Ictus

¿Qué es?

El ictus o los accidentes vasculares cerebrales son un conjunto de enfermedades que afectan a los vasos sanguíneos que suministran la sangre al cerebro. Son patologías que se manifiestan súbitamente. El ictus es el equivalente a un infarto de corazón, pero en el cerebro.

El ictus es un trastorno súbito de la circulación cerebral, que dificulta la llegada de sangre a las arterias cerebrales e impide que lleguen a las neuronas el oxígeno y los nutrientes que necesitan para funcionar. El resultado puede ser desde la muerte súbita hasta la recuperación, pasando por diversos grados de incapacidad, a veces severos, que afectará la calidad de vida de sus víctimas.

Depende de la causa, podemos hablar de dos tipos de ictus. El infarto cerebral hemorrágico, que se produce por una hemorragia cerebral, y el infarto cerebral isquémico, provocado por la obstrucción de las arterias cerebrales.

La prevención es la medida clave para mantener el ictus alejado. Hacer ejercicio moderado cada día, no fumar, controlar nuestra tensión arterial regularmente y mantener un nivel bajo de colesterol con una buena dieta, son las principales recomendaciones.

Hipertensión e ictus

La hipertensión es un serio factor de riesgo del infarto cerebral. Para las personas hipertensas es muy importante mantener unos niveles de colesterol LDL bajos y apartar la sal de su dieta, además de cumplir con la medicación.

Causas

El ictus suele tener su causa en la acumulación de una serie de hábitos de estilo de vida y factores genéticos. Los factores de riesgo más importantes identificados son la edad (aumentan las probabilidades de padecerlo a partir de los 60), el sexo (es más común en hombre que en mujeres),  o los antecendentes familiares. Además, hay ciertas enfermedades que favorecen la aparición de un accidente vascular cerebral. Es el caso de la hipertensión arterial; los pacientes que padecen enfermedades cardíacas; el tabaquismo, la diabetes mellitus, entre otras. Cómo se ve en la sección de prevención, los hábitos de vida saludables son el mejor escudo contra el ictus. De hecho, cuestiones como el consumo excesivo de alcohol, el consumo de drogas,  la obesidad, la vida sedentaria, las dietas ricas en sal y en grasas son factores que aumentan la posibilidad de padecerlo.

Ictus: Prevención

La mejor receta para prevenir un ictus o accidente vascular cerebral es llevar una vida sana. Resulta fundamental eliminar de entre los hábitos vitales aquellos que incrementan la posibilidad de padecerlo (Ver el apartado causas). En concreto, habría que eliminar factores de riesgo como el tabaquismo, la hipertensión arterial no controlada, el consumo excesivo de alcohol, la diabetes, el colesterol alto, la obesidad, las dietas ricas en sal y grasas y la vida sedentaria.

Ictus: Síntomas

El ictus tiene bien delimitadas cuáles son las señales de alarma que indica que se está padeciendo. En concreto, son seis:
  • Pérdida de fuerza en la cara, en el brazo y/o en la pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • Trastornos de la sensibilidad, sensación de “acorchamiento u hormigueo” de la cara, brazo y/o pierna de un lado del cuerpo, de inicio brusco.
  • Pérdida súbita de la visión parcial o total, en uno o ambos ojos.
  • Alteración repentina del habla, dificultad para expresarse, lenguaje que nos cuesta articular y ser entendido por quien lo escucha.
  • Dolor de cabeza de inicio súbito, de intensidad inhabitual y sin causa aparente.
  • Sensación de vértigo intenso, inestabilidad, desequilibrio o caídas bruscas inexplicadas, si se acompañan de cualquiera de los síntomas descritos con anterioridad.
Cuando una persona o alguien de su entorno se percata de que está padeciendo un ictus, debe acudir o ser trasladada lo antes posible a un hospital.

Ictus: Tratamiento

El tratamiento del ictus difiere si éste es causado por el bloqueo de una arteria o por la ruptura de un vaso. De todas formas, hay algunas pautas que en cualquier caso hay que seguir para tratar un accidente vascular cerebral. Para el tratamiento de un ictus resulta fundamental reconocer rápidamente sus señales y síntomas e ir anontando cuando ocurren por primera vez. Además, es importante avisar cuanto antes a los servicios sanitarios. En ocasiones se debe recurrir a la cirugía para eliminar el coágulo que bloquea las arterias del cerebro. Otra cosa es la rehabilitación. Cuando el ictus ya haya pasado, el tratamiento depende de las incapacidades que le hayan quedado al paciente.

Ictus: Diagnóstico

El diagnóstico del ictus por parte de los facultativos médicos se realiza teniendo en cuenta los síntomas de esta patología. Una vez que se han revisado estas señales de alarma, el médico realiza una exploración física que puede incluir la realización de un Electro Cardiograma. El examen físico inicial ante un paciente con sospecha de ictus se compone de la valoración de las funciones vitales, como es la función respiratoria, el ritmo cardíaco, la temperatura, la glucemia y la saturación de oxígeno. Además, se realiza una exploración neurológica que incluye la valoración de funciones mentales, lenguaje, pares craneales, desviación oculocefálica, déficits motores, sensitivos , signos meníngeos y alteraciones cerebelosas.

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