Revisiones oculares, ¿cuándo y por qué?

Canal: Oftalmología

Sólo un 44% de los catalanes se ha sometido a una revisión de la vista en los últimos doce meses a pesar de que un 87% afirma que la pérdida de visión supondría un impacto negativo en su calidad de vida.

Bausch+Lomb, empresa líder en el cuidado de la salud ocular, revela las conclusiones del primer estudio sobre el estado de la visión de los catalanes, según los datos extraídos del Barómetro Mundial de la Salud Ocular llevado a cabo por la compañía y cuyos resultados y conclusiones han sido avalados por la Sociedad Española de Oftalmología . El análisis mide el comportamiento y conocimiento de los catalanes en lo relativo al estado de sus ojos.

En líneas generales, el Barómetro pone de manifiesto cómo los ciudadanos de Cataluña, aunque le dan una importancia muy alta a mantener su visión, no se someten a revisiones periódicas de sus ojos. Los datos revelan que sólo un 44% de los catalanes se ha sometido a una revisión de su vista en los últimos doce meses, a pesar de que un 87% afirma que la pérdida de visión tendría un impacto negativo en su calidad de vida. Este último dato es ligeramente superior al extraído del total de la población española (82%). Los catalanes conceden más importancia a otros chequeos médicos al manifestar que en los últimos doce meses un 53% ha ido una vez al dentista, un 65% se ha chequeado el nivel de colesterol o un 73% ha comprobado su presión sanguínea.

De estos resultados se deduce la importancia de visitar al oftalmólogo de forma regular, a fin de detectar enfermedades oculares graves tales como el glaucoma o la degeneración macular, así como aumentar las posibilidades de tratar de forma temprana otras posibles afecciones.

Existe confusión sobre los factores de riesgo que afectan a la vista

La rotundidad en el dato que muestra cómo un 90% de los encuestados considera estar bien informado sobre las enfermedades relacionadas con la salud ocular contrasta con la confusión sobre los factores de riesgo susceptibles de desencadenar enfermedades oculares.

Destaca que tan sólo un 39% de los encuestados conoce los riesgos que el tabaco puede producir en la visión. Un 31% relaciona los hábitos nutricionales con la salud ocular. El conocimiento se incrementa para el caso de otros riesgos, como los rayos ultravioletas, con un 85%, o la diabetes, con un 80%.

Cuando se les pregunta por qué no se hacen revisiones de la vista con más frecuencia, un 41% cree que la única razón para visitar al oftalmólogo es para un tema de corrección de la vista, un 43% de los catalanes piensa que ver bien es síntoma de una buena salud ocular y la mayoría responden que no se revisan más la vista simplemente porque ven bien (77%) y/o porque no tienen ningún tipo de síntoma (69%).

La oftalmóloga Dra. Elena Barraquer, Directora Médico Adjunta del Centro de Oftalmología Barraquer, declara: “La población tiene conciencia de los perjuicios que pueden ocasionar factores de riesgo cotidianos, como la exposición a rayos ultravioletas o el uso del ordenador, causantes de enfermedades oculares graves. Aun así, queda una gran labor por hacer en materia de educación sobre salud ocular. Muchas patologías oculares son asintomáticas y no producen dolor en sus fases iníciales, aunque pueden ser detectadas mediante una simple revisión oftalmológica. En estos casos el paciente sólo es consciente de que algo pasa cuando ya ha notado una pérdida de visión importante, que aunque tratada, a veces no podrá recuperarse completamente.

En cuanto a la periodicidad de las revisiones, la Dra. Barraquer señala: “Las revisiones con el oftalmólogo deben iniciarse a los 3 años de edad, repetirse sobre los 5-6 años, a fin de evitar una ambliopía u ojo vago. Si no se padece algún defecto refractivo o patología ocular no habría que volver a consulta con el oftalmólogo hasta finalizada la pubertad. A los 40 años es recomendable acudir al oftalmólogo para controlar la presión intraocular, revisión que a partir de entonces debería pasar a ser anual o bianual, según recomendación médica. Los pacientes diabéticos deben seguir controles oftalmológicos desde que son diagnosticados de su enfermedad, para proceder a un correcto seguimiento de la posible retinopatía diabética que en muchos casos acabaran desarrollando”.

La mayoría preferiría perder otros sentidos, su sueldo o miembros de su cuerpo antes que la vista

El 82% de los catalanes preferirían perder su sentido del gusto sobre la vista. El 75% optarían por recortar su sueldo en un 50% antes que perder un 50% de visión (dato algo por debajo de la media nacional, con un 79%). Un 67% de los catalanes preferiría perder 10 años de vida antes que perder su vista y un 69% preferiría perder un miembro de su cuerpo antes que su visión.

En palabras de Daniel Fernández de Valderrama, optometrista y responsable de cuentas estratégicas de Bausch+Lomb: “Los catalanes son conscientes del impacto que tendría sobre su calidad de vida el hecho de perder la vista y no quieren que esa situación llegue a producirse. La mayoría reconocen las implicaciones negativas de la pérdida de visión y un gran número elegiría conservar la visión sobre el sentido del gusto, el oído, miembros de su cuerpo, su sueldo o una vida longeva”.

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