Epidemia de esterilidad

El 20 por ciento de las parejas presenta algún problema de capacidad reproductiva. Hay que tener en cuenta que hasta en el 35% de los casos, es el hombre quien presenta problemas de esterilidad, Pero también una de cada tres mujeres tiene una mala calidad ovárica que dificulta la concepción.

Expertos mundiales en reproducción asistida, de especialidades como la Ginecología, la Biología, la Bioquímica o la Bioética, han alertado sobre la posibilidad de que en los próximos años se produzca “una epidemia de esterilidad” entre las mujeres motivada por el retraso actual de la maternidad y por los hábitos de vida actuales.

Así lo han afirmado en un encuentro que ha reunido en Alicante durante dos días a 150 expertos, un evento que ha sido clausurado por el director general del Instituto Bernabeu, en el que se ha puesto de manifiesto que el 20 por ciento de las parejas presenta algún problema de capacidad reproductiva y una de cada tres mujeres tiene una mala calidad ovárica que dificulta la concepción.

El director general del instituto, Rafael Bernabeu, ha indicado además que los abortos en reproducción asistida “ya no son responsabilidad exclusiva de las madres”, sino que el padre también lo es, de acuerdo con los últimos estudios que desprenden que la carga genética que ambos progenitores transmiten a los embriones puede ser la causante. “La madre debe dejar de soportar en solitario la presión social y emocional porque no es la única causante de las interrupciones del embarazo”, ha declarado.

Los expertos han coincidido en que cualquier estudio de un aborto requiere un enfoque multidisciplinar que incluya la carga del padre, ya que también los malos hábitos de un padre “pueden transmitir anomalías a los embriones que desemboquen en un aborto”.

Así, científicos como la asesora en temas de Bioética del gobierno británico de David Cameron, Gillian Lockwood, o el experto Thomas Mathews de la clínica Bourn Hall de Cambridge -donde nació el primer bebé probeta- han pronosticado que, a corto plazo, “los nuevos tratamientos de reproducción asistida provocarán un descenso del 50 por ciento en los abortos que se producen actualmente”.

Otro tema que se ha tratado ha sido el fenómeno de la ovodonación, que se ha multiplicado por cinco en los últimos diez años debido al agotamiento de la fertilidad de las mujeres que quieren tener un hijo. Los expertos, sin embargo, abogan por superarla con tratamientos que puedan recuperar la capacidad fértil de las mujeres y han concluido que el recurso a la ovodonación ha de ser una de las últimas opciones.

“Segunda revolución de la mujer”

La congelación de óvulos ha sido tema importante de las ponencias. Gillian Lockwood, especialista en nuevos conceptos y tendencias en la planificación familiar actual, asegura que se está produciendo la “segunda revolución de la mujer”, tras la normalización del uso de la píldora -considerada la primera- con la congelación de óvulos o la vitrificación en edades tempranas, como método más fiable de una maternidad futura.

Ha explicado que la normalización de la técnica de congelación de óvulos provoca que “el reloj biológico de la mujer se detenga” y ha asegurado que el momento óptimo para congelar óvulos es antes de los 25 años. De todos modos, ha advertido que es “mejor” un óvulo congelado de una mujer de 36 años que uno fresco de una de 42.

Respecto a esto, ha criticado que el retraso de la maternidad a los 40 años como un fenómeno de la sociedad actual es “una tragedia de la que nadie quiere hablar, pero que es muy real y que muchas mujeres que quieren ser madres nunca lo logran, porque a esas edades la respuesta ovárica es muy baja”.

En el 35% de los casos la esterilidad recae en el hombre

La fertilidad masculina ha empeorado en los últimos años, cada vez son más los hombres que acuden a la consulta afectados por un problema de esterilidad. De hecho hasta en un 35 por ciento de los casos de infertilidad en la pareja la responsabilidad recae en el hombre, según explica el doctor Gómez Sancha, del Instituto de Cirugía Urológica Avanzada.

Todo parece mostrar que “la infertilidad es ahora más frecuente que antes”, viéndose incluso casos antes de los 30 años. Los motivos pueden ser diversos aunque apunta a los cambios en el estilo de vida, el aumento de estrógenos en el medioambiente, cambios ambientales, etc. como los causantes de que el número y la movilidad de los espermatozoides hayan disminuido progresivamente.

Empezando por el principio, hay que saber que “la formación de los espermatozoides es un proceso extremadamente delicado”, es por ello que existen muchos condicionantes que pueden provocar en el hombre “fases de infertilidad”, como puede ser un episodio febril, un consumo elevado de alcohol, o altos niveles de estrés. Por otra parte, existen otras causas congénitas o hereditarias o consecuencia de enfermedades como las paperas en niños, que pueden producir alteración de la fertilidad en el futuro.

“A la hora de estudiar a la pareja infértil no solo hay que estudiar a la mujer, también hay que estudiar al varón”, explica. Para ello, lo primero es un seminograma -donde se analiza la calidad del semen-, “si el resultado es normal no son necesarios estudios adicionales”.

Antes se debe de valorar el tipo de esterilidad, se pueden pensar en una ‘esterilidad primaria’, que es cuando la pareja nunca ha conseguido un embarazo de las maneras naturales; o una ‘esterilidad secundaria’, que se produce cuando, tras un primer embarazo, la pareja no consigue tener otro embarazo.

Las causas más frecuentes de infertilidad en el varón son: que los testículos no producen espermatozoides o producen muy pocos; por una obstrucción de la vía seminal que impide su salida; que los espermatozoides no se mueven adecuadamente, siendo el varicocele (varices en las venas del testículo) una de las causas más frecuentes; o que los espermatozoides no se depositan en la vagina.

La solución inmediata para la pareja son las técnicas de reproducción asistida, ya que “frecuentemente estos hombres vienen acompañados de mujeres que sobrepasan los 35 años, y, en estos casos, se tiene menos capacidad de actuación, porque lo importante es conseguir el embarazo”. Por lo tanto, la recomendación más común es acudir a técnicas de fecundación antes de seguir haciendo estudios al varón porque “se pierde un tiempo precioso para las parejas.

“Restaurar la fertilidad en el varón es complicado en buena parte de los casos”, por eso la intervención del urólogo se suele producir cuando existe un obstrucción de la vía seminal, o cuando existen problemas de movilidad por un varicocele o un quiste prostático que provoca obstrucción, por ejemplo.

Hiperplasia benigna de próstata

Existe un número hombres que debido a un problema de próstata y la consecuente intervención, tiene problemas de eyaculación y de fertilidad. “Hay una población de pacientes jóvenes, que a los 40 años empiezan a tener sintomatología miccional, que necesitan tratamiento quirúrgico y que se enfrentan a esta disyuntiva”, afirma el Dr. Gómez Sancha.

A fin de evitar la infertilidad, se han producido grandes avances en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata, un problema que afecta a más del 40% de los hombres mayores de 50 años y está íntimamente ligado con los problemas en las relaciones sexuales, llegando a ser una de las causas de incapacitación para la concepción.

La próstata es la glándula reproductiva masculina, que se ve agrandada de manera progresiva a partir de los 30 años. A medida que la glándula crece, puede oprimir la uretra y ocasionar síntomas urinarios y problemas en la actividad sexual.

La cirugía prostática suele conllevar como complicación la aneyaculación -ausencia de semen en la eyaculación- en el 100 por cien de los pacientes sometidos a cirugía prostática abierta y en 75 por ciento de los casos operados mediante resección transuretral clásica.

En cambio, recientemente se ha descrito una técnica de prostatectomía con láser especialmente útil para pacientes jóvenes, que “intenta resolver la obstrucción urinaria sin lesionar el aparto eyaculador”, permitiendo preservar la eyaculación en el 85 por ciento de los pacientes operados.

Con motivo del Mes Mundial de la Esterilidad, que se celebra en junio, el Dr. Gómez Sancha ha aprovechado para recordar la importancia de una buena salud sexual para así evitar problemas en el aparato reproductor tanto masculino como femenino. Y, sobre todo, aconseja las revisiones periódicas a partir de los 50 años y con la aparición de los primeros síntomas.

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