El uso de cigarrillos electrónicos durante un año reduce el riesgo de volver a fumar

Entre quienes fumaban y además usaban estos dispositivos, el 22 por ciento había dejado el tabaco después de un mes y el 46 por ciento lo abandonó tras el primer año. Y en los que continuaron fumando, pasaron de fumar 11,3 cigarrillos de media al día a seis un mes después.

Enfermedades y patologías relacionadas: Tabaquismo, General

Científicos del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Ginebra, en Suiza, han aportado nuevas evidencias de que los cigarrillos electrónicos pueden ayudar a dejar de fumar, tras comprobar que su uso durante un año permite reducir o acabar por completo con el consumo de tabaco, al tiempo que también se reduce el riesgo de volver a fumar, a menos a corto plazo.

Los resultados del estudio aparecen publicados en la revista Addictive Behaviors justo cuando los expertos siguen debatiendo si estos productos son verdaderamente eficaces para dejar de fumar o deben considerarse únicamente como productos de ocio; además de la controversia generada entorno al riesgo para la salud que comportarían de algunos de sus componentes.

“Nuestros resultados pueden no ser generalizables a todos los usuarios de cigarrillos electrónicos”, según ha reconocido Jean-Francois Etter, ya que la mayoría de los participantes habían dejado ya el tabaco cuando empezó a usarlos “mientras que en la población general la mayoría de usuarios son todavía fumadores”.

Algunos pequeños estudios han analizado el potencial de los cigarrillos electrónicos para ayudar a los fumadores a dejar de fumar o, al menos, a fumar menos. Pero no se han realizado estudios a largo plazo de cómo las personas usan los cigarrillos electrónicos, por lo que los expertos aún no están seguros de su verdadero potencial.

Los investigadores publicaron un cuestionario en una página web francesa para dejar de fumar y se les preguntó a los usuarios que contaran dónde compran estos productos, reconociendo la mayoría que lo hacían a través de Internet.

En total completaron la encuesta 367 personas y, de los que ya habían dejado de fumar y ya estaban usando los cigarrillos electrónicos en su lugar, el seis por ciento había recaído después de un mes, porcentaje que se mantuvo estable un año más tarde.

Además, se vio que, en quienes fumaban y además usaban estos dispositivos, el 22 por ciento había dejado el tabaco después de un mes y el 46 por ciento lo abandonó tras el primer año. Y en los que continuaron fumando, pasaron de fumar 11,3 cigarrillos de media al día a seis un mes después.

“Esto fue sólo un primer estudio que necesitará ser confirmado por nuevos estudios de seguimiento”, dijo Etter, que pide tomar en consideración los resultados “con cautela” porque tampoco se saben los efectos a largo plazo de usar estos cigarrillos.

No obstante, precisa, lo que si está claro es que estos dispositivos son menos perjudiciales que el tabaco y pueden recomendarse como ayuda para dejar de fumar.

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