La Estrategia de Crónicos pone su foco en la estratificación del riesgo de los pacientes, la telemedicina y la historia clínica unificada

Canal: Profesional

Hay un 5% de pacientes de alto riesgo que consumen cerca del 33% de los recursos del SNS. SEMI y semFYC consideran necesario implantar estrategias de continuidad asistencial tanto para el ingreso hospitalario preferente como para la continuidad tras el alta y adecuar los tratamientos.

La Estrategia de Crónicos pone su foco en la estratificación del riesgo de los pacientes, la telemedicina y la historia clínica unificada

En España aproximadamente 20 millones de personas sufren alguna enfermedad crónica, la mayoría mayores de 50 años. De hecho, la mitad de las muertes que se registran en nuestro país se debe a alguna de las cuatro patologías de tipo crónico más comunes: el cáncer, la EPOC, la cardiovascular y la diabetes mellitus (en la mayoría de las ocasiones el paciente sufre simultáneamente varias de ellas, lo que implica la necesidad de múltiples tratamientos y cuidados, controles frecuentes y un deterioro de la calidad de vida).

En este sentido, el Ministerio de Sanidad, Seguridad Social e Igualdad ha elaborado una Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud (SNS) en la que han colaborado la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), cuyas líneas básicas se presentan en el V Congreso Nacional de Atención Sanitaria al Paciente Crónico que se celebra los días 11, 12 y 13 de abril en Barcelona bajo el lema “De la enfermedad a la persona”.

Esta Estrategia tiene por objetivos principales “mejorar el diagnóstico, el tratamiento y los cuidados de las condiciones de salud crónicas, integrando la prevención en todos sus ámbitos y promoviendo la continuidad asistencial, dando respuesta tanto a las necesidades sanitarias como sociales de los pacientes”, según el Dr. Emilio Casariego, vicepresidente primero de la SEMI.

En esa línea, el Dr. Domingo Orozco, vicepresidente de la semFYC, señala que “esta estrategia supone un hito en la atención al crónico porque responde a una necesidad que existe, y no solamente en España: los sistemas de salud han estado más dirigidos hacia la enfermedad aguda y hoy en día predomina la persona con una condición crónica de salud, que tiene unos requerimientos de salud distintos de la primera. Por eso el sistema tiene que reenfocarse, y esta estrategia marca unas líneas imprescindibles para ello”.

El paciente con una enfermedad crónica debe tener una vida activa y ser capaz de manejar su propia patología, algo que no ocurre con los casos agudos. Según el Dr. Orozco, “el problema crónico necesita de la participación del paciente; este tiene que estar informado y motivado para hacer los cuidados que se le proponen, y tiene que ser autónomo”. De esta manera, señala el vicepresidente de la semFYC, se busca el modelo del “paciente experto” que conoce muy bien su enfermedad, es autónomo, capaz de manejar su patología en el día a día, acude al médico cuando es necesario, consume los recursos adecuados, y tiene buena adherencia al tratamiento, y por tanto menos complicaciones y vive más años”.

El Dr. Casariego resume en cuatro pilares los cambios que supone para los pacientes esta Estrategia: “la prevención, para lo que actúa sobre factores de riesgo como el tabaco, el alcohol y la dieta inadecuada; la promoción del paciente como centro del sistema, impulsando su autonomía y capacitación y la de sus familiares; la continuidad asistencial, favoreciendo la integración de la Atención Primaria (AP) y hospitalaria; y la innovación e investigación, especialmente en pacientes pluripatológicos, un área poco conocida”.

Cuatro líneas fundamentales de actuación

La Estrategia tiene dos objetivos concretos: la estratificación del riesgo y la comunicación. Según el Dr. Orozco, “la atención del crónico debe individualizarse en función del riesgo de cada paciente; para ello es preciso saber identificar a los que corren más riesgo y facilitar que los que menos tengan sean más autónomos. Hay un 5% de pacientes de alto riesgo y se asocian con un 33% del consumo de recursos. Hay que identificarlos para poner en marcha estrategias de continuidad asistencial como el ingreso hospitalario preferente y adecuar mejor los tratamientos preventivos promoviendo una actitud proactiva”. En cuanto a la comunicación, los internistas y los médicos de AP creen imprescindible mejorarla, tanto con el paciente, con el uso de las nuevas tecnologías, como entre los profesionales, con la historia clínica única.

Por ello, la Estrategia de Atención al Paciente Crónico que se presenta en este Congreso se desglosa en cuatro líneas generales:

1. Empezar a desarrollar actividades complementarias independientes del SNS y utilizar recursos de la comunidad para tener un paciente más informado. Un ejemplo son las asociaciones de vecinos o la farmacia comunitaria, que es un punto habitual sanitario que puede ser muy útil para mejorar la adherencia al tratamiento.

2. Impulsar cambios organizativos para buscar nuevas formas de organización; por ejemplo con consultas grupales, no solo individuales. Con ellas el paciente ve a otras personas con un problema similar al suyo y que han podido superar, como dejar de fumar, hacer una dieta o ponerse insulina. Según el Dr. Orozco, en este sentido es también fundamental el trabajo en equipo, “porque la persona con enfermedad crónica suele tener varias patologías asociadas y su atención necesita el concurso de varios especialistas y profesionales. En este sentido, en España estamos entre los mejores del mundo, porque tenemos una red de AP que pocos países tienen y una red de enfermería de AP excelente. Hay que cuidar eso, aprovechar lo bueno que tenemos y mejorar lo que nos falta: una mejor organización y definición de los roles profesionales”.

En ese sentido juega un papel fundamental la relación entre la atención hospitalaria y primaria. Esta estrategia aboga por crear vías preferenciales para que un paciente que ingresa con frecuencia en el hospital tenga una vía de acceso rápida desde AP y no tenga que esperar. También al revés; se establece que cuando a un paciente se le da el alta hospitalaria, los enfermeros gestores de casos faciliten su atención en el domicilio.

Igualmente, la Estrategia da mucha importancia a la implementación de la telemedicina, para comunicar al paciente con el profesional y a los médicos entre sí; y a la historia clínica, que en la mayor parte de las CC.AA. es electrónica, pero que según los expertos de la SEMI y la semFYC también tiene que ser unificada, para que todos los profesionales tengan acceso a ella y se eviten duplicidades de pruebas y de medicamentos.

3. Unificar la toma de decisiones en la práctica clínica y hacerla homogénea. En este caso, la historia clínica ayuda a establecer protocolos homogéneos de actuación.

4. Finalmente, la Estrategia actúa sobre los sistemas de información. Según el Dr. Orozco, “es necesario que el proceso asistencial sea evaluado con indicadores objetivos, para ver la situación de los pacientes crónicos en cuanto a control y puntos de mejora”. La investigación en cronicidad es un reto necesario en estos momentos para poder validar estas nuevas estrategias en nuestro sistema de salud. Las Instituciones que promueven la investigación en España deben tener en cuenta esta nueva realidad y prestar su apoyo para facilitar su desarrollo.

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