Trastornos del sueño en la infancia

Hasta un 15 por ciento de los escolares no tiene fijado un horario para irse a la cama por la noche y en muchos casos son ellos mismos quiénes deciden a qué hora lo hacen. Las consecuencias de esta conducta son evidentes a la mañana siguiente ya que, según un estudio, el 12,9 por ciento se duerme en clase, mientras que a un 16,1 por ciento le cuesta permanecer despierto.

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Un tercio de los niños tiene problemas de sueño que afectan a su desarrollo. Un porcentaje similar, el 29 por ciento tiene problemas para mantenerse despierto en clase, según los resultados de un estudio dirigido por el doctor Gonzalo Pin, coordinador del Grupo de Sueño de la Asociación Española de Pediatría (AEP).

Dicho estudio, presentado con motivo del Día Mundial del Sueño, celebrado esta semana, incluyó a más de 600 niños de 3 a 14 años, cuyos profesores reconocían que hasta un 12,9 por ciento se dormían en clase, mientras que a un 16,1 por ciento le cuesta permanecer despierto.

Una de las causas de estos problemas de sueño diurno es que hasta un 15 por ciento de los escolares “no tiene fijado un horario para irse a la cama por la noche”, un problema que según este experto es “cada vez más frecuente” y aumenta con la edad.

Así, en niños de 12 a 15 años, la mayoría (en torno a un 66 por ciento) deciden ellos mismos la hora de irse a la cama.

Frente a esto, se recomienda establecer una rutina antes de ir a la cama y mantener el mismo horario de acostarse y levantarse, sobre todo los días laborables.

“Otro de los culpables de esta falta de sueño son los videojuegos”, ha explicado Pin, así como el mayor acceso de los niños a Internet o los teléfonos móviles, que hace que “muchos niños se queden usándolos hasta altas horas de la noche en sus habitaciones sin que los padres lo sepan”, añade la doctora Teresa Canet, neurofisióloga de la Sociedad Española del Sueño.

De hecho, esta experta ha presentado datos de un estudio sobre hábitos de sueño de los escolares españoles, que muestra que “los niños de ahora duermen menos que los de generaciones anteriores”. En concreto, los niños de 11 y 12 años duermen ahora 30 minutos menos de media que los de esta misma edad en 1985.

Además, desde los 7 a los 11 años los niños llegan a perder una hora diaria de sueño, pasando de dormir una media de 10 horas diarias a 9 en cuatro años.

Esto es perjudicial para estos niños ya que acarrea distintos problemas, reconocen ambos expertos, que van desde dificultades de aprendizaje como a la aparición de algunos síntomas similares al trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

No obstante, los problemas de vigilia diurna también pueden estar relacionados con la aparición de narcolepsia, según ha reconocido la doctora Montserrat Pujol, coordinadora del grupo de estudio de Trastornos del Sueño de la Sociedad Española de Neurología (SEN), quien advierte que dicho trastorno se inicia en la adolescencia y afecta a unas 25.000 personas en España.

“Muchos jóvenes afectados por esta enfermedad no pueden controlar su sueño, y se duermen en situaciones impensables como cuando están en la consulta del dentista, en la discoteca o el patio del colegio”, ha explicado Pujol.

De igual modo, ha añadido la doctora Mª Luz Alonso, de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), “los niños pueden dormir mal por malos hábitos o porque padezcan apnea del sueño”, ya que esta dolencia hace que “aunque duerman las mismas horas, el descanso no es el adecuado”.

El problema, destaca esta experta, es que, aunque la apnea del sueño afecta a hasta un 4 por ciento de la población infantil, sólo un 20 por ciento de estos niños están diagnosticados.

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