Claves sobre el síndrome del túnel del carpo

La lesión del túnel del carpo se produce por el atrapamiento del nervio mediano a su paso por la muñeca.

La lesión del túnel del carpo se produce por el atrapamiento del nervio mediano a su paso por la muñeca. El traumatólogo Manuel Villanueva, director médico de Avanfi, explica que el paciente presenta un cuadro clínico que consiste en el adormecimiento de los tres primeros dedos de la mano y parte del cuarto. Además, otros síntomas suelen ser la pérdida de fuerza, la sensación de hormigueo o las molestias por la noche o cuando se realizan actividades repetitivas. El síndrome del túnel del carpo afecta al 3% de la población, aunque de una forma más habitual en el caso de las mujeres.

Muchas veces, la causa está en las actividades del día a día. De hecho, es muy frecuente en aquellos casos en los que se trabaja con teclados o ratones a lo largo de muchas horas, lo que provoca que tengamos la muñeca en posiciones forzadas. Además, también puede afectar a aquellas personas con profesiones que usan la mano de forma repetitiva en movimientos que impliquen fuerza o para golpear. Además, puede ser habitual en pacientes con enfermedades reumáticas o endocrinas, como el caso del hipotiroidosmo o las astropatías reumáticas, o en las embarazadas.

Para el diagnóstico, Manuel Villanueva explica que el médico realiza una exploración clínica, que incluye maniobras de compresión o de flexión forzada. También se puede confirmar mediante una electromiografía, aunque el especialista explica que “esta prueba sale normal en un diez por ciento de los casos, ya que muchas veces estamos ante un síndrome del túnel del carpo dinámico”. Esto quiere decir que solo se muestra en las posiciones en las que se tensa el nervio.

El síndrome del túnel del carpo tiene distintas vías de tratamiento. Por un lado, mediante medidas conservadoras, como la corrección postural o el fortalecimiento de la musculatura, aunque Manuel Villanueva comenta que estos tratamientos tienen unos resultados poco exitosos. Lo más eficaz, es la liberación del túnel del carpo, que se realiza mediante cirugía, bien sea esta convencional o ecoguiada. La cirugía convencional puede ser más o menos invasiva, a través de incisiones de cuatro o cinco centímetros, o más pequeñas, de uno o dos centímetros. Este tipo de cirugía exige dejar un tiempo la mano sin riego, una anestesia más profunda de todo el brazo, y una recuperación más larga.

Por el contrario, en la cirugía ecoguiada ultramínimamente invasiva se anestesia solo la zona en la que se encuentra comprimido el nervio, y guiándose con el ecógrafo y a través de una incisión de un milímetro, se libera el nervio. No requiere puntos y el paciente puede mover la mano al instante tras terminar la intervención. En la mayoría de los casos, sobre todo cuando los pacientes no utilizan la fuerza en su trabajo, no requiere baja laboral.

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