Una futura vía de curación del cáncer: la terapia génica

La terapia génica "nos permite curar enfermedades utilizando genes que actúan como agentes terapéuticos". Así explica la doctora Marta Izquierdo, de la Universidad Autónoma de Madrid, en qué consiste la terapia génica. "Fundamentalmente la terapia génica está pensada para que a enfermedades que tengan genes dañados, se les haga llegar una copia normal del gen que está dañado, ese gen se incorpora a la célula y suple todas las funciones que no podía hacer antes", añade.

Por las características de esta terapia es lógico pensar que aquellas enfermedades que afecten a un solo gen serán más fáciles de tratar que aquellas que afecten a varios genes. En opinión de esta experta, “si analizamos las enfermedades que en la actualidad se están intentando curar con terapia génica vemos que curiosamente el cáncer es una de las enfermedades con más ensayos de terapia génica que existe. Y digo curiosamente porque el cáncer, desde el punto de vista genético, es una enfermedad muy compleja, ya que está producido por la alteración de varios genes. La mayoría de las personas que tienen cáncer tienen como mínimo cinco variaciones en ese genoma”.

¿Cómo se explica esta aparente contradicción a primera vista? Es decir, ¿por qué se realizan más ensayos clínicos para tratar el cáncer con terapia genética que para tratar enfermedades hereditarias monogéneticas, por ejemplo, que son más faciles de tratar con este tipo de terapia? Pues la respuesta se encuentra en la incidencia de la enfermedad en la sociedad. Según la doctora Izquierdo, “si la incidencia de cáncer es mucho mayor en la sociedad que la incidencia de cualquier otra enfermedad genética, eso obliga y focaliza un poco a los investigadores a tratar de curar estas enfermedades que son tan abundantes.”

“En españa, por ejemplo, que es uno de los países con una incidencia de cáncer relativamente baja dentro de Europa, se diagnostican unos 250.000 cánceres al año, de los cuales sólo una tercera parte de los pacientes va a sobrevivir a la enfermedad”, apunta esta experta. En la actualidad se está intentando curar con terapia génica el cáncer, pero “no todos los tipos de cáncer son idóneos para curar por terapia génica”, enfatiza la doctora Izquierdo. En el caso de los tumores benignos, por ejemplo, actualmente la terapia genética no es la terapia ideal porque con cirugía se curan bastante bien la mayoría de tumores benignos y la terapia génica aún no está generalizada. Por otro lado, “solamente los casos de cáncer de enfermos terminales serían los más adecuados para ser tratados por terapia génica y son realmente los únicos pacientes que en la actualidad se están tratando con terapia génica: los enfermos de cáncer ya terminales en los cuales todas las otras posibilidades de cirugía, radioterapia o quimioterapia, han fracasado ya.”

Diferencias entre tumor maligno y tumor benigno

Las células de un tumor benigno son mucho más parecidas a las células del tejido donde se desarrolla ese tumor que las células del tumor maligno. Además, las células de un tumor maligno no sólo tienen la capacidad de proliferar desmesuradamente (característica fundamental de todos los cánceres), sino que además tienen la capacidad de digerir las membranas basales (las que están entre los distintos tejidos) y llegar a los vasos sanguíneos a través de los cuales se pueden diseminar a otras partes del cuerpo y producir metástasis (extensión de un cáncer a través de la sangre o la linfa).

A nivel molecular hay grandes diferencias también. Estas diferencias están basadas fundamentalmente en el cúmulo de alteraciones a nivel genético. Un tumor benigno tiene menos alteraciones que un tumor maligno y, sobre todo, el tumor benigno puede que tenga alteraciones sólo relativas a la proliferación desmesurada de las células, pero no suele tener alteraciones con respecto a la movilidad de las células, la digestión de las membranas basales, etc. En cambio, los tumores malignos acumulan varias alteraciones en su genoma que les dan todas estas características, no solamente la de proliferar sino también la de llegar a moverse por todo el cuerpo.

¿El cáncer es hereditario?

“Que no es una enfermedad hereditaria hay que decirlo con matices, ya que al ser una enfermedad genética uno puede heredar algunas alteraciones de las que contribuyen a la formación de un cáncer y si uno hereda alguna alteración que va a contribuir a la formación de tumores, entonces tiene un componente hereditario”, explica la doctora Izquierdo, “por lo que se puede decir que el cáncer no es hereditario pero tiene un componente hereditario.”

Las personas que reciban una alteración que contribuya a la formación de cánceres requerirán menos tiempo para que se les desarrolle un cáncer. “En estas personas aparece un cáncer en edades que, normalmente en la población que no tiene el componente hereditario, no suele aparecer (en edades tempranas) y en varios miembros de la familia”, explica la doctora Izquierdo. Por lo tanto, si el cáncer aparece “en edades tempranas y en varios miembros de la familia no hay duda que ese cáncer tiene un componente hereditario”, señala esta experta.

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