Los métodos anticonceptivos preferidos por las mujeres españolas

En un estudio presentado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en el que comparan las pautas de comportamiento de las españolas ante los anticonceptivos, se pone de manifiesto que la principal diferencia entre mujeres de distintas edades es el uso de un anticonceptivo eficaz. El resultado del análisis demuestra que desde 1985 las españolas han mejorado en la eficacia de los anticonceptivos, más que en el uso de los mismos. Nivel cultural y convicciones religiosas siguen siendo condicionantes en el uso de estos métodos.

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Entre 1985 y 1995 las prácticas anticonceptivas de las españolas han experimentado cambios, tanto en lo que respecta a la proporción de usuarias, como al tipo de método utilizado. Entre las mujeres consideradas para el estudio como en riesgo de embarazo y con pareja conviviendo en el hogar, el porcentaje de uso aumentó de un 64,88 por ciento en 1985 a un 80,10 por ciento en 1995.

Por otra parte, el estudio también ha revelado cambios en cuanto al medio utilizado. En la década de los 80 las españolas recurrían a la píldora y al “coitus interruptus”, sin embargo en 1995 el método más utilizado era el preservativo seguido de la píldora. Esto demuestra que las mujeres valoran cada vez más la utilización de métodos eficaces para no quedarse embarazadas y para protegerse de posibles infecciones. Sin embargo, el uso eficaz desciende conforme asciende la edad de las mujeres. Las mayores de 45 años demuestran una mayor relajación en el uso de los anticonceptivos, “de hecho el porcentaje de embarazos que terminan en aborto aumenta considerablemente entre este grupo de edad. La mujer empieza a tener trastornos de la menopausia y se relaja en el uso de los anticonceptivos”, afirma Margarita Delgado, demógrafa del Instituto de Economía y Geografía del CSIC.

Las variables que explican estas diferencias en el uso son en primer lugar el nivel educativo y la práctica religiosa. En 1985 el 55,9 por ciento de las mujeres con estudios universitarios usaban protección mientras aquellas que no tenían estudios utilizaban estos métodos sólo en el 31,7 por ciento de los casos. La situación cambia diez años después y el uso de anticonceptivos es común entre el 72,1 por ciento de las universitarias y el 40,2 por ciento de las mujeres sin estudios. Las diferencias se han ido incrementando entre estos dos niveles educativos mientras que entre las universitarias el uso ha aumentado en un 16 por ciento, en los estadios más bajos el aumento ha sido sólo del 8,5 por ciento.

Considerando la práctica religiosa, en 1985 más de la mitad de las católicas no practicantes utilizaba un anticonceptivo eficaz. En 1995 en todas las categorías (creyentes practicantes y no practicantes) la proporción de usuarias de métodos eficaces era más alta. Sin embargo, las católicas no practicantes fueron las que experimentaron las menores ganancias en términos de eficacia ya que utilizaban métodos tradicionales como el coitus interruptus.

Anticonceptivos por grupos de edad

El estudio demuestra que el preservativo es el método más utilizado entre las mujeres menores de 45 años, generalizándose su uso (más del 50 por ciento) entre las menores de 25. El segundo método más empleado es la píldora hasta los 34 años y el “coitus interruptus” entre las que sobrepasan esta edad. “Incluso este método anticonceptivo, que no puede considerarse eficaz llega a convertirse en el primero entre las mujeres de 45 a 49 años”, explica Margarita Delgado.

Los expertos en demografía también han tenido en cuenta la forma de convivencia de la mujer a la hora de valorar el tipo de protección que usan. De hecho la mayor protección se observa entre las mujeres sin pareja en el hogar (90 por ciento de uso de anticonceptivos eficaces). Las que optan por una convivencia fuera del matrimonio utilizan protección en un porcentaje del 79,8 por ciento, mientras que entre las casadas el 65,1 por ciento toma alguna medida anticonceptiva. “De esto podemos concluir que las españolas tienen hijos, mayoritariamente y de forma preferente, dentro del matrimonio. Entre este grupo la protección resulta menor debido a un probable deseo de embarazo”, concluye la demógrafa Margarita Delgado.

Tipos de perfiles según el análisis

A través de este análisis los expertos del CSIC han concluido ciertos perfiles acerca de las costumbres sexuales de las españolas. Así, las mujeres que nunca han tenido relaciones sexuales son principalmente solteras. Sin embargo el segundo factor que aparece a la hora de determinar el inicio de las relaciones sexuales es la práctica religiosa, de hecho otro rasgo definitorio de las mujeres que no se han iniciado sexualmente es que son católicas practicantes.

El rasgo que mejor define a la usuaria de “coitus interruptus” es el nivel de instrucción. El perfil de usuaria de la píldora está condicionado principalmente por la edad. Su uso es más común entre las menores de 30 años. Las mujeres que utilizan preservativo están determinadas por su estado civil,y en segundo lugar por su nivel educativo.

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