Alimentos funcionales, el futuro para una alimentación sana

El futuro de los alimentos funcionales que, además de nutrirnos tienen efectos positivos para la salud, pasa por el desarrollo de una reglamentación adecuada que definan el marco legal que les ampare y regule.

Enfermedades y patologías relacionadas: General

Si hasta hace 20 años, los alimentos debían satisfacer el hambre; para hablar después de su aspecto nutritivo, a día de hoy, el consumidor espera que los alimentos cumplan nuevas funciones en beneficio de su salud y, cada vez más, se muestra su interés y preocupación por la relación entre la alimentación y la salud. En respuesta a este interés y demanda de los consumidores, la industria de la alimentación ha comenzado a ofrecer productos con características muy específicas y con el objetivo común de ofrecer beneficios potenciales para la salud. Denominados “Alimentos Funcionales”, éstos pueden contribuir a incrementar los mecanismos de defensa del cuerpo; a prevenir enfermedades como la hipertensión, osteoporosis, diabetes; ayudan a la reparación del organismo; mejorar la condición física; o ayudar a retrasar el envejecimiento.

En opinión de la doctora Carmen Gómez Candela, presidenta de la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada y coordinadora de la Federación Española de Sociedades de Nutrición, Alimentación y Dietética, “se trata de aquellos alimentos que consiguen tener, además de nutrir, un efecto positivo para la salud. Por ejemplo: regulación de la flora intestinal, efecto sobre el metabolismo del calcio, efecto sobre la arterioesclerosis, prevención cardiovascular. eso sí, efectos demostrados”. Quizá en este momento, dice la doctora Gómez Candela, estos alimentos han cobrado una especial relevancia por el auge experimentado y por la gran cantidad de productos elaborados en torno a este concepto.

Por eso mismo, añade el doctor Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación, se les ha conferido un valor que ya tenían en sí mismos pero se supone que tienen un valor añadido que han de demostrar y probar con estudios científicos sobre los efectos que produce.

En su opinión, la idea que impera entre los especialistas es que, si todos nos alimentásemos correctamente atendiendo a criterios de dieta variada y equilibrada, no tendríamos que suplir ningún tipo de carencia nutricional con alimentos funcionales que, en muchos casos, por otra parte, tienen propiedades únicas. No obstante, el estilo de vida actual y la forma de alimentarnos, que nos lleva a eliminar alimentos de nuestra dieta, nos hacer recurrir a esta opción nutricional: preparados indicados para regular esas deficiencias de nuestra dieta o prevenir ciertas patologías.

Definición del marco legal

Con el fin de conocer el valor nutritivo de los alimentos que bajo el concepto de “alimentos funcionales” se está desarrollando, saber cómo pueden estos alimentos incorporarse al conjunto de la dieta para alcanzar el objetivo de una alimentación equilibrada, valorar el papel de estos alimentos en el mantenimiento y mejora de la salud de la población, conocer otros nuevos alimentos y productos comercializados actualmente y disponer de la legislación aplicable al conjunto de estos productos, más de 300 especialistas de todos los ámbitos de la nutrición se han dado cita este fin de semana en el Centro Cultural Isabel de Farnesio, del Ayuntamiento del Real Sitio de Aranjuez.

Este simposio, organizado por la Sociedad Española de Nutrición Básica y Aplicada y por la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación y con los auspicios del Instituto de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, ha estado dirigido a profesionales de la salud, tecnólogos de los alimentos, investigadores y docentes, expertos, técnicos y directores de producción de la industria alimentaria y ha reunido a 300 participantes en la ciudad madrileña de Aranjuez.

Dentro de los contenidos de este simposio, tal y como señala la doctora Gómez Candela, encontramos diferentes aspectos. Así, se ha revisado el marco legal existente sobre los alimentos funcionales, fundamental para conocer el escenario en el que nos movemos, y muy necesario para delimitar los límites en torno a estos productos. Tal es así que el reglamento que se está desarrollando en el marco de la Unión Europea indicará qué dosis hay que tomar de cada uno de estos alimentos para decir que pueden regular una u otra patología, asimismo habrán de indicar en qué medida te ayudan y sus contraindicaciones.

Dentro del Simposio sobre Alimentos Funcionales, se ha hecho, asimismo, un repaso de las propiedades de los distintos alimentos funcionales, se ha abordado la importancia de la nutrición clínica, preparados y fórmulas artificiales menos conocidos y que se administran por vía oral, enteral o parenteral, muy importante para aquellas personas enfermas. También se ha tratado en profundidad la fibra, sobre todo aquella que proviene de alimentos vegetales, y su importancia en la prevención de enfermedades cardiovasculares o el cáncer.

Alimentos tradicionales y las últimas aportaciones

Asimismo, se ha hablado sobre el licopeno, un componente presente en el tomate, y sus beneficios; de los prebióticos y sobre algunos componentes importantes en la prevención del envejecimiento, osteoporosis, menopausia. como son los ácidos grasos omega 3. Por último, se abundó en la última novedad que se ha incorporado a este mercado, el ácido graso linoleico conjugado, que ha demostrado disminuir la masa grasa entre un 3 y un 8%, y resulta una aportación muy novedosa indicada para personas con sobrepeso y obesidad.

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