La reducción del pecho, una solución para la gigantomastia

Canal: Estética
La gigantomastia es el crecimiento excesivo de las mamas, nos habla de ello el doctor Moisés Martín Anaya.
Enfermedades y patologías relacionadas: Obesidad

La gigantomastia es el crecimiento excesivo del pecho de la mujer , su mismo nombre lo indica, hablamos de pechos gigantes. Y, a pesar de que son muchas las mujeres que deciden voluntariamente ponerse más pecho, en este caso el problema es el contrario, ya sea por salud, por comodidad o por motivos estéticos son muchas las que deciden hacerse una cirugía de reducción de mamas.

Esta cirugía de reducción de la mama consiste básicamente en extirpar el exceso de grasa, el exceso de glándula y el exceso de piel. Además, esta intervención suele completarse con la acción de elevar el pecho colocando la aureola y el pezón a la altura habitual para que el pecho no esté colgante. “Todo este proceso se realiza mediante anestesia general y es una cirugía que suele durar en torno a una hora y media”, indica el cirujano plástico Moisés Martín Anaya.

Cicatrices, sensibilidad y lactancia, la grandes preocupaciones 

Un tema que preocupa mucho a aquellas mujeres que padecen gigantomastia y deciden hacerse esta intervención es el de las cicatrices. El doctor aclara que éstas van a ser mayores o menores dependiendo del tamaño de la mama. “Existe lo que se conoce como la temida T que se sitúa alrededor de la aureola formando una vertical hacia abajo, no siempre es necesario hacer este tipo de cicatriz, suele hacerse solo en mamas muy grandes y, en otras ocasiones, solo con la vertical o con la cicatriz que va alrededor de la aureola es suficiente”, explica el doctor.

Además de las cicatrices, otro tema que genera inquietud es el de la sensibilidad de las mamas. El especialista señala que es  importante dejar claro que “los nervios sensitivos muchas veces ya han perdido sensibilidad a lo largo de los años debido a la elongación de la mama y  con la cirugía no se puede recuperar esa sensibilidad perdida pero tampoco se pierde, la mujer se queda con la misma sensibilidad que tenía previamente tanto en las aureolas como en los pezones”.

En cuanto al tema de la lactancia, que también es motivo de preocupación si la mujer es joven, el doctor lo deja bien claro: “No hay problema en dar el pecho al bebé ya que se conserva la glándula mamaria y sus conectores necesarios para dar el pecho”.

Descubre más artículos sobre Reducción de pecho en el canal Estética.

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