La espirometría, prueba clave para diagnosticar asma

Canal: Alergia
¿En qué consiste una espirometría? La alergóloga Patricia Verdú nos da todos los detalles en este vídeo.

La espirometría bronquial forzada es una prueba respiratoria que se utiliza para confirmar el diagnóstico de asma. Suela hacerse cuando el paciente presenta síntomas compatibles como suelen ser tos, pitos o dolor en el pecho, asfixia y dificultad al respirar.

Se trata de una prueba sencilla en la cual el paciente tiene que soplar con toda la fuerza que pueda a través de un aparato que se llama espirómetro, así se mide su capacidad pulmonar. “Cuando este resultado está por debajo del 80% se considera que el paciente tiene una alteración de la capacidad pulmonar y entonces, si queremos confirmar el diagnóstico de asma, hay que hacer otra prueba que se conoce como prueba de broncodilatacion”, apunta la alergóloga Patricia Verdú. Esta prueba de broncodilatación consiste en administrar el ventolín al paciente y, posteriormente, repetir la espirometría para ver si mejora.

La espirometría es una prueba que se puede realizar en niños y adultos y, actualmente, no existe ninguna contraindicación absoluta para la realización de la de la misma. La doctora concluye señalando los beneficios de la prueba: “Es bastante sencilla y con ella se obtienen resultados de manera inmediata”. 

Descubre más artículos sobre Pruebas para identificar alergias en el canal Alergia.

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