Comer bien, para pensar mejor

El desconocimiento entre las madres sobre la existencia de alimentos que potencian el crecimiento intelectual de los más pequeños de la casa es una realidad. Según una encuesta realizada a más de 300 mujeres con hijos de 3-14 años de todo el territorio español sólo un 42,6 por ciento de las encuestadas conoce la existencia de estos alimentos y respecto a los beneficios que esperan de ellos están relacionados con el crecimiento físico y con el intelectual.

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Las madres encuestadas reconocen ser estrictas en cuanto a alimentación de sus hijos y un 90 por ciento de esta muestra manifiesta que al hacer la compra pone especial atención a los alimentos que contribuyen al desarrollo de los niños, los llamados alimentos funcionales. Pero al preguntar qué alimentos adquieren habitualmente para el crecimiento de su hijo destacan alimentos tradicionales como la fruta (53,2 por ciento), verduras (49,4 por ciento) y lácteos (45,1 por ciento). Según el Dr. Venancio Martínez, pediatra y miembro de la junta de la SEPEAP (Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención primaria), “hay distintos alimentos que pueden contribuir al desarrollo intelectual de los niños como los ricos en DHA, uno de los ácidos que componen el Omega 3″.

En cuanto a los beneficios y efectos que esperan que este tipo de alimentos les aporten a sus hijos diferenciamos dos grandes grupos en cada caso: en cuanto a nutrientes, la mayoría de las encuestadas (42,6 por ciento) esperan un aporte de vitaminas y en segundo puesto esperan una contribución de calcio (27 por ciento), y en lo referente a efectos el 30 por ciento de las encuestadas esperan una buena salud y el 24,1 por ciento que ayuden al crecimiento. Sólo un 3,8 por ciento de las madres espera que uno de los efectos sea potenciar el desarrollo intelectual de sus hijos.

El desarrollo intelectual preocupa a las madres

Un resultado un tanto esperanzador es que “Ser más listo” y “Ser más fuerte” son los beneficios que las madres consideran más importantes, por tanto se refleja el interés por parte de este colectivo en el crecimiento intelectual pero sorprende que les preocupe proporcionalmente de la misma manera que el físico. “Ser más listo” ha alcanzado la primera posición con un 3,25 por ciento rozando con la cifra de “Ser más fuerte” con un 3,11 por ciento. “Ser más activo” ha obtenido un 3,06 por ciento seguido de “Ser más alto” con un 2,85 por ciento y la última posición ha sido para “Ser más delgado”.

“Hay nutrientes requeridos por el cerebro que no fabrica el cuerpo humano por si solo, y que son básicos para el desarrollo intelectual durante las etapas cruciales de crecimiento de los más pequeños, como es el caso del ácido graso DHA” comenta el Dr. Martínez.

Las madres tienen claro qué alimentos dar a sus hijos

En cuanto a los alimentos que las amas de casa darían para potenciar el crecimiento físico respecto al crecimiento intelectual se reflejan resultados parejos. El 56,5 por ciento de las madres coinciden que los lácteos ayudan al crecimiento físico seguido de la fruta y verdura (47,3 por ciento). Respecto al crecimiento intelectual 46 por ciento de las madres confirman que alimentos como la carne/pescado/huevos es el grupo que más potencia este desarrollo seguido de la fruta y verdura 35,9 por ciento.

Cuando se les pregunta directamente si sabían que los nutrientes esenciales (grasas saludables, minerales o vitaminas) contribuyen tanto al desarrollo intelectual como al físico sólo un 42 por ciento reconocen saber que pueden potenciar el intelecto de los más pequeños mientras que un 62,4 por ciento estaban informadas que ayudan al desarrollo físico. Entre las madres que conocen los nutrientes esenciales que contribuyen al desarrollo físico, no se observa gran acuerdo destacando ligeramente la mención del Omega 3 (33 por ciento), Hierro (29,5 por ciento), el Calcio (27,3 por ciento) y las Vitaminas A (27,3 por ciento) y C (26,1).Lo mismo ocurre en cuanto al conocimiento de nutrientes que contribuyen al desarrollo intelectual, destacando el Fósforo (33,3 por ciento), el Calcio (30,8 por ciento), el Hierro (28,2 por ciento), las vitaminas (25,6 por ciento) y por último el Omega 3 (23,1 por ciento).

Las madres desconoces los beneficios de las grasas saludables

El nivel de conocimiento sobre las “grasas saludables”, nutrientes esenciales para la dieta del grupo de las grasas insaturadas como el Omega 3 y los ácidos que lo componen (DHA y EPA), es alto pero desconocen sus beneficios. Un 75 por ciento de las madres conocen la existencia estas grasas y un 58 por ciento de estas madres conocen sus beneficios. Un 51 por ciento de estas madres dan este tipo de alimentos enriquecidos con grasas saludables, pero sólo un 28,3 por ciento de las madres ha oído hablar del DHA uno de los ácidos que componen el Omega 3 que se puede encontrar en muchos alimentos.

Para concluir es una realidad que las madres se preocupan sobre la alimentación de sus hijos y son exigentes a la hora de hacer la compra. Pero se observa un gran desconocimiento sobre el hecho que hay alimentos, que pueden favorecer al crecimiento intelectual de los niños. Los beneficios que aportan este tipo de alimentos en los niños es una asignatura pendiente de las madres así como el conocimiento de los nutrientes que contribuyen al intelecto de los más pequeños.

Una buena alimentación ayuda en el desarrollo físico e intelectual

No sólo es necesario comer bien para crecer fuerte y sano, sino que hay que comer bien para pensar mejor. En 2007, la fundación británica Food for the Brain hizo público un estudio piloto sobre la relación entre el rendimiento escolar de los niños y el llevar una alimentación sana y equilibrada. Este trabajo se llevó a cabo en una escuela de bajo rendimiento del Reino Unido y, en él, participaron alumnos, padres y profesorado que, después de 8 meses de investigación, percibieron mejoras significativas en el comportamiento, la concentración y el aprendizaje gracias a la combinación entre una dieta sana, ejercicio físico y mejoras en la calidad de la enseñanza.

Comer bien, para pensar mejor es una plataforma que pretende potenciar el desarrollo intelectual de los niños así como ayudar a hacer frente en situaciones de déficit de atención. Los objetivos de este proyecto son generar conocimiento a la población sobre el DHA y su contribución en el desarrollo intelectual de los niños, concienciar a las familias de la importancia de la dieta en el desarrollo físico e intelectual y que el personal sanitario transmita a sus pacientes toda la información relativa al DHA. Esta campaña cuenta con la colaboración de la SEPEAP que apoya las distintas acciones como talleres, guías, programas escolares, etc.

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