Complementos alimenticios

El Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto sobre complementos alimenticios con la intención de armonizar la normativa española en la materia con la vigente en la Unión Europea y que pretende garantizar al consumidor una información fidedigna sobre estos productos. El texto busca, principalmente, regular la comercialización de estos complementos en sus dosis correctas; es decir, suficientes para que surtan efecto pero sin favorecer una ingesta excesiva y potencialmente peligrosa para la salud.

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¿Pero qué se entiende por complementos alimenticios? Éstos son productos cuyo fin es complementar la dieta normal. Consisten en fuentes concentradas de nutrientes (vitaminas y minerales) o de otras sustancias que tengan un efecto nutricional o fisiológico, en forma simple o combinada, comercializados de forma que permitan una dosificación determinada del producto. Además, deben tomarse en pequeñas cantidades unitarias, tal y como también se concreta en la definición que de ellos da el Ministerio de Sanidad y Consumo.

La cuestión es que desde ahora estos complementos pasan a estar regulados por una nueva normativa en la que, por ejemplo, se fija una Cantidad Diaria Recomendada de nutrientes, que es la cantidad de nutrientes que una persona sana debe ingerir por término medio cada día, a través de la dieta, para mantener un buen estado de salud.

Etiquetado, presentación y publicidad

Respecto al etiquetado, presentación y publicidad, el nuevo decreto establece que estos productos deberán llevar la denominación “complemento alimenticio”. Asimismo, no podrán incluir alegaciones -afirmaciones que atribuyan propiedades de prevención, tratamiento o cura de enfermedades humanas-, y no podrán sugerir o declarar que una dieta equilibrada y variada no aporta las cantidades adecuadas de nutrientes. Además, en el etiquetado deberá figurar la afirmación expresa de que los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta equilibrada y la indicación de que el producto debe mantenerse fuera del alcance de los niños.

La presentación de los complementos alimenticios, por otro lado, se podrá realizar en forma de cápsulas, comprimidos, sobres u otros formatos, siempre que permitan una dosificación determinada, quedando prohibida su venta a granel o fraccionada (lo que serían, por ejemplo, comprimidos sueltos).

Controles

Las empresas fabricantes o distribuidoras deberán inscribirse en el Registro General Sanitario de Alimentos y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) está desde ahora habilitada para adoptar medidas cautelares que comporten la suspensión o limitación de la comercialización de estos productos cuando pongan en peligro la salud humana.

En el decreto también se establece un periodo de régimen transitorio para la adaptación de lo especificado en la norma a la vida cotidiana. Así, hasta el 2005 podrán comercializarse los productos que no se ajusten a la nueva normativa siempre que cumplan la hasta hora vigente. Además, hasta el 2009 estará permitido usar vitaminas y minerales que no aparezcan en el listado de estas sustancias aprobado en el nuevo decreto. Eso sí, deberá tratarse de sustancias que se utilicen en complementos alimenticios en la Unión Europea (desde antes de julio de 2002) y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria no puede haber emitido dictamen negativo sobre el uso de los mismos.

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