Una de cada cinco parejas tiene dificultades para tener hijos

En España más de 800.000 parejas son estériles, lo que significa que necesitarán de ayuda médica para engendrar un hijo. La esterilidad va en aumento en todos los países desarrollados y nuestro país es uno de los que presenta tasas más altas de incidencia. No en vano, la Organización Mundial de la Salud califica ya la esterilidad como una enfermedad.

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Los expertos en reproducción sitúan la edad biológica adecuada para tener hijos entre los 20 y los 30 años. Pero hoy en día, nuestras condiciones de vida hacen que la maternidad se retrase más allá de los 30 años. La edad de acceso a la maternidad de la mujer española es la más elevada del mundo ya que actualmente supera los 31 años. Y además, este fenómeno aumenta progresivamente: en los últimos cinco años, el porcentaje de mujeres que tuvieron su primer hijo con más de 35 años aumentó en un 30 por ciento.

Para la doctora Marisa López-Teijón, jefe de reproducción del Instituto Marqués, conviene insistir en la necesidad de que las mujeres conozcan mejor el funcionamiento de sus ovarios. Cuando la mujer empieza a plantearse la maternidad, entre los 30 y 40 años, “muchas de ellas se sorprenden al saber que sus ovarios han envejecido” y que su reserva de óvulos es muy reducida y de una calidad no demasiado buena porque desconocen que cuanto menos óvulos quedan, de peor calidad son. “Por ejemplo, a los 35 años sólo quedan el 10 por ciento de las reservas de óvulos”, añadió. “Sin duda, cuesta mucho aceptar que a los 40 años, en plena madurez personal y profesional, sólo existen un cinco por ciento de posibilidades de embarazo”, comentó. Los expertos estiman que en nuestro país una de cada cinco parejas en edad reproductiva no puede tener hijos y cada año se diagnostican 16.000 nuevos casos.

Pero la infertilidad no es sólo culpa de la mujer: también se viene produciendo desde los últimos años una mayor incidencia de la esterilidad masculina provocada por el descenso de la calidad del semen atribuida a factores ambientales.

La última oportunidad: técnicas de reproducción asistida

Ante esta situación, a muchas parejas, 800.000 en el caso de España, no les queda más remedio que recurrir a los tratamientos de fertilidad. De entre los distintos tipos de tratamiento que existen el médico y la pareja deben decidir cuál es el mejor: la inducción a la ovulación o estimulación ovárica, que consiste en administrar unos fármacos que promuevan la maduración y la liberación de óvulos por el ovario; la inseminación artificial, en la que se introduce el semen, previamente tratado en el laboratorio, en el interior del útero de la mujer, en las horas próximas a la ovulación; y la fecundación In Vitro, que consiste en obtener la fecundación de los gametos femeninos (ovocitos) fuera del organismo de la mujer y una vez fecundados, un número limitado de los embriones conseguidos serán transferidos al útero de la mujer, para que allí continúen su desarrollo de forma natural.

El espectacular avance en las técnicas de Reproducción Asistida ofrece en la actualidad hasta un 40 por ciento de posibilidades de embarazo por cada intento (en una pareja joven sin problemas de fertilidad, las posibilidades serían de un 20 por ciento por cada ciclo). Lamentablemente, no todas las parejas que lo necesitan puede acceder a estos tratamientos de forma uniforme o bien por culpa de las listas de espera que son de unos tres años, o bien por el elevado coste económico. La sanidad pública española no financia estos tratamientos contra la esterilidad y sólo en Catalunya se financia la medicación para tres ciclos o intentos de fecundación In Vitro, siempre en centros de reproducción asistida acreditados u homologados. Cada ciclo de medicación para la estimulación ovárica tiene un coste aproximado de 2.400 euros y una fecundación In Vitro alrededor de 4.200 euros.

Con motivo de la celebración este mes de junio del Mes Internacional de la Infertilidad, tres sociedades médicas: la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), la Asociación Española de Andrología (ASESA) y la Asociación para el estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR) y varias asociaciones de pacientes aúnan sus fuerzas para solicitar que el modelo de Catalunya se extienda al resto de comunidades autónomas.

En opinión de la Dra. Marisa López-Teijón, “ésta es una ayuda concreta que puede asumirse con facilidad y rapidez y que podría aliviar parcialmente los costes económicos que supone para estas parejas el tratamiento de su esterilidad, y que muchas veces limita su acceso a las técnicas de reproducción asistida”.

Estos métodos de reproducción asistida han experimentado un avance espectacular y, en el campo estrictamente médico, las limitaciones de la Fecundación Asistida son cada vez menores. La Ley de Reproducción Asistida, y los avances experimentados en métodos como la donación de óvulos, el Diagnóstico Genético Preimplantacional o el tratamiento del embrión antes de implantarse en el útero ayudan a un número cada vez mayor de parejas, y posibilitan que cada año nazcan más niños.

El número de ciclos de Fecundación in Vitro se duplicó en España en sólo dos años, pasando de 15.000 ciclos en el año 2000 a 30.000 ciclos en el año 2002, según datos de la Sociedad Española de Fertilidad.

Un carrera contra reloj y llena de obstáculos

Por otro lado también es muy importante analizar el componente emocional de la búsqueda de un hijo, que para muchas parejas llega a convertirse en una”carrera contra reloj” que les puede generar estrés, ansiedad, depresión etc. Según datos de la asociación de pacientes “Genera”, entre el 25 y el 65 por ciento de los pacientes que asisten a las clínicas de esterilidad presentan síntomas psicológicos como ansiedad o depresión, por lo que aconsejan “una asistencia integral a la pareja estéril”.

“Nos encontramos cada vez con más parejas que “al primer intento” ya se angustian pensando que si no se han quedado embarazadas es que quizás tendrán algún tipo de problema, cuando en realidad no lo tienen y es simplemente una cuestión de tiempo”, advirtió la Dra. Montse Zariquiey, psicóloga especializada en problemas de fertilidad y vicepresidenta de la Asociación Genera.

No obstante, para otras parejas, la situación se agrava. Actualmente las listas de espera de la sanidad pública para los tratamientos de fertilidad rondan los tres años por lo que las mujeres se angustian pensando que el tiempo se les acaba, explicó la Dra. Zariquiey. Y verdaderamente es cierto que se les acaba porque a los 40 años ya se las “expulsa” de estas listas y no les queda otra opción que recurrir a la donación de óvulos en clínicas privadas.

La esterilidad se convierte, a menudo, en una carga en la vida diaria de las parejas afectando no sólo a su equilibrio emocional, sino también a su estado social, físico, ocupacional e incluso intelectual por lo que el apoyo profesional y familiar es decisivo.

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