Reposo absoluto y abstinencia sexual, claves para tratar la amenaza de aborto

Canal: Salud Mujer
Todo sobre la amenaza de aborto en este vídeo de la ginecóloga Eva María Soto.
Enfermedades y patologías relacionadas: Aborto

La amenaza de aborto es la causa más común por la que las mujeres embarazadas acuden en el primer trimestre al servicio de urgencias de un hospital. “Es un cuadro que se caracteriza por la presencia de sangrado vaginal o contracciones uterinas o ambos síntomas”, indica la ginecóloga Eva María Soto que añade que “el sangrado vaginal puede ser moderado o leve  y las contracciones uterinas se manifiestan como un dolor en el bajo vientre que la mujer suele referir como un dolor de regla de intensidad también de leve a moderada”.

El diagnóstico de la amenaza de aborto

La amenaza de aborto se diagnostica en primer lugar con la exploración ginecológica básica. “Al colocar el espéculo vaginal podemos visualizar el cuello uterino, ver la procedencia del sangrado y la cantidad del mismo. A continuación se realiza un tacto vaginal bimanual para comprobar la altura uterina y si el cuello uterino está abierto o cerrado. Para finalizar es necesaria una ecografía transvaginal que nos permite visualizar si el embarazo está bien colocado dentro del útero, si existe embrión y si éste tiene latido cardíaco”, explica la doctora.

Evolución

La evolución de la amenaza de aborto es impredecible. En la mitad de los casos se resolverá espontáneamente y la gestación continuará adelante. En las las semanas siguientes habrá que llevar a cabo un control más exhaustivo del embarazo, lo explica la especialista: “A veces puede ser necesario un control de la evolución con la determinación de la hormona del embarazo en sangre, sobre todo si no se pudo ver  la gestación dentro del útero en la primera ecografía. El control más habitual es ecográfico, recomendándose una ecografía en 15 días desde la primera eco, para ver la evolución del dolor o sangrado y de la gestación”.

¿Hay tratamiento para la amenaza de aborto?

El único y más eficaz tratamiento para la amenaza de aborto es el reposo absoluto y la abstinencia sexual. Se recomienda mantenerlo durante el tiempo que dure el sangrado y al menos hasta dos días después del cese del mismo, o bien hasta que su ginecólogo lo estime necesario según sus antecedentes previos.

“En algunos casos especiales, siempre que se haya visualizado latido cardíaco embrionario, el ginecólogo puede recomendar la utilización de progesterona oral o vaginal”, apunta Soto.

 

Descubre más artículos sobre Embarazo en el canal Salud Mujer.

¿Te ha parecido interesante? ¡Compártelo!
Compartir

Recibe nuestro boletín semanal

*Al suscribirte estás aceptando las condiciones de uso y política de privacidad

Artículos recomendados

MedicinaTV no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios de esta web en sus comentarios, se reserva el derecho a publicar o eliminar los comentarios que considere oportunos.