¿Por qué medicamentos iguales parecen distintos?

La isoapariencia es que dos fármacos iguales parezcan iguales. Lo contrario es confundir al consumidor. Para conseguirla hace falta un cambio en las cajas de los medicamentos: que destaque lo que te cura y no el nombre de una marca.

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A falta de pocos días para que llegue noviembre y entre en vigor la prescripción por principio activo: todas las recetas de la sanidad pública tendrán que hacerse por principio activo (por ejemplo: paracetamol) y no por marca comercial (por ejemplo: Gelocatil).

La OCU siempre ha defendido la prescripción por principio activo como elemento fundamental del uso racional de los medicamentos: lo que cura es el principio activo, no la marca. Sin embargo, queda mucho por hacer y un punto esencial es el de la isoapariencia: si dos medicamentos son iguales, ¿por qué no parecen iguales?

Una peligrosa confusión

Muchos fármacos tienen el mismo principio activo, dosis y formato de presentación, pero al comprarlos cambia su nombre y su etiqueta. Son iguales, pero no lo parecen. La auténtica seña de identidad de un medicamento es su principio activo, pero a menudo en los envases lo que destaca son la marca y los colores y emblemas del laboratorio. Estas prácticas no son coherentes con la prescripción por principio activo y pueden llevar al consumidor a confundirse y cometer errores.

La norma que regula el etiquetado de medicamentos no obliga a destacar en la caja el nombre del principio activo, su dosis, número o forma farmacéutica. Este vacío es aprovechado por las marcas para ocupar el espacio de las cajas a su antojo. La OCU y muchas asociaciones de profesionales alzan la voz ante esta situación. Defender la isoapariencia es defender al consumidor, que tiene que poder identificar de forma clara y sencilla el fármaco que está tomando.

Luchando por un espacio para el principio activo

La iniciativa emprendida por la OCU y otras asociaciones pide que se defina un espacio fijo y destacado en una de las caras de la caja del fármaco. En ese espacio tendrán que figurar el nombre del principio activo, su dosis, forma farmacéutica y número o cantidad.

Esta medida es el complemento natural y necesario a la prescripción por principio activo. No basta con que dos fármacos sean iguales, también tienen que parecer iguales. Es la salud del consumidor y el uso racional de los medicamentos lo que está en juego.

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