El consumo moderado de café, un aliado desconocido para nuestra salud

Canal: Diabetes, General

La capacidad antioxidante del café puede ser un factor protector frente a un gran número de enfermedades en las que está implicado el estrés oxidativo de las células. Evidencias científicas señalan una asociación inversa entre consumo de café y mortalidad, debida, principalmente, a una reducción moderada de las muertes de origen cardiovascular.

Enfermedades y patologías relacionadas: Ictus, Infarto / Angina de pecho, Diabetes, Hipertensión arterial, General

Millones de personas en todo el mundo beben café a diario atraídos, además de por su aroma y su sabor, por sus propiedades estimulantes. Se sabe que la cafeína, principal componente del café, estimula el sistema nervioso central, reduce la sensación de cansancio y mejora el estado de alerta y la concentración. Sin embargo, es menos conocido el carácter preventivo del consumo de café frente a las enfermedades neurodegenerativas, como el Parkinson y el Alzheimer, y algunos tipos de cáncer; su asociación inversa con la incidencia de diabetes mellitus y las dolencias hepáticas; o sus efectos beneficiosos en la salud cardiovascular. Estas y otras evidencias científicas se ponen de manifiesto en el libro Café y estilo de vida saludable, una revisión bibliográfica promovida por el Centro de Información Café y Salud.

Durante muchos años se ha puesto en duda si el consumo de café era un hábito saludable. Sin embargo, en la actualidad existen evidencias científicas suficientes como para determinar que el consumo moderado y regular de café, además de formar parte de una dieta equilibrada, tiene efectos beneficiosos en el organismo. Por ello, esta revisión bibliográfica, presentada en la Real Academia de Medicina de Madrid por dos de sus autores, el Dr. Mariano de la Figuera, especialista en Medicina Interna, Familiar y Comunitaria, y la Dra. Mª Antonia Lizarraga, especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte, concluye que no hay motivos para eliminar el consumo de café como parte de una dieta equilibrada siempre y cuando éste sea moderado, es decir, equivalente a 3 ó 4 tazas diarias.

Además de cafeína, el café contiene otras muchas substancias como vitaminas, minerales y antioxidantes, por lo que, en función de la cantidad y regularidad de las ingestas, podría ser considerado un alimento funcional. Estudios científicos recientes se han centrado en la investigación de la capacidad antioxidante del café y los efectos beneficiosos que sus polifenoles pueden tener en el organismo, ya que en la mayoría de países industrializados, entre ellos España, el café es la mayor o una de las mayores fuentes de antioxidantes en la dieta diaria. Las evidencias científicas disponibles sostienen que la capacidad antioxidante del café puede ser un factor protector frente a un gran número de enfermedades en las que está implicado el estrés oxidativo de las células, como las de tipo cardiovascular y las de carácter neurodegenerativo.

Consumo de café y prevención de enfermedades

La mayoría de los estudios epidemiológicos realizados hasta el momento han encontrado una menor incidencia de enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson y el Alzheimer entre los bebedores habituales de café. “Los efectos beneficiosos del café en la prevención de la neurodegeneración parecen claros”, señala el Dr. Rafael Franco, Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular y coautor del libro.

“El consumo de café a largo plazo también puede reducir el riesgo de desarrollar diabetes mellitus y mejorar el control metabólico de la glucosa, incluso en pacientes diabéticos”, añade la otra autora del libro, la Dra. Pilar Riobó, especialista en Endocrinología y Nutrición.

El café también ha demostrado tener efectos beneficiosos sobre el aparato digestivo, especialmente en la incidencia de algunas de las enfermedades más frecuentes del hígado y de la vesícula biliar. Diversos estudios científicos ponen de manifiesto el carácter protector del café frente a las enfermedades hepáticas, como la cirrosis o el hepatocarcinoma, o la litiasis biliar.

En base a las investigaciones científicas realizadas sobre café y cáncer, los autores del libro han concluido que beber café no aumenta el riesgo general de desarrollar la enfermedad y que, en cambio, puede ser un factor protector frente a algunos tipos de cáncer, como el de faringe, esófago, hígado o colon.

Café y estilo de vida cardiosaludable

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países desarrollados y su relación con el consumo de café ha sido durante muchos años un tema de controversia. “La opinión más extendida y persistente, tanto entre los profesionales médicos como en los consumidores en general, es que la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares debe incluir la limitación, o incluso la prohibición, del consumo de café. Sin embargo, estudios científicos recientes parecen desmentir esta creencia”, explica el Dr. Mariano de la Figuera.

La mayoría de estudios prospectivos y ensayos clínicos no observaron una asociación entre consumo moderado de café y enfermedad coronaria -ni cardiopatía isquémica en general, ni infarto de miocardio o angina de pecho en particular- ni mayor riesgo de hipertensión arterial. Tampoco se ha demostrado que el consumo de café aumente la incidencia de mortalidad ni hospitalización por insuficiencia cardíaca ni una asociación con el riesgo de sufrir un ictus.

Por el contrario, algunos estudios señalan cierto carácter protector del café en la salud cardiovascular. Tomando como variable la mortalidad, las evidencias científicas señalan una asociación inversa entre consumo de café y mortalidad en general, debida, principalmente, a una reducción moderada de las muertes de origen cardiovascular entre los bebedores de café.

Café y deporte

El café es una bebida muy consumida entre la población deportista, tanto de tipo recreacional como de alto rendimiento, sobre todo desde que el 1 de enero de 2004 la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) excluyera la cafeína de su lista de sustancias prohibidas. Diversos estudios científicos han demostrado que la cafeína tiene un efecto ergogénico, aumentando el rendimiento físico. El consumo de café antes de realizar una actividad deportiva puede suponer ventajas como una menor sensación de fatiga y una mayor predisposición y motivación a la hora de iniciar el esfuerzo. La dosis de cafeína necesaria para notar el efecto ergogénico depende de cada individuo, pero la cantidad óptima estaría en torno a los 3 miligramos por kilo de peso.

“El consumo de café después del esfuerzo también puede tener cierto efecto beneficioso, ya que puede ayudar a una reposición más rápida y eficaz del glucógeno muscular y, por tanto, a la recuperación óptima del músculo tras el esfuerzo”, ha señalado la Dra. Mª Antonia Lizarraga.

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