Las compresas para la incontinencia no son la solución

Charlamos con el doctor Edilberto Fernández, urólogo de la Unidad de Suelo Pélvico del Hospital San Rafael de Madrid que presenta la campaña No te cases con la incontinencia, cuyo principal objetivo es animar a los afectados a consultar con un médico, pues este problema puede tener solución.

Enfermedades y patologías relacionadas: Incontinencia urinaria

Ha aumentado los anuncios de compresas para la incontinencia urinaria, ¿pero son la solución como afirman?

No, para nosotros los profesionales médicos la compresa es el enemigo. Nuestro objetivo es procurar que las pacientes con determinados tipos de incontinencia no la usen. Hay casos como algunas personas mayores, con Alzheimer, con demencia, en los que sí es cierto que no hay otro remedio. Pero en muchos casos sí lo hay. Por ejemplo, las mujeres de esos anuncios sí podrían solucionar este problema.

La incontinencia está dejando de ser tabú, ¿qué datos nos dan una idea de la dimensión del problema?

Hay un porcentaje importante de mujeres -y también de hombres, no olvidemos- que padecen incontinencia urinaria. Si nos vamos por ejemplo a instituciones geriátricas, vemos que más del 50 por ciento de las personas de edad avanzada tienen este problema. Y si hablamos de personas jóvenes, activas laboralmente, hablaríamos aproximadamente de un 15-20 por ciento de afectados.

¿Las personas afectadas suelen dar la importancia justa a este problema?

No, por dos razones. Por un lado, hay un aspecto sociocultural que es que muchas afectadas consideran la incontinencia un problema normal de la edad, se ponen su compresa o salvaslip y tiran adelante. Pero no deben asumirla como un problema de la edad. Y en segundo lugar, existe un pudor a consultarlo y una falsa creencia de que no hay medios farmacológicos ni quirúrgicos eficaces. Hoy podemos decir que sí hay formas de tratar eficazmente a la mayoría de personas afectadas.

¿Cómo puede llegar a afectar este problema a la calidad de vida?

¡Afecta enormemente a la calidad de vida! Y afecta en muchas esferas de la vida cotidiana. Por ejemplo, una mujer de 45 años con incontinencia por esfuerzo, cuando estornuda, tose o hace un pequeño esfuerzo abdominal, se le escapa. Les afecta en la esfera sexual, se tienen que cambiar de ropa constantemente, tienen que llevar prendas de colores oscuros para tapar las manchas, afecta a la vida laboral, a su estado emocional, a su vida personal. Eso está completamente demostrado.

¿Qué distintos especialistas tratan los problemas de incontinencia urinaria y cómo es su coordinación?

Esta patología ha despertado la unión de varios especialistas. Pero es el ginecólogo el especialista en el que la mujer pone más confianza y al que le cuenta con más frecuencia este tipo de problemas. El urólogo quizás está más informado sobre el diagnóstico y los tratamientos farmacológicos y, sobretodo, quirúrgicos que se pueden utilizar.

¿Qué tipos de pacientes podemos diferenciar?

Existen dos grandes grupos de pacientes. Uno es el de los pacientes que sufren incontinencia por urgencia, personas que de repente deben buscar un lugar para orinar porque sienten unas ganas irrefrenables y les pasa tanto de día como de noche. A veces les vemos incluso orinar en una esquina y no son personas mal educadas, sino que tienen este problema. El otro gran grupo es el de la incontinencia de esfuerzo, personas que se escapan cuando tosen, cuando hacen esfuerzo, cuando trabajan o hacen deporte y, lógicamente, suele pasarles de día.

¿Qué avances terapéuticos hay disponibles para estos pacientes?

Para los afectados por incontinencia de urgencia existen avances terapéuticos muy importantes, sobretodo en el campo de los fármacos que inhiben la contracción de la vejiga que causa la incontinencia, los anticolinérgicos. Y cuando fracasa el tratamiento farmacológico, existen muchos avances en el tratamiento quirúrgico de modulación, lo que comúnmente conocemos como “marcapasos de la vejiga”.

¿Y para los afectados por incontinencia de esfuerzo?

Para este grupo, las intervenciones quirúrgicas que hacíamos si bien eran eficaces comportaban una estancia larga en el hospital y causaban bastantes molestias al paciente. Pero actualmente llevamos a cabos técnicas más sencillas, que comportan un ingreso de 24-48 horas como mucho. Y las mujeres operadas normalmente se incorporan a su trabajo en pocos días.

¿Se puede prevenir la incontinencia como trastorno del suelo pélvico?

Sí, se ha avanzado mucho en la rehabilitación del suelo pélvico para fortalecer estos músculos en las personas mayores y mujeres con menopausia, déficit estrogénico o partos múltiples, todos ellos son factores que predisponen a un trastorno de suelo pélvico. Se ha avanzado en los ejercicios de rehabilitación y fortalecimiento, por ejemplo con ejercicio con conos vaginales. Y también se ha avanzado en la rehabilitación con estimulación eléctrica, con terapia biofeedback.

¿En qué personas es especialmente importante prevenir este problema?

Es importante en las mujeres jóvenes que van a dar luz, asegurándose una preparación correcta antes del parto y después de dar a luz con una adecuada rehabilitación de los músculos del suelo pélvico.

Las mujeres que trabajan de pie es un colectivo especialmente afectado.

Sí, sobretodo aquellas que cargan pesos o que, por ejemplo, sirven en un comercio o cafetería. Para ellas, un escape es muy importante por lo que demandan una solución inmediata. Por ejemplo, una tenista con este problema me decía que vivía del tenis y que si no se le resolvía debería cambiar de trabajo.

¿Cuál es el mensaje principal de la campaña No te cases con la incontinencia?

Que la persona afectada consulte el problema con su ginecólogo o urólogo, porque la incontinencia tiene que dejar de ser tabú y porque podemos darle una solución.

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