No tratar las apneas del sueño puede resultar muy peligroso

Los pacientes con apnea moderada o severa que no siguen el tratamiento adecuado pueden sufrir hipertensión o accidentes cardiovasculares.

Enfermedades y patologías relacionadas: Apnea del sueño, General

Los tratamientos con el dispositivo de presión positiva continua en vía aérea (CPAP) reducen la incidencia de eventos cardiovasculares “fatales y no fatales” en pacientes que sufren apnea moderada o severa, según los resultados obtenidos por dos estudios dirigidos por los expertos Ferrán Barbé y José M. Marín, del área de Sueño miembros de Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y del CIBER de Enfermedades Respiratorias (CIBERES) –perteneciente al Instituto de Salud Carlos III–.

En concreto, en el estudio observacional de José M. Marín, titulado Association between treated and untreated obstructive sleep apnea and risk of hypertension, se muestran los resultados surgidos después de 15 años de observación de diferentes grupos de pacientes. La conclusión principal extraída es que las personas que sufren apnea del sueño y no siguen tratamiento tienen un claro riesgo de desarrollar hipertensión arterial sistémica. No obstante, dicho incremento de riesgo desaparece si el paciente sigue el tratamiento con CPAP.

Por su parte, el estudio del doctor Barbé, titulado Effect of Continuous Positive Airway Pressure on the incidence of Hypertension and Cardiovascular Events in nonsleepy patients with obstructive sleep apnea, evalúa la incidencia de hipertensión y de accidentes cardiovasculares en un amplio grupo de pacientes seguidos una media de 4 años.

Por tanto, el análisis de los resultados muestra una tendencia a disminuir el riesgo en los pacientes que siguen tratamiento con CPAP aunque, la disminución del riesgo es clara cuando los pacientes usan la CPAP más de 4 horas. Se trata del primer estudio aleatorizado que demuestra un efecto protector del tratamiento de la apnea del sueño sobre el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares.

Por tanto, para obtener mejoras en los síntomas producidos por la apnea del sueño, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de hipertensión o accidentes cardiovasculares es fundamental que los pacientes que usan tratamientos CPAP los usen adecuadamente. “Los pacientes que tienen una adherencia menor de 4 horas por noche al tratamiento con CPAP no están protegidos de futuras complejidades cardiovasculares o de contraer hipertensión”, ha asegurado Barbé.

Asimismo, los diferentes estudios realizados han evaluado el efecto que tiene el tratamiento con CPAP en pacientes con apnea y, han mostrado una reducción significativa de la presión arterial, especialmente en los pacientes con apnea severa.

Y es que, existe un aumento significativo en la incidencia de enfermedades de origen cardiovascular entre los pacientes con apnea sin un tratamiento completo, en comparación con los tratados eficientemente. En concreto, la apnea obstructiva del sueño es una enfermedad causada por el colapso de la vía aérea superior durante el sueño, lo que supone asfixia transitoria.

Estos acontecimientos conducen a la excitación cerebral, la hipoxemia intermitente, una mala calidad de vida y alteraciones metabólicas. Además, numerosos estudios han demostrado la relación directa de la apnea y sus consecuencias con la hipertensión. Sin embargo, la utilización de tratamientos de presión continua ayuda a corregir dicha obstrucción durante el sueño, mejorando la somnolencia diurna y la calidad de vida de los pacientes.

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