El yodo, imprescindible en nuestra dieta

La deficiencia de yodo en la dieta continúa siendo uno de los grandes problemas de nutrición del mundo y afecta tanto a los países desarrollados como a los subdesarrollados. Erradicar la carencia de yodo es posible si además de consumir alimentos ricos en yodo como la leche o el pescado, se cocina con sal yodada.

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La carencia de yodo, frecuente en el Tercer Mundo, pero también un problema en algunas zonas de España, es según la Organización Mundial de la Salud la principal causa prevenible en el mundo de lesión cerebral del feto y del lactante y del retraso del desarrollo psicomotor en los niños pequeños. De igual forma, se asocia este problema al cretinismo, el enanismo, la sordomudez, los abortos, las malformaciones congénitas, el retraso del crecimiento o el deterioro intelectual. En el caso de los adultos, pueden desarrollar, entre otras enfermedades, bocio o hipotiroidismo.

Esta deficiencia de yodo no es sólo un problema de los países en vías de desarrollo, aunque es más frecuente en éstos, sino que como demuestran multitud de estudios también afecta a la mayoría de países industrializados.

El yodo en la dieta

La sal yodada, el pescado del mar, la leche y en menor medida el agua, son las principales fuentes de aportación de yodo a la dieta. Según el doctor Francisco Cardóniga, del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Central de Asturias, “nuestro organismo requiere una aportación diaria mínima de entre 100 y 150 microgramos de yodo que en el caso de las mujeres embarazadas o durante la lactancia debe alcanzar los 200 microgramos”. Sin embargo, el contenido en yodo de estos alimentos a veces no es suficiente para cubrir estas necesidades y podemos recurrir a un suplemento, siempre que nos lo aconseje nuestro médico. Otra solución pasa por aumentar la cantidad de yodo en la dieta con alimentos enriquecidos en yodo como la sal yodada y el pescado. En este sentido, para prevenir los trastornos por déficit de yodo (TDY) uno de los primeros objetivos que se marcan los expertos es promover el uso universal de la sal yodada para la preparación de los alimentos.

En lo que respecta a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia y, siempre bajo supervisión médica, será necesario suplementar la dieta con productos farmacológicos con un aporte extra en yodo para prevenir problemas de retraso el crecimiento y el desarrollo cerebral”, afirma el doctor Juan Soler, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN).

Manifiesto sobre la erradicación de la deficiencia de yodo en España

Ante estos riesgos, un total de siete sociedades científicas han solicitado recientemente la suplementación con yodo de las mujeres durante el embarazo y la lactancia ya que en esta etapa de la vida de la mujer es fundamental que su organismo reciba cantidades diarias suficientes de yodo. En concreto las sociedades firmantes del Manifiesto sobre la erradicación de la deficiencia de yodo en España son la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y su homóloga andaluza (SAEN) la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) la Sociedad Española de Neonatología (SEN) la Sociedad Española de Endocrinología Pediátrica (SEEP) la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) y UNICEF España.

En el marco del manifiesto que han firmado se insta a elaborar “medidas urgentes para prevenir los trastornos por déficit de yodo (TDY) y de manera específica en las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia”. En este sentido, el doctor Federico Casimiro-Soriguer, miembro del Grupo de Trabajo sobre TDY de la SEEN, explica que otro de sus objetivos es “recordar al conjunto de la población española la necesidad de utilizar exclusivamente sal yodada en la elaboración de alimentos”.

También desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, en colaboración con la SEEN, se están preparando distintos materiales de educación sanitaria con el fin de promover medidas preventivas frente a los TDY que corresponden tanto a los propios ciudadanos como a los médicos.

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