Decálogo saludable para el 2008

Comienza el nuevo año con las pilas cargadas y tu salud en forma. Te ofrecemos diez propósitos saludables, cambios en tu dieta y hábitos de vida, para que afrontes el 2008 en perfecta armonía, mens sana in corpore sano. Porque nunca es tarde para cuidarse y mimar la salud. Sigue nuestros consejos.

.1. Rompe con el sedentarismo

El ejercicio físico diario no sólo te ayuda a estar más ágil y a tener más resistencia frente a esfuerzos, también mejora tu estado de ánimo. Para Marcos Flórez, uno de los más reputados entrenadores personales de nuestro país, la práctica física “nos ayuda a mantener una frecuencia cardiaca menor en reposo, lo que nos va a permitir estar activos durante mucho tiempo y cansarnos menos”. Además, “nuestro cuerpo libera endorfinas, también llamadas las hormonas de la felicidad, que nos ayudan a combatir el mal humor y aliviar los estados depresivos”, añade.

2. Comienza el día con un buen desayuno

Saltarse el desayuno constituye uno de los errores de alimentación más frecuentes, especialmente si quieres ponerte a dieta. En el caso de los niños, especialmente, un buen desayuno con todos los nutrientes necesarios es fundamental para que el pequeño pueda rendir en el colegio, estar despierto, ágil y dinámico. Para corregir las carencias nutricionales del primer desayuno, los expertos abogan por realizar una segunda toma de alimentos a media mañana, “un bocadillo de queso, jamón o paté, acompañado de una pieza de fruta sería lo ideal”, recomienda el doctor Jesús Román, Presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación (SEDCA).

3. Incrementa el consumo de frutas y hortalizas

La cantidad ideal es, según las autoridades sanitarias de Estados Unidos y Europa, entre tres y cinco raciones de vegetales y de dos a cuatro piezas de fruta al día, para lograr una dieta más saludable. Debido a la presencia de antioxidantes y vitaminas como la C se estimula el sistema inmunitario, el desarrollo y la utilización metabólica de los macronutrientes para podernos enfrentar mucho mejor a ciertas patologías.

Otro sano propósito es disminuir el consumo de carne y grasas, y aumentar el de pescado. Porque consumir cinco o más platos de pescado a la semana supone un riesgo tres veces menor de sufrir infarto cerebral, como ha demostrado recientemente un estudio de la Universidad de Harvard (EUA).

4. Deja de fumar

Ahora es el momento. Tu salud te lo agradecerá porque recuerda que el tabaco es uno de los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en España, la primera causa de muerte en nuestro país. Pero, además, es el responsable de la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y está asociado con prácticamente todos los casos de cáncer de pulmón, además de incrementar el riesgo de cáncer de laringe, faringe, boca, esófago, vejiga, páncreas, riñón y estómago, entre otros. ¿Aún te faltan razones para dejarlo? Para lograrlo, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica aconseja motivarse y dirigirse a los profesionales sanitarios.

5. Protege y cuida tu piel, todo el año

Tomar el sol es fundamental para que nuestro cuerpo produzca vitamina D, necesaria para la absorción del calcio que necesitan nuestros huesos para mantenerse fuertes y sanos. Sin embargo, una exposición demasiado prolongada al sol tiene efectos no deseados como: el fotoenvejecimiento acelerado de la piel, el eccema solar, trastornos de la pigmentación y el más grave, el cáncer de piel.

Por ello, si quieres exponerte al sol sin riesgos, evita la exposición entre las 12 y las 16 horas utiliza un fotoprotector adecuado (en los niños con factor mínimo 15) y renuévalo cada dos horas. Y no te olvides de protegerte si vas a la nieve o si está nublado, ya que las radiaciones siguen haciendo mella en tu organismo.

6. Practica sexo seguro

Busca un hueco en tu agenda. Intenta evitar el estrés, las largas jornadas laborales y las preocupaciones cotidianas, porque son amenazas a la hora de mejorar la cantidad y calidad de las relaciones de alcoba y, de hecho, están detrás de la mayor parte de los problemas sexuales. Y no te olvides del póntelo, pónselo, porque el preservativo ayuda a protegernos de enfermedades de transmisión sexual como el Sida, hepatitis y sífilis, entre otras.

7. Dedica diez minutos al día a relajarte

Pon en práctica el dicho Mens sana in corpore sano. Porque para sentirte bien por fuera, es fundamental estar bien por dentro y para lograrlo, puedes recurrir a disciplinas orientales como el Yoga o el Tai Chi, porque son una ayuda para relajarte, poner en orden tus ideas y tener una filosofía más positiva de la vida.

8. Pasa de las drogas y haz cosas mejores

El consumo de cocaína, de cannabis, de las nuevas drogas de diseño y del alcohol, entre otras drogas, supone riesgos altamente demostrados para tu salud. Por una parte, los consumidores habituales de cocaína tienen más probabilidades de sufrir un derrame cerebral, el cannabis perjudica el rendimiento académico, las relaciones familiares y personales, y las drogas de diseño (éxtasis) pueden exponerte a un mal viaje y, quizás, el último de tu vida.

9. No descuides tu salud

No bajes la guardia, hazte revisiones periódicas en el ginecólogo o urólogo, mínimo una vez al año, desde el inicio de la pubertad y, en especial, a partir de los 45 años. Si eres mujer, debes saber que el diagnóstico precoz -a través de las mamografías, autoexploraciones mamarias y citologías- puede ayudarte a prevenir o a coger a tiempo el cáncer de mama, que afecta a una de cada diez mujeres en la Unión Europea, y el de cuello de útero o cérvix. Si eres hombre, tampoco tienes excusa. Desde edades tempranas debes acudir al urólogo para poder prevenir las infecciones de próstata y, sobre todo, superada la barrera de los 50, que es cuando comienza un riesgo mayor de cáncer de próstata y de colon.

10. No te automediques, consulta al especialista

Desde un simple resfriado hasta una rinitis alérgica, entre otras, son muchas las afecciones que pueden confundirse con una infección respiratoria y ante las que un antibiótico no tendrá ninguna efectividad. Por ello, automedicarse con antibióticos ante síntomas tan comunes como tos, expectoración o rinitis es un gravísimo error, como advierte el doctor Alejandro Soriano, médico del Servicio de Infecciones del Hospital Clínico de Barcelona y portavoz del Grupo de Consenso sobre Infecciones Respiratorias. Ante la duda, preguntar es de sabios, pero siempre haciéndolo a un médico. Porque tu salud te lo va a agradecer.

¡Salud en forma para el 2008!

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