Parches de testosterona: la viagra femenina

Hace casi una década la viagra revolucionó la sociedad. Por primera vez un fármaco ponía remedio a la disfunción eréctil. Y en unos meses puede darse una situación similar: a finales de año llegará a España la llamada viagra femenina, un parche que reactiva el deseo sexual en las mujeres.

Enfermedades y patologías relacionadas: General

El pasado mes de julio, la agencia europea del medicamento dio luz verde a Intrinsa, un parche transdérmico que administra testosterona y que está indicado para tratar a mujeres a las que se ha sometido a una menopausia quirúrgica, es decir, se les ha extirpado el útero y los ovarios y que no tienen pensamientos ni deseos sexuales, y ello les produce malestar. Esta falta de apetito sexual es conocida entre profesionales del medio como trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH). Por tanto sólo se dispensará con receta médica.

La retirada de estos órganos reduce drásticamente los niveles de testosterona -hasta un 50 por ciento en los dos primeros días. Los niveles bajos de testosterona se han asociado a un deseo sexual escaso y una reducción de los pensamientos y la excitación sexuales que afecta al 46 por ciento de estas mujeres.

La dosis diaria recomendada de testosterona es de 300 microgramos. Esta dosis se consigue aplicando el parche dos veces por semana de forma continuada. Cada parche de 2,8 cm2 contiene 8,4 mg de testosterona y proporciona los 300 microgramos en 24 horas.

El parche, fabricado por la multinacional Procter&Gamble, debe remplazarse por uno nuevo cada tres o cuatro días. Se debe variar los lugares de aplicación con un intervalo de siete días como mínimo entre aplicaciones en un mismo lugar. Sólo se puede llevar un parche a la vez.

Dos estudios clínicos avalan su eficacia y seguridad

Los dos estudios realizados, el INTIMATE SM1 y el INTIMATE SM2, han demostrado que el tratamiento con el parche transdérmico de testosterona (con tratamiento hormonal sustitutivo concomitante) incrementa de manera significativa el deseo sexual y restablece una actividad sexual satisfactoria.

El INTIMATE SM1, se realizó con 562 mujeres con menopausia inducida quirúrgicamente en edades comprendidas entre los 20 y los 70 años que sufrían una disminución de deseo sexual y se encontraban en tratamiento con estrógenos. El INTIMATE SM2, se realizó con 533 mujeres en la misma situación y condiciones.

A las 24 semanas, el incremento de la frecuencia de las relaciones sexuales satisfactorias fue significativamente mayor en el grupo tratado con el parche de testosterona que en el de placebo.

A las cuatro semanas se observó un aumento estadísticamente significativo en el cambio de frecuencia de la actividad sexual satisfactoria total, con un efecto mantenido consistente a partir de la semana 12 en adelante.

El total de episodios sexuales y de orgasmos también se incrementó significativamente en el grupo tratado con el parche de testosterona frente a placebo.

El descenso del nivel de angustia personal experimentado por el grupo tratado con el parche de testosterona en la semana 24 fue significativamente mayor que el del grupo placebo. Las mujeres tratadas con el parche de testosterona también mostraron muchos más cambios favorables que las del grupo placebo respecto al deseo, placer, excitación, orgasmo, respuesta sexual, preocupaciones de carácter sexual y la autoimagen.

Finalmente, el 96 por ciento de las mujeres que concluyeron el periodo de estudio manifestaron su deseo de continuar con el tratamiento al término de los seis primeros meses.

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