Día Internacional del Asma

Se celebra el Día Internacional del Asma, una enfermedad cada vez con mayor incidencia entre la población infantil debido a los nuevos estilos de vida. No obstante, el 95 por ciento de los asmáticos puede llevar una vida normal cuando realiza un tratamiento adecuado.

Enfermedades y patologías relacionadas: Asma

Como cada año, la Global Initiative for Asthma (GINA) organiza el Día Mundial del Asma con el objetivo de concienciar a los niños-adolescentes asmáticos y a sus familias de la carga que supone dicha enfermedad y de la posibilidad de tenerla bajo control, llevando una vida saludable sin limitaciones.

AEPap y SEPEAP participan y apoyan esta iniciativa que tiene como lema de este año 2008: “Puedes Controlar Tu Asma”, que es el mismo que se utilizó el año pasado, porque traduce el resultado de establecer las estrategias adecuadas:

· Desarrollar una buena cooperación de los pacientes con sus médicos.

· Identificar y reducir la exposición a los factores de riesgo.

· Valorar, tratar y monitorizar el asma.

· Saber manejarse ante una crisis de asma.

El objetivo del tratamiento es controlar la enfermedad y puede lograrse en la gran mayoría de los pacientes asmáticos por medio de un manejo adecuado. El asma se encuentra bajo control cuando una persona demuestra:

- Ausencia (o mínima presencia) de síntomas de asma como tos por las mañanas o al correr.

- No despertar por la noche a causa del asma.

- Ninguna (o mínima) necesidad de recurrir a medicamentos “aliviadores” o de rescate.

- Ausencia de crisis de asma (o muy ocasionales).

- Posibilidad de realizar todas las actividades deportivas y de tiempo libre que desee.

- Resultados normales (o casi normales) en pruebas de función pulmonar (PEF y FEV1).

“Para la difusión de todos estos mensajes, hemos elaborado unos materiales educativos que pueden consultarse en la Web: http://www.respirar.org/dma/dma2008espa.htm y que pueden ser descargados libremente por todas las asociaciones de pacientes, centros de salud y hospitales que lo deseen”, explica el Dr. Manuel Praena Crespo, pediatra del Centro de Salud La Candelaria y coordinador del Grupo de Vías Respiratorias (GVR) de la AEPap.

En palabras del Dr. Francisco Javier Pellegrini Belinchón, pediatra de Atención Primaria del Centro de Salud de Pizarrales y coordinador del Comité de Asma de la SEPEAP, “con este Día se intenta alentar a gobiernos, profesionales del cuidado de la salud, pacientes, y al público general, a trabajar en el contexto de sus propios sistemas de salud para mejorar el control del asma”. Además, “es un intento de que se conozca por el resto de la población la carga de la enfermedad e intentar que mejore su cuidado en todo el mundo”.

Datos sobre niños-adolescentes asmáticos en España

Según el estudio ISAAC (Estudio Internacional de Asma y Alergia en la Infancia), realizado en los cinco continentes y en el que participó nuestro país, se sabe que en España entre un siete y un 15 por ciento de adolescentes de 13-14 años de edad han tenido síntomas de asma en el último año.

Además, también en nuestro país, entre 1994 y 2002 la prevalencia de la enfermedad se mantuvo constante en el grupo de niños de 13-14 años en alrededor del nueve por ciento. Por el contrario, en este mismo periodo aumentó notablemente del siete por ciento al 10 por ciento en niños de entre seis y siete años. Las sibilancias graves son mucho menos frecuentes en ambas edades (en torno al dos por ciento) aunque también han aumentado en el grupo de entre seis y siete años, mientras se mantienen en el grupo de 13-14 años.

Síntomas de “la enfermedad sibilante”

El asma es una enfermedad crónica con una sensibilidad exagerada de los bronquios que ante diversos estímulos, produce una inflamación y obstrucción generalizada y variable de la vía respiratoria ocasionando episodios recurrentes de pitidos, dificultad respiratoria, sensación de opresión en el pecho y tos, que suele ser reversible bien espontáneamente o con tratamiento. “Cuando la tos es el único síntoma que está presente, puede orientarnos para descubrir el asma, el hecho de que la tos aparece o se incrementa con el ejercicio o durante el sueño nocturno”, señala el Dr. Praena. Otros síntomas pueden ser la respiración entrecortada, los despertares nocturnos o tras el ejercicio con tos y/o fatiga.

Al asma, se le llama también “la enfermedad sibilante”, ya que la sibilancia es el término médico para describir lo que los padres llaman pitos, que se deben al estrechamiento y por lo tanto la obstrucción al paso del aire.

Según el Dr. Pellegrini, “alrededor de un tercio de los lactantes y niños menores de tres años pueden padecer procesos respiratorios con pitos o sibilancias, unos van a ser transitorios (cesan entre los tres y los seis años) y otros permanecen de por vida; en estos, la historia personal o familiar de alergia es el principal factor de riesgo de persistencia del asma”.

Factores negativos y consejos prácticos

Según los expertos de AEPap y SEPEAP, los factores desencadenantes para que un niño-adolescente padezca asma son:

· Las infecciones respiratorias como los resfriados y la gripe.

· Las alergias frente a:

- Alérgenos inhalantes procedentes de pólenes de árboles y plantas (se recomienda usar filtros antipolen en el coche, viajar con las ventanillas bajadas, airear la casa muy temprano y nunca con pleno sol y viento, ya que el polen entra en casa).

- Ácaros del polvo que se encuentran en su dormitorio (se recomienda limpiar con trapos húmedos, y utilizar fundas herméticas en colchón y almohada).

- Epitelios de animales (la mejor medida es retirar las mascotas del domicilio de todo alérgico a las mismas, tras su salida, pueden transcurrir varios meses antes de que el paciente experimente una mejoría clínica evidente. Si resulta difícil deshacerse de la mascota, se aconseja que el animal no entre en el dormitorio y bañarlo una vez por semana).

- Hongos que proliferan cuando aumenta la humedad ambiental.

· La exposición al tabaco.

· Los irritantes como olores fuertes de ambientadores o productos de limpieza.

Aunque no es la causa del asma, la falta de atención y tratamiento del asma es un factor que influye negativamente, empeorando la calidad de vida.

En caso de asma inducido por el ejercicio, es necesario hacer precalentamiento, tener cuidado con cambios bruscos de temperatura: gimnasio-calle-gimnasio, hacer la actividad de forma gradual, y si estuviera indicado, dar la medicina preventiva antes del deporte.

Recomendaciones para los padres

Basado en el recientemente publicado “Consenso sobre el tratamiento del asma en pediatría”, realizado por las sociedades científicas que tienen relación con el asma infantil, entre las que se encuentran SEPEAP y AEPap, se ha difundido un tríptico recordatorio para los profesionales donde se describen “Los 5 pasos claves para controlar el asma”:

1- Yo tengo en casa el tratamiento escrito para mi asma, lo hicimos juntos mi pediatra y yo.

2- Yo nunca olvido tomar las medicinas que controlan mi asma.

3- Yo conozco los factores que desencadenan o empeoran mi asma.

4- Yo reconozco los síntomas de una crisis de asma.

5- Yo sé lo que tengo que hacer cuando tengo una crisis de asma.

La mejor estrategia para el control efectivo del asma es combinar la evitación de desencadenantes, tanto específicos como inespecíficos, y la cumplimentación de los tratamientos efectivos cuando sean necesarios.

Mejora de la calidad de vida de niño asmático

“Los pediatras tenemos la posibilidad de diagnosticar precozmente el asma, indicar el tratamiento adecuado, hacer revisiones periódicas y educar al niño y la familia para que sean capaces de llevar adelante el control de la enfermedad de la manera más autónoma posible, haciéndoles corresponsables de los cuidados del asma, de manera puedan llevar la vida que deseen sin limitaciones de ningún tipo, como si no tuvieran asma”, concluye el Dr. Praena.

La educación sobre el asma y su tratamiento se deben realizar a todos los niveles, pero la atención primaria por su cercanía y accesibilidad debe constituirse como uno de los pilares fundamentales. La familia identifica al pediatra como el primer responsable de la salud de su hijo, es a este nivel donde se produce una continuidad desde el nacimiento del niño hasta la adolescencia. El pediatra de Atención Primaria conoce a la familia, la dinámica familiar y los posibles factores de riego psicosociales.

“La atención al lactante – niño – adolescente asmático se debe basar en un programa integral que emplee todos los recursos sanitarios sociales y educativos disponibles en la comunidad en un área geográfica determinada. Así, se debe intentar una adecuada coordinación buscando la complementariedad en lugar de la competición disgregadora entre la red pública y privada, atención primaria y especializada, alergólogos, neumólogos y pediatras, farmacéuticos, pacientes y educadores”, finaliza el Dr. Pellegrini.

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