Cáncer no significa dolor

Alrededor de un 70 por ciento de los pacientes con cáncer sufren dolor y, pese al actual arsenal terapéutico, este dolor se trata de manera inadecuada en la mitad de los enfermos oncológicos. Los expertos afirman que se podría aliviar en el 100 por cien de los casos y eliminarse en más del 80 por ciento gracias a los tratamientos actuales.

Enfermedades y patologías relacionadas: Cáncer

Entre cuatro y nueve millones de personas con cáncer sufren dolor en el curso de su enfermedad, es decir, un 50 por ciento aproximadamente. “Lo que sí es muy importante decir es que la inmensa mayoría de estos dolores hoy en día con los medicamentos que tenemos lo podemos controlar absolutamente, si no del todo, aligerar en un 100 por cien el dolor para que sea soportable y en un 80 por ciento que este dolor prácticamente desaparezca”, afirma el doctor José R. Germà, Jefe de Oncología del Instituto Catalán de Oncología.

En cifras aproximativas, el dolor afecta en las fases iniciales de la enfermedad al 30 por ciento de pacientes, al 50 por ciento en las intermedias y al 75-80 por ciento en las etapas avanzadas de la patología. A pesar de la importancia de este síntoma, “el control del dolor neoplásico en estos pacientes no siempre es el adecuado, según los datos obtenidos en múltiples encuestas que revelan que entre el 30 y el 50 por ciento de estas personas no están bien controladas”, señala el doctor Germà.

Pero, si existen los medios adecuados para controlar el dolor oncológico, ¿por qué todavía la mitad de los pacientes siguen sin estar tratados? Esto se debe “a los tabúes existentes entre una parte del colectivo médico y de algunos pacientes, acerca de la aplicación de tratamientos farmacológicos como la morfina u otros opiáceos, que carecen de fundamento”, puntualiza el doctor Juan José López López, Jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Sant Pau de Barcelona.

Pese a todo, este especialista tiene una visión optimista de la situación actual: “No es que tengamos ninguna sensación de culpabilidad, es que es cierto que la accesibilidad a ciertos medicamentos contra el dolor no hubiera sido tan fácil hace unos años, hoy disponemos de mejores medidas, la Administración está más sensible y, sobre todo, estamos más informados y nos estamos quitando ciertos tabúes”.

Para hacer frente al dolor, existen tres grandes grupos terapéuticos:

-Los analgésicos convencionales, entre los que se incluyen la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos, y el paracetamol.

-Los opioides menores, derivados de la codeína.

-Los opioides mayores, como fentanilo y morfina.

Estos últimos constituyen el grupo más potente y se pueden administrar por vía oral, transdérmica e inyectable. La vía transdérmica es la más novedosa y está siendo muy bien acogida por los pacientes, ya que es más cómoda en su administración y resulta igualmente efectiva. Se aplica mediante un parche colocado sobre la piel y se cambia cada tres días. Es especialmente sobre el grupo de los opiáceos sobre los que existe una serie de conceptos erróneos por parte de los pacientes, como por ejemplo que pueden crear adicción o que sólo se administran cuando la enfermedad está en una fase terminal, estos son los tabúes que hay que combatir.

Proyecto Catalgia

Precisamente, con el fin de informar tanto a pacientes como a la clase médica sobre la necesidad de que el enfermo con cáncer sufra el mínimo dolor posible, varios hospitales de Cataluña y Baleares se han unido para crear el Proyecto Catalgia. Ahora, esta iniciativa surgida a finales de 1999 liderada por los Servicios de Oncología y Cuidados Paliativos, ha añadido a su proyecto la puesta en marcha de una página web, en la que se tratan todos estos aspectos.

Acabar con el dolor en estos pacientes, o al menos conseguir que sea soportable, mejora la respuesta al tratamiento oncológico, ya que el dolor influye significativamente en el estado de ánimo del paciente y en su actitud ante la enfermedad. Pero a veces son los mismos pacientes los que no reconocen que tienen dolor, les puede parecer que es un síntoma de empeoramiento de la enfermedad, y esto no es cierto. Tener un dolor intenso no quiere decir que el paciente se encuentre en fase terminal y no significa que tenga que soportar ese dolor.

Más información sobre los nuevos avances terapéuticos y la ayuda de las Unidades de Cuidados Paliativos en los siguientes reportajes:

Un parche, nueva alternativa contra el dolor oncológico

Las Unidades de Cuidados Paliativos

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