La carga psicológica de no lograr un embarazo

Canal: Salud Mujer

Hasta un 40% de los pacientes que acuden a una clínica de reproducción asistida presenta algún problema psicológico significativo derivado de las dificultades para concebir.

Enfermedades y patologías relacionadas: Infertilidad, General

Los cambios en los estilos de vida han propiciado que se retrase cada vez más la edad para tener el primer hijo y aumenten las consultas sobre fertilidad. En la actualidad, internet y las redes sociales facilitan a los pacientes el acceso a un gran cúmulo de información que en ocasiones no son capaces de asimilar y comprender y que, unido a las dificultades para ser padres, les puede generar situaciones de estrés y ansiedad. De hecho, una de cada diez parejas que se someten a un tratamiento de reproducción asistida (TRA) llega a abandonarlos por la gran carga emocional que conlleva, que en muchos casos se puede asemejar a la experimentada ante un tratamiento de cáncer. Por este motivo, el papel del médico especialista es esencial para ayudarles a aclarar las dudas y a enfrentarse a situaciones hasta ahora desconocidas.

Ésta ha sido una de las cuestiones principales que se ha abordado en la XVI edición de Temas actuales en Reproducción Asistida, organizada por la Fundación Ginefiv, la Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad de Alcalá, que se ha celebrado hoy en Madrid. El encuentro ha reunido a reconocidos especialistas del sector que han ahondado en la importancia de una comunicación bidireccional médico-paciente en el éxito de los TRA y cómo influye un conocimiento previo de las opciones existentes en el sector a la hora de ayudar a las parejas a cumplir el deseo de ser padres.

“Una relación médico-paciente fluida y continua influye de manera positiva en la adherencia al tratamiento y, además, permite contemplar la interacción con otros especialistas, como los psicólogos, esencial en muchos casos si tenemos en cuenta que entre un 25% a un 40% de los pacientes que acuden a un centro de reproducción asistida presenta algún problema psicológico significativo”, ha añadido la doctora Victoria González Villafáñez, ginecóloga de Ginefiv.

La experta ha explicado que aún existe entre la población la percepción errónea de que por someterse a un TRA se va a conseguir con total seguridad el embarazo de una manera más sencilla y rápida, independientemente de considerar otros aspectos, como puede ser la edad. Ante esta situación, la información del especialista sobre las opciones existentes y los factores que pueden influir en el paciente son fundamentales, al igual que mostrarle su apoyo, ya que puede verse contrariado ante una situación imprevista o no contemplada.

“Actualmente, cada vez más mujeres tienen que acudir a técnicas como la donación de óvulos y renunciar al vínculo genético. Esta decisión puede aumentar la carga emocional del paciente y generar dificultades para asimilarlo”, ha afirmado la doctora González Villafáñez, “por lo que una comunicación clara y cercana, desde un punto de vista positivo centrado en el resultado final del proceso, ayuda en gran medida a aliviar la ansiedad que puede sentir la futura madre”.

La importancia de preservar la fertilidad en pacientes jóvenes

Como se ha manifestado durante las jornadas, la edad es uno de los factores que más influyen a la hora de conseguir el embarazo. En la actualidad, cada vez se retrasa más la maternidad y mientras que en 2007 los pacientes mayores de 35 años sólo suponían el 48%, hoy en día representan más del 62%.

Por este motivo, es importante que la mujer sea consciente de cómo afecta el paso del tiempo al sistema reproductivo y a la reserva ovárica, y conozca las técnicas de preservación de la fertilidad a las que puede tener acceso si no quiere renunciar a ser madre. En este sentido, las consultas rutinarias con el ginecólogo habitual son importantes “para detectar cualquier anomalía de una manera temprana y sobre todo para concienciar al paciente en el caso de que tenga antecedentes de dolencias que pueden afectar a la fertilidad”, ha explicado la doctora y ginecóloga de Ginefiv, Laura Melado.

En España, un 20% de las mujeres menores de 35-36 años presenta alguna prueba de su reserva ovárica alterada. Antecedentes familiares de menopausia precoz, enfermedades como endometriosis o cirugías previas en el ovario son los principales factores de riesgo de cara al descenso de reserva ovárica en mujeres jóvenes. Pero también se pueden ver afectados aquellos pacientes con enfermedades autoinmunes o que, por ejemplo, hayan recibido quimioterapia a raíz de un cáncer.

Ante estos casos, la recomendación es someterse a técnicas de preservación de la fertilidad lo antes posible para no descartar la posibilidad de ser madre en un futuro. Para la doctora Melado, la edad para conseguir un mayor éxito con estos tratamientos “está por debajo de los 38 años. El problema con el que solemos encontrarnos es que, cuando la mujer se quiere someter a una vitrificación de ovocitos, tienen una edad más avanzada de lo que nos gustaría. Por eso, para un tratamiento con mayores garantías de éxito, recomendamos estar por debajo de esa edad”.

El número de mujeres que han acudido a técnicas de preservación de la fertilidad ha aumentado en los últimos años, y supera ampliamente a la cantidad de varones que deciden someterse a estos tratamientos. Estas cifras responden, según ha afirmado la doctora, “a que el paso de tiempo no afecta de la misma manera a mujeres y hombres; pero sí es importante que también ellos conozcan las técnicas que existen en el caso de que tengan que someterse a una cirugía testicular o un tratamiento oncológico, ya que podrían provocar un daño espermático importante”.

Descubre más artículos sobre Reproducción asistida en el canal Salud Mujer.

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