Fibrilación auricular, la arritmia cardíaca más común

Canal: Corazón

Realizar deportes de resistencia o actividad física intensa durante años aumenta el riesgo de padecer FA, según un estudio del Hospital Clínic de Barcelona

Electrocardiograph
Enfermedades y patologías relacionadas: Fibrilación Auricular

La fibrilación auricular (FA) es la arritmia cardíaca más frecuente, una enfermedad del corazón que provoca un ritmo cardíaco anormal e irregular, y que comúnmente causa latidos muy rápidos. Como consecuencia, pueden llegar a producirse coágulos de sangre que pueden trasladarse desde el corazón hacia el cerebro y provocar un infarto cerebral, conocido como ictus. José Luis Zamorano, jefe de Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, explica que “el corazón es una máquina que funciona perfectamente, late unas 100.000 veces al día aproximadamente y expulsa 7.000 litros de sangre. Esto lo hace porque tiene como una especie de pila llamada nodo sinusal. Esta pila lanza un estímulo que llega al corazón que, al final, se contrae. La pérdida de la función del nodo sinusal, que nos mantiene un ritmo cardíaco estable, es lo que se denomina fibrilación auricular.”

Los síntomas más frecuentes de esta patología se presentan en forma de palpitaciones – en reposo o en esfuerzo – dolor en el pecho, falta de aire al respirar y cansancio o mareo. Aproximadamente el 30 por ciento de los casos de fibrilación auricular que ingresan en urgencias son idiopáticas o de causa desconocida en personas menores de 65 años.

A la hora de diagnosticar la fibrilación auricular, el electrocardiograma es el principal método que se utiliza. “Mediante esta práctica, el cardiólogo puede observar si el paciente presenta un ritmo cardiaco regular (sinusal) o irregular, un síntoma característico de esta patología”, afirma Zamorano. Otros dispositivos como el holter, el marcapasos o el desfibrilador se utilizan cuando el paciente no está en fibrilación auricular en el momento del electrocardiograma y se precisa un estudio de su ritmo cardiaco más prolongado.

Esta patología puede complicar la salud del paciente y derivar en posibles problemas que pueden ir desde una pérdida en la función renal hasta la aparición de un ictus. Para evitar estas situaciones, el paciente en fibrilación auricular ha de estar anticoagulado, que sería el tratamiento principal a la hora de tratar esta enfermedad. Sin embargo, “es necesario tratar la arritmia específicamente, bien mediante fármacos o con procedimientos más invasivos como la ablación, una operación consistente en la introducción de unos catéteres dentro del corazón para localizar el problema y producir una ablación o extirpación de las venas pulmonares”, agrega el experto en cardiología.

Realizar ejercicio físico muy intenso y continuado puede aumentar el riesgo de fibrilación auricular

Entre las posibles causas que pueden originar la aparición de la fibrilación auricular, destaca la hallada en un estudio realizado por investigadores del Hospital Clínic de Barcelona/IDIBAPS y publicado en la revista Europace (10(1):15-20). El propósito de este trabajo era comprobar que realmente existe un vínculo entre la actividad física y la fibrilación auricular. Los investigadores realizaron un análisis a dos grupos de personas (107 pacientes de fibrilación auricular y 107 personas sanas) con el fin de establecer el tiempo acumulado que dedicaban a actividades físicas a lo largo de su vida. De ese análisis se deduce que la practica de deportes de resistencia aumenta hasta siete veces el riesgo de padecer fibrilación auricular idiopática, relacionada con la actividad física acumulada durante la vida.

Estudios previos también han relacionado la práctica de ejercicio físico intenso con la aparición de fibrilación auricular como consecuencia de la hipertrofia típica de las cavidades cardiacas, una patología que puede darse en este tipo de pacientes y que se conoce como corazón de atleta. Posteriormente, un estudio realizado en ratones en la Universidad de Montreal (Canadá) confirmaba esta tendencia.

No obstante, esta no es la única causa ya que el doctor Zamorano afirma que “otras causas que provocan esta patología pueden deberse a un problema en las válvulas cardiacas, a problemas extracardiacos como el tiroides, el exceso consumo de alcohol en los jóvenes de madrugada, la falta de sueño, el estrés o la edad”. Además, “aquellas personas que tienen mayor riesgo de sufrir una fibrilación auricular son las de avanzada edad o aquellas que hayan tenido algún historial de esta patología en su familia y pueda venirles por una causa genética”, concluye.

Prevenir la fibrilación auricular es posible

Sin embargo, no todo son malas noticias ya que la posibilidad de prevenir la fibrilación auricular existe. Llevar un estilo de vida saludable y tomar algunas medidas para padecer el riesgo de padecer posibles enfermedades cardiacas se muestran como un punto a favor para poner la primera piedra en la prevención de esta enfermedad. Además, existen otras pautas que los expertos recomiendan para ahuyentar la patología como evitar el consumo de tabaco y alcohol, llevar una dieta sana baja en grasas trans y colesterol, mantener un peso saludable o controlar los niveles de glucemia en personas diabéticas.

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