Uno de cada 2.000 niños nace en España con Espina Bífida

La espina bífida es un defecto en la formación de la médula espinal que se produce durante la gestación, dentro de los primeros 26 días del embarazo.

Enfermedades y patologías relacionadas: Lesión medular traumática, General

Produce problemas de parálisis en extremidades, hidrocefalia o alteraciones ortopédicas. Este problema en la formación de la médula espinal conlleva que los huesos de la columna vertebral no se cierren completamente, de manera que la médula queda en ese lugar sin protección ósea.

Existen dos tipos de Espina Bífida, la oculta y la abierta. En la primera, el defecto es leve y no suelen aparecer síntomas. El otro tipo es más grave, la lesión suele apreciarse claramente como un quiste en la zona de la espalda afectada.

Las lesiones más comunes que se derivan de sufrir este mal son:

- hidrocefalia (acumulación de líquido cefaloraquídeo en el cráneo)

- parálisis de las extremidades

- pérdida de sensibilidad por debajo de la lesión medular

- alteraciones ortopédicas (luxaciones de cadera o deformaciones de los pies)

- e incontinencia urinaria o fecal.

Pero probablemente lo que peor se sobrelleva es la reducción de la calidad de vida que sufren los pacientes, ya que desde pequeños van a estar siempre pendientes de revisiones y controles médicos.

Aunque no se conocen exactamente las causas, las investigaciones sugieren que en la mayoría de los casos se debe a la falta de folatos (ácido fólico) en el organismo de la madre, ya sea en los momentos previos o inmediatamente posteriores a producirse el embarazo. También algunos medicamentos antiepilépticos o para la psoriasis podrían influir en el desarrollo de esta enfermedad.

El ácido fólico juega un papel fundamental en la prevención de defectos de nacimiento en el cerebro y la médula espinal del bebé, también conocidos como defectos del tubo neural. Tres de cada cuatro malformaciones congénitas del tubo neural podrían evitarse tomando ácido fólico antes de producirse el embarazo (de 3 a 6 meses antes) y durante los tres primeros meses del mismo, ya que es el momento en que se forma el tubo neural.

Ácido fólico: cómo tomarlo

El ácido fólico puede encontrarse en algunos alimentos como frutas, vegetales de hoja verde, cereales, hígado, riñón, huevos, etc. El consumo diario de ácido fólico debería ser de 600 microgramos en las mujeres embarazadas, pero la dieta en muchos casos no aporta más de 200. Por eso se recomienda tomar algún complejo multivitamínico que contenga la forma sintética de este vitamina, ya que de esta manera el organismo lo asimila mejor que en su forma natural.

Más información en:

Federación Española de Asociaciones de Espina Bífida e Hidrocefalia

C/ Pechuan, 14 local 6 (Madrid)

Teléfono: 91 415 20 13

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