Identificar los factores de riesgo y los protectores es la clave para frenar la enfermedad de Alzheimer

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Expertos nacionales e internacionales se dan cita en el "V Simposio sobre avances en la enfermedad de Alzheimer" para profundizar sobre las causas y avances en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer.

Según el Dr. Pablo Martínez, Coordinador del Simposio y Director Científico de la Unidad de Investigación del Proyecto Alzheimer (UIPA) “el Simposio reúne a las máximas autoridades del país con investigadores, profesionales del ámbito sanitario, cuidadores y voluntariado en un marco resultante del esfuerzo de muchas aportaciones. Este esfuerzo, liderado por la Fundación Reina Sofía, ha concitado la colaboración de diversos Ministerios, instituciones del ámbito oficial y privado, empresas, organizaciones de diversa índole y de muchos ciudadanos anónimos”.

Para el abordaje de esta patología, es importante estudiar las posibilidades de disminuir su progresión desde fases iniciales, y retrasar la aparición e intensidad de los síntomas.

Para el Dr. Jesús Ávila, Coordinador del Simposio y Director del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CSIC-UAM), “las líneas de investigación se basan en prevenir la aparición de dos estructuras en el cerebro de los pacientes de Alzheimer: placas seniles y ovillos neurofibrilares, y en evitar la muerte neuronal que tiene lugar durante el proceso de la enfermedad”.

“Lo más importante es aclarar la causa de la enfermedad, la predisposición a padecerla y los más íntimos mecanismos que permiten su puesta en marcha”, explica el Dr. Martínez. Y es preciso “identificar factores de riesgo y protectores consistentes, de manera que se puedan combatir y estimular, respectivamente, a lo largo de la vida (posiblemente desde la infancia)”, añade el Dr. Martínez.

La importancia de la familia en el diagnóstico

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad crónica que se caracteriza por una progresiva pérdida de las funciones cerebrales que limita la actividad física y social. Una de las mayores dificultades en el abordaje de esta enfermedad es el diagnóstico precoz, ya que al inicio sus síntomas pasan desapercibidos o se confunden con las consecuencias lógicas de la vejez.

“Los avances diagnósticos vienen de diferentes disciplinas y se relacionan con la genética, la neuroimagen (estructural, funcional, de composición tisular, de identificación de proteínas anormales), marcadores biológicos en fluidos orgánicos (líquido cefalorraquídeo, sangre, etc.), que puestos en relación con una metodología clínica progresivamente más depurada y consistente, van a cambiar previsiblemente el panorama actual a medio plazo. Según van las cosas, es posible que en cinco a diez años tengamos herramientas diagnósticas exactas o estemos a punto de conseguirlas”, afirma el Dr. Martínez.

En este sentido, D. Emilio Marmaneu, Presidente de la Confederación Española de Familiares de Enfermos y otras demencias (CEAFA) comenta que “la familia debe ser el primer eslabón entre el paciente y el diagnóstico, la que ha de detectar los primeros síntomas de alarma y la que debe dar el “pistoletazo de salida” hacia la atención especializada -una vez pasado por atención primaria- para abordar la decisión final del diagnóstico”.

Nuevas perspectivas en el tratamiento de la enfermedad

No existe un tratamiento curativo, ya que se desconoce su causa, pero sí se dispone de tratamientos útiles y eficaces para el control de los síntomas. Con estos tratamientos se llega a mejorar la calidad de vida de los pacientes y, por tanto, también la de los cuidadores.

Según el Dr. Luis Agüera, de la Unidad de Investigación Proyecto Alzheimer Fundación Reina Sofía “actualmente, la administración del parche transdérmico de rivastigmina es el avance más reciente en la terapéutica farmacológica de la enfermedad de Alzheimer ya que mejora la tolerabilidad y la posibilidad de alcanzar dosis más eficaces en un periodo de tiempo más corto”.

“Además, el parche transdérmico ayuda tanto al paciente como al cuidador a mejorar el cumplimiento del tratamiento y asimismo solventa ciertos problemas de tolerabilidad gastrointestinal que padecen algunos pacientes al alcanzar dosis altas”, añade el Dr. Agüera.

Guía de Práctica Clínica sobre Alzheimer

Con motivo de la celebración del Día Mundial, D. Bernat Soria, Ministro de Sanidad y Consumo, ha anunciado la elaboración de una Guía de Práctica Cínica sobre esta dolencia, cuyo objetivo es refrendar su cercanía con los familiares y pacientes de esta enfermedad, con los que el Gobierno mantiene su compromiso en proyectos de investigación, ensayos clínicos para nuevos fármacos, medidas legislativas, como la Ley de Dependencia o apoyo institucional a la actividad de las asociaciones de afectados.

Este proyecto se llevará a cabo con las sociedades científicas, las asociaciones profesionales, los representantes de pacientes y familiares y las Comunidades Autónomas.

Problema socio-sanitario de primer orden

Paradójicamente, el mayor bienestar de quien sufre la enfermedad de Alzheimer puede lograrse en su entorno domiciliario, lo que supone un fuerte estrés para su cuidador familiar.

Según Emilio Marmaneu “el síndrome del cuidador quemado debe ser considerado como un efecto más del Alzheimer, que lo sufre quien asume el compromiso del cuidado del ser querido, y, como tal, debería ser considerado por todos cuantos, directa e indirectamente, están relacionados con la mejora de la calidad de vida de los pacientes y de la erradicación de la enfermedad”.

“Por otro lado, este síndrome es uno de los elementos que obligan a considerar la enfermedad de Alzheimer como un problema socio-sanitario de primer orden, lo que debe traducirse en la creación de sinergias entre las atenciones médico-sanitarias y las socio-asistenciales, promovidas, de manera conjunta, por las carteras administrativas de sanidad y bienestar social”, afirma Emilio Marmaneu.

Según Blanca Clavijo, Presidenta de la Asociación Nacional del Alzheimer, AFALcontigo “la principal medida tiene que ser pedir ayuda, los cuidadores nos creemos que podemos con todo y que nadie lo hace mejor que nosotros y eso es un grave error que se paga, luego pasa factura y empezamos con el síndrome del cuidador. Hay que planificar la situación, hacer un plan de cuidados específico, un plan económico, laboral en muchos casos y nunca tomar decisiones sin meditarlas”.

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