Cuidados piel y cabello tras el verano

Después del verano es recomendable hidratar, exfoliar y hacer una revisión clínica de la piel y del cabello. Y no conviene olvidarse del cáncer de piel.

Enfermedades y patologías relacionadas: Melanoma, Cáncer de piel, General

A pesar de que, a partir de septiembre, el sol empieza a bajar de intensidad, es recomendable seguir aplicándose crema solar y evitar su exposición durante todo el año y, especialmente, entre las 11 y las 16 horas, según ha señalado el oncólogo Raúl Márquez, del MD Anderson Cancer Center.

Por otra parte, es imprescindible que después de la época estival se prepare la piel para el resto del año. Para ello, el dermatólogo Sergio Vañó ha destacado la importancia de exfoliar la piel y, a continuación, hidratarla en profundidad para evitar la sequedad y reparar el daño que se ha producido durante el verano.

Asimismo, Vañó ha recomendado acudir a un especialista para que se analicen las posibles lesiones que hayan podido aparecer, como consecuencia de la radiación continuada del sol, y se comiencen los tratamientos oportunos.

En este sentido, el experto ha destacado la necesidad de que se realice una valoración médica sobre cualquier lunar o mancha que haya aparecido nueva durante los meses de verano ya que, ha apostillado, un diagnóstico precoz puede “salvar vidas”

“El cáncer de piel es un tumor que diagnosticado tarde se curan pocos pero que precozmente se curan más del 95 por ciento. De ahí la importancia de que al notarse cualquier lesión cutánea, especialmente en cualquier lunar, se acuda al dermatólogo para diagnosticarlo”, ha recalcado el Dr. Vañó.

Del mismo modo, el especialista ha rechazado la posibilidad de que se acudan a centros de belleza para realizar sesiones de rayos UVA con el fin de preservar el moreno y ha recomendado utilizar cremas autobronceadoras que oxidan las capas superficiales de la piel y producen una coloración morena.

Ahora bien, Vañó ha advertido de que para someterse a un procedimiento estético –por ejemplo un láser– es “muy importante” que primero la piel haya perdido “el moreno” para evitar la aparición de “manchas”.

El cabello necesita ser tratado

El cabello es otra de las partes del cuerpo que más se estropean durante el verano como consecuencia de los rayos solares, la sal del mar y el cloro de las piscinas. Además, durante estos meses se suelen producir importantes caídas estacionales de pelo.

Para paliar estos problemas, el especialista ha recomendado revisar qué tipo de caída del pelo se está produciendo y, en el caso en el que sea una pérdida acusada, realizar un análisis de sangre para comprobar que no haya ningún déficit de hierro, ni ninguna alteración hormonal asociada.

“Durante el verano el cabello ha sufrido distintos tipos de agresiones y es recomendable tratarlo con un acondicionador y un champú adecuado para ir devolviéndolo a la normalidad”, ha comentado el Dr. Vañó.

Aunque se vaya el sol, no hay que olvidarse del cáncer de piel

Por otro lado, el Dr. Raul Márquez destaca la importancia que cobra la prevención del cáncer de piel, especialmente en su vertiente más agresiva: el melanoma. Por este motivo, “hay que evitar exposiciones intensas más que extensas”, es decir, si se está “blanquito” hay que evitar el sol intenso y, de esta forma, las quemaduras de la piel, argumenta.

Así, apuesta por el uso de fotoprotectores con niveles elevados, especialmente en niños pequeños y, hacerlo, de manera continuada. En general, hay que aplicarlo media hora antes de la exposición y tras el baño en el mar o en la piscina.

Este experto considera que hay que revisarse los lunares todos los años, teniendo en cuenta la regla ABCD. Esta norma recoge los principios de asimetría, bordes, color y diámetro. De esta manera, “si la lesión es redondita es más benigna que si cuenta con bordes espiculados” y si los bordes son “poco definidos” puede que sean malignos, explica el oncólogo.

Además, por lo general, los lunares suelen contar con un color marrón uniforme pero, en el caso, de que tenga “distintas tonalidades”, puede ser un indicativo de una lesión en la piel, señala. Por último, la persona tiene que revisar el diámetro de sus lunares y, en el caso, de que tenga más de 5 ó 6 milímetros, hay que acudir al dermatólogo.

Asimismo, si el lunar experimenta algún cambio importante, en forma y tamaño, pica más de lo normal o sangra, el individuo tiene que descartar que sea una lesión maligna.

Por lo general, cada año se detectan en España cerca de 3.600 casos de melanoma, “cifra que está incrementándose cada año”, alerta este experto, quien matiza que este hecho responde a que las personas cada vez son más conscientes y acuden con frecuencia a consulta con el fin de detectar precozmente las lesiones cutáneas.

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