Empezar a hacer deporte, una práctica saludable

La práctica de cualquier actividad física es hoy en día algo habitual. Esta práctica no está tan sólo ligada al ocio, como hasta hace unos años, sino que ha evolucionado hacia una actividad más de tipo ocio-salud.

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Realizar deporte es beneficioso para nuestro cuerpo, pero la práctica deportiva puede llegar a ser perjudicial para la salud si no se realiza con el control de algún especialista. El doctor Iñaqui Arratibel, profesor de Fisiología Humana y Fisiología del Ejercicio en el Instituto Vasco de Educación Física (IVEF) de Vitoria, considera necesaria la individualización del ejercicio físico. “Cada persona tiene que conocer cuáles son sus necesidades, sobre todo desde el punto de vista de la salud”.

Cada persona debe conocer cuál es su situación física previa antes de iniciarse en la actividad física, especialmente aquellas personas que puedan tener alguna patología que pudiera agravarse con el deporte. En este sentido, el Dr. Arratibel destaca la importancia del papel del especialista en medicina deportiva. Este profesional debería “hacer un diagnóstico preventivo, en el que intentaría limitar o detectar patologías subyacentes que pudieran agravarse con la actividad física o pudieran contraindicar algún tipo de actividad física”. Una vez descartada esta posibilidad, el médico especialista en medicina deportiva “orientará al paciente sobre la actividad física más adecuada y le dará pautas sobre cómo iniciarse en esa actividad”.

Aunque son muchos los beneficios que tiene para la salud la realización de actividad física, la práctica deportiva sin un diagnóstico previo por parte de un especialista podría llegar a perjudicar la salud. En este sentido, el Dr. Arratibel explica que, por ejemplo, en el caso de una persona con un problema de rodilla o con una obesidad especialmente alta, “toda aquella actividad que supusiera correr o saltar implicaría un agravamiento de sus propias patologías o el riesgo de padecer alguna otra debido a la propia actividad”.

En este sentido, dos de las principales patologías son el síndrome del sobrentrenamiento y la práctica deportiva descontrolada. En los casos de personas no habituadas al deporte, los casos de actividad descontrolada se detectan cuando empiezan a dar los primeros síntomas de un sobrentrenamiento. El sobrentrenamiento puede aparecer como un estado general de cansancio, o bien por la aparición de algunas patologías. Por otro lado, la práctica deportiva descontrolada, comenta el Dr. Arratibel, puede llegar a la consulta por dos caminos, “por la aparición de patologías cardiacas y desde el punto de vista lesional”. “La aparición de cierta sintomatología cardiaca suele aparecer unida a situaciones de cansancio”, añade. Hacer una actividad física descontrolada lleva a unas situaciones de cansancio que no concuerdan con el ejercicio que se está realizando. En estos casos, “habría que analizar el tipo de actividad física que se está realizando y un control analítico por si esta persona estuviera haciendo una anemia”.

El perfil del paciente con sobrentrenamiento sería aquella persona que empieza a realizar la actividad física de forma obsesiva. “Es el típico paciente que empieza a hacer actividad física porque quiere dejar unos quilos, ve que eso le funciona, se obsesiona, no atiende a pautas de descanso o regeneración y empieza a obsesionarse por marcas”. Es decir, “pasa de un ámbito puramente de salud-deporte a un ámbito de semicompetición”, explica el Dr. Arratibel. En el caso de la práctica deportiva descontrolada, la mayoría de personas que caen en este tipo de patología es por “puro desconocimiento, no porque sean unos obsesivos”. En estos casos, la persona enseguida se da cuenta de que está haciendo algo mal y acude a consultar qué es lo que le sucede. En cambio, “el obsesivo sólo acude a un especialista cuando ve que sus resultados empeoran”.

Otro de los aspectos desconocidos, a pesar de sus beneficios para la salud, es la rehabilitación mediante actividad física. Sobre este aspecto, el Dr. Arratibel considera que, una vez pasada la fase de la curación de la enfermedad, se ha de pasar a realizar una rehabilitación más concreta, más de actividad física. “El rehabilitador normalmente termina en una fase donde ve que la articulación se mueve bien, hay una buena potencia muscular, pero falta un tramo, la reincorporación a la actividad física anterior” a la lesión.

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