Síndrome de Fatiga Crónica (II)

Aunque no se conoce el origen del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) las tres principales teorías afirman que es una enfermedad infecciosa, quizás provocada por un virus, un trastorno del sistema inmunológico o un trastorno psiquiátrico. Pero no hay evidencias científicas que corroboren totalmente una de las tres. Ello dificulta su diagnóstico, que suele hacerse siguiendo unas pautas más o menos establecidas internacionalmente que recogen la existencia de algunos síntomas como fatiga unida a dolor muscular, trastorno del sueño, mialgia, etc.

Enfermedades y patologías relacionadas: Síndrome de fatiga crónica

El origen del Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) es desconocido para la comunidad médica, aunque las principales teorías apuntan hacia tres posibles orígenes: que sea una enfermedad infecciosa quizás provocada por un virus, un trastorno del sistema inmunológico o un trastorno psiquiátrico. Posiblemente, sea una combinación de los tres.

“El hecho de que muchos pacientes refieran la clínica tras un cuadro infeccioso de vías respiratorias altas, o bien gastrointestinal, así como los hallazgos de casos agrupados en algunas comunidades, hizo pensar a los expertos en un posible origen infeccioso, probablemente viral”, explican los doctores Atorrasagasti Urrestarazu y Sánchez Haya, autores de un informe sobre SFC en la revista médica FMC publicado en 1998.

Así, el SFC se ha asociado, entre otros, al grupo de virus del herpes humano, al virus de Epstein-Barr y a la mononucleosis infecciosa crónica; al grupo de los enterovirus, el virus de la hepatitis B y C, el virus de la encefalitis de San Luis, el virus de Powassan, el virus de Río Bravo, el virus de la fiebre amarilla, el virus de la encefalitis equina del este, el virus de Everglades, el virus de Cache Valley y el virus de LaCrosse, entre otros muchos.

Sin embargo, el hecho de encontrar un elevado número de anticuerpos antivirales en pacientes con SFC hace que se especule con que la reactivación de alguno de estos virus, latente en el paciente, sea resultado de una alteración del sistema inmunológico que forma nuestras defensas, aunque esta hipótesis tampoco ha sido totalmente corroborada.

“Actualmente, los grupos que se hallan estudiando el SFC parecen más inclinados a pensar que su origen se halla en alteraciones de la respuesta inmune de los pacientes”, continúa el doctor Atorrasagasti Urrestarazu y el resto del equipo de autores del trabajo publicado en la revista FMC. Se han observado en pacientes con SFC anormalidades en la función de los linfocitos, células encargadas de las respuestas inmunitarias, pero ante esta hipótesis también hay discrepancias.

La última hipótesis sobre el origen del SFC es que sea una enfermedad psiquiátrica, ya que sí hay evidencias de que existe una relación entre el síndrome y trastornos psicológicos. Algunos pacientes con SFC pueden presentar en el transcurso de la enfermedad un trastorno psiquiátrico como depresión. Pero los estudios hasta ahora no han encontrado una mayor incidencia de depresión entre los afectados por el síndrome comparados con otros enfermos crónicos o con la población general.

En cuanto a los pacientes que han sufrido una patología psiquiátrica antes de manifestar síntomas de SFC, tampoco se ha podido demostrar que enfermedades como la depresión puedan producir alteraciones inmunológicas como las descritas en el Síndrome de Fatiga Crónica. Es decir, sigue sin estar claro si un trastorno mental podría somatizarse originando un trastorno físico como el SFC.

Un diagnóstico difícil

Ante la dificultad de establecer un origen del Síndrome de Fatiga Crónica y sus muchos síntomas, es difícil establecer unos criterios de diagnóstico. El Grupo de Trabajo sobre SFC de Catalunya estableció los siguientes en su consenso publicado este mismo año, tomados de los criterios internacionales recogidos por Fukuda y otros investigadores en 1994:

- Fatiga crónica persistente (que dura como mínimo desde hace seis meses) o intermitente, que no es resultado de esfuerzos recientes, no mejora con el descanso y que reduce los niveles de actividad cotidiana de la persona afectada.

- Quedar descartadas otras enfermedades que podrían causar la fatiga crónica.

- Presentar de forma recurrente cuatro o más de los siguientes síntomas durante un mínimo de seis meses: trastornos de concentración o memoria reciente, dolor al tragar, ganglios inflamados en cervicales o axilas, dolor en las articulaciones sin inflamación, dolor muscular, dolor de cabeza desde el inicio de los síntomas o diferente al habitual, sueño no reparador y malestar después de realizar un esfuerzo que persiste incluso 24 horas después de haberlo realizado.

“En el diagnóstico del SFC, la historia clínica es esencial”, explican el doctor Jaume Alijotas y el resto de autores del Documento de consenso sobre el diagnóstico y tratamiento del SFC en Catalunya. Por ello, este grupo destaca que se debe hacer un completo cuestionario sobre la fatiga: forma y momento de inicio, factores desencadenantes, con especial atención a los de carácter infeccioso (por ejemplo, si se ha padecido una mononucleosis), su relación con la actividad física, la mejoría con el reposo y el grado de limitación que ocasiona en la actividad cotidiana del paciente.

Este grupo también considera importante realizar una exploración física general, prestando atención al balance muscular y detectando dolor en ganglios y otros puntos. Y una valoración psicológica que permita detectar elementos de ansiedad o depresión.

El doctor Atorrasagasti Urrestarazu y su equipo de la ciudad de Logroño, afirman que de todas las personas que acuden reportando astenia, sólo aproximadamente un 0,2 por ciento corresponde a pacientes con SFC, lo que hace pensar a estos especialistas que o bien los restrictivos criterios que definen el SFC dificultan el diagnóstico, o realmente nos encontramos ante una enfermedad con una baja incidencia.

ENLACES DE INTERÉS

Las otras partes de nuestro especial:

Síndrome de Fatiga Crónica (I)

Síndrome de Fatiga Crónica (III)

En castellano:

Informe sobre SFC en revista FMC, 1998 (****)

Documento consenso fatiga cronica en catalunya, 2002 (Revista Medicina Clínica, Volumen 118 Número 2) (****)

Asociación Catalana de Afectados por SFC y EM (**)

En inglés:

Chronic fatigue and immune dysfunction syndrome Association of America (****)

Chronic Fatigue Syndrome News (**)

Center for Disease Control and Prevention – Chronic Fatigue Syndrome(**)

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