Un paseo por el lado más sano de la montaña

Llega el verano y toca escoger destino. El primer dilema que se plantea es: ¿mar o montaña? Si has escogido la segunda opción, ahí van algunos consejos para pasar unas vacaciones sin sorpresas y disfrutando al máximo del entorno natural que hayas escogido para descansar.

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Cada vez son más las personas que eligen pasar sus días de vacaciones en la montaña. En muchos casos significa más tranquilidad, menos aglomeraciones y más contacto con la naturaleza. Pero para disfrutar al cien por cien de todo lo que ésta ofrece vale la pena conocer algunos trucos para evitar las molestias propias del verano en el monte.

Para empezar, el sol de montaña quema igual que el de playa y, en muchos casos, más, puesto que la atmósfera suele estar más limpia, menos polucionada y por tanto, los rayos solares inciden pasando por menos filtros.

Si tienes planeado hacer senderismo y pasarte muchas horas al sol, empieza la excursión a primera hora, evita exponerte al sol entre las 10 y las 13, ponte siempre una gorra o sombrero que te proteja los ojos y la nuca, y aplícate crema de protección solar en las zonas que no estén cubiertas por la ropa. En el caso de quemadura, refresca la piel con ropa mojada y busca asistencia médica si las quemaduras duelen mucho o se hinchan, pero en ningún caso te apliques alguna crema sin recomendación de un médico.

Las picaduras de mosquitos o abejas son otras de las molestias más usuales que nos podemos encontrar yendo de vacaciones a la montaña. Para evitar que se acerquen los mosquitos se deben evitar las colonias, las lociones de afeitado y los perfumes, y si hay muchos o son muy molestos, rociarse con loción anti-mosquitos no viene mal. Si ya te han picado, intenta quitar el aguijón y lava el área afectada con agua y jabón.

El picor puede aliviarse con un poco de hielo. Con las abejas, avispas y abejorros hay que ir con un poco más de cuidado. En España se estima que hay unas 80.000 personas alérgicas al veneno de estos insectos himenópteros, responsables de alrededor de 15 muertes anuales. Ante una picadura se debe extraer el aguijón lo más pronto posible con cualquier método disponible, y aplicar un poco de hielo. Es importante conseguir atención médica cuanto antes con tal de eliminar cualquier posibilidad de sufrir una reacción alérgica, que puede empezar con dificultad en la respiración, aparición de urticaria y un hinchazón exagerado de la picadura.

En un adulto, se pueden producir reacciones tóxicas al veneno con tan sólo 50 picaduras, o sea que no está de más aprender a reconocer avisperos o colmenas.Si por el camino te encuentras con un riachuelo o lago y te apetece bañarte, asegúrate que el agua no está estancada, no te bañes si no puedes ver el fondo y hazlo siempre acompañado. Sal del agua si ves un rayo o empiezas a oír truenos y por supuesto, no entres si observas que hay corrientes fuertes de agua.Otras molestias de los caminantes son las ampollas o rozaduras. Para evitar las ampollas en los pies lo mejor es llevar siempre calcetines de algodón que absorben bien el sudor, y en el momento de descanso, llevar unas zapatillas que dejen el pie y los dedos libres. Para combatir las rozaduras en la piel, que aparecen sobretodo en las axilas y las ingles, lo mejor es aplicar un poco de vaselina.Pero pueden surgir algunos problemas un tanto más graves, derivados de las altas temperaturas o la exposición prolongada al sol. La insolación es una condición física que deriva de una larga exposición al sol y es peligrosa.

Los síntomas incluyen una leve pérdida de consciencia, desorientación, dolor de cabeza, vómitos y una alta temperatura corporal. Si se presentan estos síntomas, se debe acudir inmediatamente al médico. No debe confundirse la insolación con el agotamiento por calor; este último presenta dolor de cabeza, vómitos, fatiga, mucha sed, reducción del sudor y debilidad. Aparece al estar mucho tiempo en un clima extremadamente cálido y se soluciona reduciendo la actividad física, bebiendo mucha agua y comiendo muchas veces al día en pequeñas cantidades, así como vistiendo con ropas amplias de colores claros.

Para mayor seguridad sería conveniente hacer un estudio previo de la zona donde quiere irse y hacer una pequeña lista de los animales que más abundan, de las plantas que crecen y tener planos y mapas de los caminos y senderos, así como tener localizados los pueblos o puntos sanitarios más cercanos. Todo, para intentar minimizar los riesgos que puedan arruinar las vacaciones.

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