Violencia doméstica: ¿qué pueden y deben hacer los profesionales sanitarios?

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Recientemente se ha celebrado en el Colegio de Médicos de Barcelona la reunión Atención Urgente a las víctimas de maltrato y violencia doméstica en el que personal de urgencias, atención primaria, psiquiatría, servicios sociales, abogados y juristas se han reunido para abordar este grave problema. El año pasado, 103 personas fallecieron en España a manos de sus parejas, pero podría ser la punta del iceberg.

En España, cada día se presentan una media de 130 denuncias por malos tratos en el hogar, la mitad de ellas contra la pareja o ex-pareja, culpable de más de la mitad de las muertes. En Cataluña, comunidad que ocupa el número uno del ránking de denuncias por maltrato aceptadas a trámite por los órganos judiciales, once mujeres presentan una denuncia por malos tratos cada día. Además, del total de las fallecidas en España en 2003, una de cada cinco eran catalanas y, de éstas, el 70 por ciento vivían en Barcelona (capital y provincia).

Éstos son algunos de los datos más relevantes del informe “Violencia hacia las mujeres” realizado por el Observatorio de la Violencia de Género del Ayuntamiento de Barcelona, que se han dado a conocer en la jornada Atención Urgente a las víctimas de maltrato y violencia doméstica, organizada por Sociedad Catalana de Medicina de Urgencia y la Asociación Catalana de Medicina de Emergencas, con la colaboración de Área Científica de Menarini.

En cuanto a la tasa de fallecimientos por maltrato, España se encuentra en el quinto lugar del ranking europeo, después de Alemania (437 muertes en 2003), Rumania (351), Reino Unido (267) y Polonia (217).

Atención “de urgencia”

El aumento de los casos y la verbalización de este problema social por parte de los medios de comunicación desde hace casi cinco años han convertido el tema en objeto de congresos y jornadas de contenido multidisciplinar, cuyo principal objetivo es formar a los profesionales (médicos, trabajadores sociales, psiquiatras, abogados, fiscales, etc) que intervienen en el proceso.

Éste es el caso de esta jornada que, en opinión del doctor Oscar Miró, médico de Urgencias del Hospital Clinic de Barcelona y coordinador del curso, “es un instrumento útil para confeccionar protocolos y guías de actuación comunes a todos los servicios de urgencias en el tratamiento de la violencia doméstica. Hasta hace poco, los médicos que trabajábamos en urgencias no éramos especialmente conscientes de la magnitud de esta problemática y, sobre todo, de que jugamos un importante papel dado que somos los primeros que recibimos a la persona que sufre maltrato”.

De hecho, una encuesta sobre el tipo de atención que se daba a las víctimas de malos tratos en los servicios de urgencias realizada por la Sociedad Catalana de Medicina de Urgencia (SCMU) y el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona (COMB) en 48 servicios de urgencias de hospitales públicos de la red sanitaria catalana en 2003, demostró algunas deficiencias esenciales:

- El nivel de conocimiento del protocolo de actuación por parte de los médicos es escaso, existe una mayor sensibilización por parte de personal de enfermería.

– Se considera, erróneamente, que “afecta sólo a las clases bajas”.

- Un 25 por ciento de los encuestados afirmó que la solución depende únicamente de la justicia y la policía.

- Menos del 50 por ciento de los médicos lo incluyeron en el diagnóstico diferencial de pacientes con lesiones físicas.

- Casi la mitad de los sanitarios consultados consideraba que la infradetección es culpa de la actitud de la víctima.

- La mayoría denunció la falta de espacios y de tiempo de atención como las principales carencias.

“Estamos ante una situación de infradetección, en donde los Servicios de Urgencias pueden tener un papel primordial, conjuntamente con la atención primaria, y en los que la falta de tiempo (situación de colapsos, etc) y de espacios para tener una entrevista con intimidad, especialmente en los casos en los que la mujer no manifiesta de entrada su problema, dificulta su detección”, afirma el doctor Santiago Tomás, Jefe de Servicio de Urgencias del Hospital Mutua de Terrassa. “De este modo- prosigue-, es necesario sensibilizar más al personal sanitario, estableciendo guías de actuación, asegurando su cumplimiento, desarrollar actividades formativas y establecer convenios de colaboración con el resto de entidades locales no sanitarias”.

Un problema de todos

Urgencias, atención primaria, servicios municipales y equipos especializados de atención a las víctimas están cada vez más implicados en la atención a las víctimas del maltrato y a sus familiares. De hecho, según los datos del Observatorio de la Violencia de Género del Ayuntamiento de Barcelona, de 1999 a 2003 se ha incrementado en un 50 por ciento el número de personas acogidas, tanto en situación normal como en situación de urgencia. Además, los servicios de atención primaria de los centros de salud de Barcelona atendieron el pasado año a más de 25.000 mujeres, un 30% más que en 2002.

En opinión de María Josep Feliu, magistrado del juzgado nº 28 de Barcelona, “la actuación del personal sanitario como primer interlocutor de la persona que sufre maltrato es muy beneficiosa. Aunque el facultativo nunca puede sustituir al denunciante, si puede aconsejarle correctamente y remitir un parte médico; por ello es necesario que conozca como se va a desarrollar el proceso posterior”.

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