Los 400 casos de malaria que se dan en España al año son importados

Actualmente la malaria es una enfermedad endémica en 104 países de regiones tropicales y subtropicales y provoca 660.000 muertes anuales en el mundo. En España es una enfermedad erradicada, sin embargo más de 400 casos anuales son importados.

Enfermedades y patologías relacionadas: Malaria, General

-Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en España se importan 405 casos anuales de malaria y, aunque se considera una enfermedad erradicada, es de declaración obligatoria. El 25 de abril se celebra el Día Mundial de la Lucha Contra la Malaria, y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) recuerda la importancia de no bajar la guardia ante este tipo de enfermedades.

Actualmente la malaria es una enfermedad endémica en 104 países de regiones tropicales y subtropicales en los que se estima que vive cerca del 50% de la población mundial. En 2010, según datos de la OMS, la incidencia mundial alcanzó los 300 millones de casos, llegando a provocar 660.000 muertes . El 90% de los fallecimientos por malaria se producen en África subsahariana, dónde esta enfermedad es responsable de la muerte de 3 de cada 5 niños.

La malaria, también conocida como paludismo, es una enfermedad parasitaria y habitual en las regiones tropicales, que puede ser causada por uno o más de los 5 tipos de parásitos Plasmodios que pueden afectar al hombre: P. falciparum, P. vivax, P. ovale, P. malariae y P. knowlesi, siendo los más habituales los P. falciparum y P. vivax. El periodo de incubación de la malaria oscila entre los 7 y los 30 días, según la especie de parásito, siendo el Plasmodium malariae el que tiene un mayor tiempo de incubación y P. falciparum el que causa las formas más graves. Aunque no es considerada una enfermedad contagiosa, sí es transmisible entre humanos de forma parenteral.

En los últimos años, debido a la resistencia a los tratamientos como los insecticidas y los antipalúdicos, la situación en las zonas endémicas ha empeorado y ha aumentado el riesgo de reaparición en zonas dónde se creía erradicada. Según el Dr. José Antonio Pérez Molina, miembro de SEIMC y médico adjunto de la Unidad de Medicina Tropical del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Ramón y Cajal, “para la prevención de la malaria algunos medicamentos son muy útiles. No obstante, para que esta medicación (profilaxis) sea eficaz debe cubrir todo el proceso del viaje; iniciarse desde antes de llegar al país destino, durante la visita, y después de la salida de una zona de riesgo durante un periodo de una a cuatro semanas en función del fármaco. En este sentido cobra especial importancia la concienciación e información al viajero sobre los riesgos, el tiempo de incubación, formas de transmisión y principales síntomas”.

El riesgo en viajeros

Según los expertos de la SEIMC, el 10% de los españoles que viajan al extranjero vuelve con algún problema de salud. Un dato es especialmente preocupante si se tiene en cuenta que en zonas tropicales, donde la malaria es una enfermedad endémica, las probabilidades de regresar con algún problema de salud se incrementan hasta en un 50 por ciento.

Por ello, los expertos de SEIMC recomiendan que, si se va a viajar a alguno de los países donde la malaria es endémica, se acuda a un centro especializado en medicina del viajero o se consulte a un médico antes del viaje. Esta consulta debería realizarse al menos 4-8 semanas antes y sería preferible hacerlo con una mayor anterioridad si se planea un viaje de larga duración o el motivo es de trabajo en el extranjero.

Los riesgos sanitarios asociados con los viajes son mayores para ciertos grupos de viajeros, incluidos bebés y niños pequeños, mujeres embarazadas, ancianos, minusválidos, los inmunodeprimidos y aquellas personas que tienen problemas médicos previos.

Síntomas y formas de diagnóstico

Los cinco tipos de paludismo humano presentan síntomas similares: fiebre alta, dolor articular y de cabeza, vómitos repetidos, diarrea etc. Éstos pueden evolucionar a un cuadro grave en tan sólo unas horas llegando incluso al coma. Si no se trata a tiempo, puede causar la muerte, por lo que el diagnóstico precoz cobra especial importancia en estos casos.

Si se sospecha, el diagnóstico de la malaria no es difícil. La forma más común es mediante el examen de extensiones de sangre teñidas con colorantes específicos (frotis y gota gruesa). También existen pruebas rápidas, que si bien son menos sensibles, permiten hacer el diagnóstico en centros no especializados y son muy útiles para descartar formas graves. Además existen otro tipo de técnicas mucho más sensibles como la PCR (reacción en cadena de la polimerasa) que se usan en centros especializados y con fines de investigación.

“En el caso de la malaria importada, si bien los casos totales que se diagnostican al año en nuestro país no se corresponden con cifras muy elevadas, si es muy importante sospecharla”, valora el doctor Pérez Molina. Esta enfermedad si no se diagnostica a tiempo puede causar la muerte de una persona por lo demás perfectamente sana. Debemos sospecharla siempre en alguien procedente de un área malárica (especialmente África subsahariana) que refiere fiebre, y especialmente si no ha tomado medidas preventivas antimaláricas. Actualmente la población de mayor riesgo la constituyen los inmigrantes que regresan a sus países para visitar a amigos y familiares. Cuando no se disponga de personal o medios adecuados para su diagnóstico, es fundamental referir a los pacientes a un centro de referencia ya que el empeoramiento puede ser muy rápido,” concluye este experto.

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