¿Qué es la trombosis?

La enfermedad tromboembolítica afecta al 15 por ciento de la población y es la primera causa de muerte en el mundo occidental, por delante del cáncer. Está causada por la formación de trombos o coágulos en las venas que obstruyen la circulación.

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La trombosis es una enfermedad producida por la coagulación de la sangre en las venas o en las arterias, lo que se conoce como trombo. Estos trombos se forman por culpa de un desequilibrio en la coagulación de la sangre y se habla de trombosis cuando llegan a obstruir los conductos sanguíneos impidiendo la circulación normal de la sangre.

Según donde se localice la trombosis, se habla de trombosis venosa (generalmente en las venas de las extremidades inferiores), de infarto coronario (si el trombo está en las arterias coronarias) o trombosis cerebral (si la obstrucción es en las arterias del cerebro). Cuando un trombo se rompe, los fragmentos reciben el nombre de émbolos. Este émbolo desprendido puede circular por las venas o arterias hasta encontrar un paso estrecho donde vuelve a atascarse, provocando una embolia que puede ser pulmonar (en las arterias de los pulmones), cerebral, hepática (en las arterias del hígado), etc.

La enfermedad tromboembólica engloba a todas las trombosis y embolias. Esta enfermedad afecta al 15 por ciento de la población y es la primera causa de muerte en los países occidentales, por delante del cáncer o los accidentes de tráfico. Además, es responsable de un gran número de invalideces, más o menos graves, entre los supervivientes, como pueden ser hemiplejías, insuficiencia cardíaca permanente o insuficiencia respiratoria.

A pesar de que es una enfermedad muy frecuente, actualmente aún se desconoce la causa concreta de la mayor parte de las trombosis que se diagnostican, aunque se sabe que factores ambientales como la dieta o la falta de ejercicio físico, juegan un papel en la aparición de la enfermedad.

Estas medidas de prevención son vitales, ya que en la actualidad no existe ninguna manera de predecir un episodio trombótico y las terapias existentes sólo tratan los síntomas.

Avances de la investigación genética

El origen de la enfermedad tromboembólica se encuentra en las características genéticas de los individuos que la sufren. Por lo que los últimos avances con el desciframiento del genoma humano abren una puerta para que, a medio plazo, sepamos mucho más sobre la enfermedad.

La genética puede ayudar a responder algunas preguntas como en qué proporción el origen de la trombosis es genético o está causado por factores ambientales como una mala dieta o el sedentarismo, además de qué características genéticas provocan o predisponen a padecer trombosis y cómo se pueden detectar en una persona antes de que desarrolle la enfermedad.

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