Cuida tu salud en los viajes en barco

Mareos, diarreas y los trastornos derivados del cambio de husos horarios suelen ser los problemas más habituales. Aunque se presenten como alteraciones típicas no todo el mundo tiene por qué padecerlas. Con los siguientes consejos evitarás todo tipo de disgustos.

Enfermedades y patologías relacionadas: Diarrea, Gastroenteritis

Los cruceros actuales son constantemente supervisados por las autoridades pertinentes para que cuiden las instalaciones con vistas a solventar cualquier emergencia médica. Muchos cuentan con quirófanos, equipos de rayos X, desfibrilador, y áreas de hospitalización, entre otros. Con estas precauciones y la calidad de las embarcaciones lo más desagradable que generalmente sucede es un dolor de cabeza, una nariz quemada por el sol o un dolor estomacal. De todos modos, existen algunas patologías con cierta tradición en los viajes por mar.

Mareos

Son sin duda los trastornos más habituales. Suele afectar a las personas poco habituadas a viajar y a las mujeres embarazadas. Aun así no todos sufren mareos. Las señales son bastante claras: vértigo y náuseas, sudores, palidez y si no hay mejoría, se acaba por vomitar.

Existen algunos remedios para prevenirlos: evitar los olores fuertes, comer poco y olvidarnos del tabaco, del alcohol y de la lectura (al menos hasta que nos hayamos habituado mínimamente). Uno de los remedios naturales más eficaces contra el mareo consiste en consumir cápsulas de raíz de jengibre, que podremos encontrar en herboristerías. Según los especialistas, el jengibre actúa absorbiendo los ácidos y bloqueando las náuseas en el conducto gastrointestinal. Dirigirnos a cubierta para respirar la brisa marina también ayudan a aliviar los primeros indicios de mareo.

Diarreas

Conocida como diarrea del viajero suele caracterizarse por cuatro o cinco deposiciones sueltas o acuosas diarias, acompañadas a veces por vómitos. Aunque la mayor parte se solucionan en tres o cuatro días, el 14 por ciento de los casos dura más, incluso puede superar los tres meses. No comer huevos, mariscos, productos lácteos ni carnes o pescados poco hechos disminuirá el riesgo de padecerla. Si se produce diarrea el tratamiento a emplear consiste en una combinación de solución de reposición de fluidos y electrolitos y antibióticos, bajo prescripción médica.

Husos horarios

El paso de varios husos horarios puede alterar los ciclos de sueño y vigilia. Además los largos desplazamientos conllevan cambios de alimentación o clima, fenómenos que tienden a reducir la resistencia a las enfermedades. El tiempo que se precisa para una adaptación completa al nuevo horario depende del número de husos cruzados, si bien es aplicable la norma de día de reposo por huso atravesado. Por este motivo es conveniente reservar un periodo de descanso durante los primeros días después del viaje.

Algunos consejos preventivos

a) No cometer excesos: Comer demasiado, dormir muy poco, bailar varias noches seguidas y practicar con exageración deportes intensos puede hacer que los pasajeros reduzcan sus defensas físicas y mentales.

b) Ajustar el organismo: Si viajas a un clima distinto al tuyo, trata de llegar uno o dos días antes de la salida del barco para poder adaptarte y superar el jet lag si la distancia es larga.

c) Llevar información médica: Sobre todo si padeces algún tipo de enfermedad o trastorno.

d) Llevar información importante: Como el número de teléfono de tu médico o de otras personas que puedan ser contactadas en el lugar de origen.

e) Llevar tus medicinas: No las coloques en las maletas sino en el equipaje de mano. También lleva prescripciones de los medicamentos que estás tomando.

f) Protegerse del sol: Los rayos solares suelen ser más fuertes en el mar que en tierra. Emplea un factor de protección de 15 o mayor, sobre todo si el crucero es por zonas tropicales. Aplícate un protector resistente al agua si vas a nadar.

g) Cuidar los ojos: Si usas gafas o lentes de contacto trata de llevar de repuesto. No olvides gafas de sol. Llévalas todas en el equipaje de mano.

h) Proteger los pies: Es conveniente llevar un par de zapatos resistentes por si se presentara un recorrido turístico inesperado.

i) Botiquín personal: Si lo deseas puedes llevar un equipo de primeros auxilios que debería incluir un termómetro, tiritas, antihistamínico, antiácido, laxante, pastillas para la garganta y cremas para quemaduras de sol.

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