación anómala en la que ocurre una falta de aporte del oxígeno de la sangre a los tejidos del cerebro, durante un tiempo mayor al que pueden soportar los mecanismos de compensación que se encargan de evitar la muerte de las neuronas.

También se puede denominar encefalopatía anóxica o hipóxica. La diferencia entre las dos palabras es:

– Anoxia, que significa impedimento total de llegada de oxígeno a los tejidos.

– Hipoxia, que hace referencia a disminución de forma parcial.

El cerebro es un órgano muy vulnerable a la falta de oxígeno. Si sufre una disminución de la llegada de oxígeno alrededor de 5-6 minutos se comienza a producir un daño en el tejido cerebral irreversible. Después de unos 15 minutos de falta de oxígeno, más del 95% del tejido cerebral se encuentra dañado.

Causas

La causa fundamental de la anoxia cerebral es la falta de llegada de oxígeno a los tejidos cerebrales a través de la sangre. Esta situación puede ocurrir por un paro cardiocirculatorio o un fallo respiratorio súbito aunque, en general, ambos suelen darse a la vez. Las principales enfermedades que pueden producir situaciones de anoxia o hipoxia cerebral se clasifican según los mecanismos que ha producido la anoxia:
  • Anoxia isquémica: el oxígeno no llega al cerebro por una obstrucción del flujo de la sangre hacia el cerebro. Es la causa más frecuente. Incluye enfermedades como: ictus, parada cardiorrespiratoria, infarto de miocardio, arritmia ventricular, hipotensión extrema o estado de shock, hemorragia interna o externa.
  • Anoxia anóxica: se debe a una cantidad inadecuada de oxígeno en el aire que la persona respira. Por ejemplo: mal de altura en la práctica deportiva de alta montaña, ahogamiento por inmersión, atragantamiento o aspiración de vómito, estrangulación, obstrucciones de la vía aérea, asma severo, crisis anafiláctica, accidentes que se producen durante el proceso de la anestesia, enfermedades que paralizan los músculos respiratorios o enfermedades del sistema nervioso central (ciertas encelopatías de la infancia, epilepsia, o traumatismos cerebrales).
  • Anoxia anémica: el oxígeno al cerebro no llega en suficiente cantidad porque está descendido o alterado en la propia sangre por causa de una anemia severa.
  • Anoxia tóxica: hay sustancias que impiden el adecuado uso del oxígeno en el interior del sistema respiratorio y de los tejidos del sistema nervioso. Por ejemplo: onóxido de carbono, cianidas, narcóticos, alcohol, formaldehido, acetona, tolueno o algunos anestésicos.

Anoxia cerebral: Síntomas

Los síntomas de la anoxia cerebral y la gravedad de las lesiones dependen del tiempo que el cerebro haya permanecido sin el oxígeno necesario y que el flujo de sangre esté parcialmente reducido o se haya detenido completamente. Las principales manifestaciones clínicas son:
  • Alteraciones del nivel de conciencia: estados de coma, estados de vigilia con mínima conciencia.
  • Alteraciones cognitivas: desorientación, déficit de atención, falta de aprendizaje y memoria, etc.
  • Trastornos sensitivo-motores: debilidad generalizada o tetraparesia, debilidad de miembros inferiores o paraparesia.
  • Problemas sensoriales y visuales: agnosia visual (no reconocer o comprender los estímulos visuales), alteraciones de la sensibilidad.
  • Alteraciones del movimiento: temblores, corea, ataxias, mioclonías, síndrome rígido-acinético.
  • Diferentes déficits neuropsicológicos, entre los cuales predomina la pérdida de memoria (síndrome amnésico).

Anoxia cerebral: Diagnóstico

El diagnóstico de la anoxia cerebral es fundamentalmente clínico, es decir, mediante la historia del paciente, sus factores de riesgo y circunstancias que haya ocasionado el episodio de anoxia; además de la exploración física con la toma de constantes vitales, pulso, presión arterial y saturación de oxígeno en la sangre. Para determinar la causa de la anoxia serán necesarias pruebas complementarias diversas, como: análisis de sangre (que incluye hemograma, bioquímica, tóxicos…), gasometría arterial, radiografía de tórax, pruebas de función cardíaca (electrocardiograma, ecocardiografía), pruebas de neuroimagen (tomografía axial computarizada, resonancia magnética), etc.

Anoxia cerebral: Tratamiento

El tratamiento de la anoxia cerebral es, en primer lugar, intentar detener la causa y frenar el mecanismo que está produciendo la falta de aporte de oxígeno al cerebro. Para ello puede ser necesaria la actuación urgente a modo de primeros auxilios para mantener la vía aérea abierta o las maniobras de reanimación cardiopulmonar; ventilación mecánica, para garantizar la entrada de oxígeno; aporte de transfusión sanguínea, si es preciso; normalizar la presión arterial y frecuencia cardíaca, para lograr que la sangre llegue adecuadamente al cerebro; desobstruir la vía aérea; contrarrestar el efecto de un posible agente tóxico; frenar las convulsiones, si las hay; etc. En segundo término, está el tratamiento de recuperación del daño cerebral, en el que la persona puede requerir el ingreso en una Unidad de Cuidados Intensivos para mantener el soporte vital necesario hasta restablecer las condiciones óptimas para mantener su vida. Cuanto más tiempo haya estado una persona inconsciente y sin aporte de oxígeno al cerebro, más probabilidades hay de daño cerebral irreversible y menos probabilidades de recuperación. El pronóstico con posibles secuelas o lesiones tras el episodio de anoxia cerebral está condicionado por la edad, complicaciones clínicas y antecedente inmediato de traumatismo cráneo-encefálico. Además, otro factor que condiciona el pronóstico es si se puede restablecer rápidamente el aporte de oxigeno en la zona afectada del cerebro. Cuando el proceso de isquemia (falta de aporte de sangre a los tejidos)  es breve, por ejemplo, unos segundos o máximo dos minutos, se puede conseguir una recuperación íntegra. Pero si el tiempo de isquemia está cerca o supera los 5 minutos, las secuelas neurológicas son muy probables.

Anoxia cerebral: Prevención

La prevención de la anoxia cerebral se basa en la prevención de las enfermedades que pueden producir los diferentes tipos de anoxia. Es imprescindible que la respuesta urgente ante una persona que sufre una pérdida del conocimiento sea lo más inmediata posible, ya que el menor tiempo que el cerebro pase sin oxígeno equivale a mayor supervivencia de las neuronas y menor daño irreversible. El teléfono de emergencias médicas es el 112.

Testimonios

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR