VIERNES, 31/10/2014

Profesional Síguenos en:

BUSCADOR

Cargando

MedicinaTV » Noticias » Expertos destacan las ventajas de la autotransfusión sanguínea para evitar posibles riesgos inmunológicos e infecciosos

Por enfermedad Por fecha

02/10/2000

Expertos destacan las ventajas de la autotransfusión sanguínea para evitar posibles riesgos inmunológicos e infecciosos

Menéame

SEVILLA, 2

La autotransfusión sanguínea (un paciente dona su sangre que luego le es reinfundida) se ha perfilado como una opción cada vez más utilizada en las intervenciones quirúrgicas gracias las ventajas que aporta frente a la transfusión homológa (sangre procedente de un donante), sobre todo a la hora de evitar posibles riesgos de transmisión de enfermedades infecciosas o problemas de tipo inmunológico.

Así lo pusieron de manifiesto los expertos que participaron en un seminario sobre ´Alternativas a la transfusión de sangre alogénica´ celebrado este sábado en Sevilla. Según explicó la doctora Matilde Castilforte, del servicio de Anestesiología de la Fundación Jiménez Díaz en Madrid, la transfusión de sangre homóloga es una terapia "esencial" en el tratamiento médico-quirúrgico diario "pero implica una serie de riesgos" para el receptor --problemas de incompatibilidad, reacciones inmunológicas o accidentes infecciosos por contaminación bacteriana o viral, entre otros--, lo que ha motivado que se hayan buscado alternativas a esta técnica.

Castilforte quiso dejar claro que los posibles riesgos asociados a la transfusión sanguínea son "muy pequeños". De hecho, aseguró que el riesgo de transmisión del virus de la hepatitis B en una transfusión sanguínea es de uno por cada 250.000 unidades de sangre, el de la hepatitis C de uno por cada 300.000 y el del VIH de uno por cada diez millones de unidades.

Asimismo, puso como ejemplo unos datos relativos al Reino Unido en los años 1997-1998, donde "en tres millones de unidades infundidas únicamente se contabilizaron 215 casos de accidente, la mitad de ellos de tipo inmunológico o por errores humanos". A la búsqueda de nuevas alternativas a la transfusión homóloga también ha contribuido la tradicional escasez del "oro rojo" en las reservas de los bancos de sangre --condicionado por el número de donaciones, que en España se sitúa en 36 por cada mil habitantes, y por el progresivo incremento de la demanda--, o la problemática suscitada en torno a los testigos de Jehová, cuyas creencias religiosas les impiden aceptar la donación de sangre.

En la actualidad existen variados métodos farmacológicos, quirúrgicos y anestésicos alternativos a la transfusión homóloga sanguínea. Entre los primeros se encuentra la prevención de las deficiencias de hierro y el uso de la eritropoyetina humana recombinante --una variante sintética de la hormona natural que estimula la producción de células rojas en la médula ósea--; mientras que en las técnicas quirúrgicas se aboga por la utilización de cirugía mínima invasiva.

Sin embargo es en el campo anestésico donde más técnicas de ahorro de sangre homóloga se han desarrollado, destacando la donación preoperatoria, la hemodilución normovolémica y la autotransfusión intra y post-operatoria. DONAR ANTES DE OPERAR

Con la predonación un paciente que está a la espera de ser operado de forma programada puede donar su propia sangre (entre una y cinco bolsas), que será conservada en el banco sanguíneo hasta que le sea reinfundida cuando la necesite. Este sistema es "seguro pero poco usado", admitió Castilforte, ya que "los profesionales sanitarios aún están poco sensibilizados, necesita varias idas y venidas del paciente para donar la sangre y requiere más recursos humanos".

Además, la sangre extraída no puede conservarse de forma indefinida, con lo que la fecha de la cirugía programada debe ser lo más estable posible para que las bolsas no caduquen; y el paciente debe cumplir con la normativa legal firmando un consentimiento informado y pasando una prueba serológica que compruebe que no es portador de virus como los de la hepatitis B y C o el VIH. Otra de las técnicas de autotransfusión es la hemodilución normovolémica, que consiste en la extracción de unidades de sangre inmediatamente antes de la cirugía reemplazándose el volumen extraído con fluidos cristaloides y coloides.

Una vez concluida la operación, se vuelve a infundir la sangre del paciente. Este práctica no es muy utilizada habitualmente, ya que aunque evita la pérdida de hematíes durante la cirugía y el paciente recibe su sangre con todos los factores de coagulación, alarga la anestesia y retrasa la intervención quirúrgica, además de estar contraindicada en hepatopatías, enfermedades vasculares y coronarias, según explicó el doctor Antonio Piñero, jefe del servicio de Traumatología del Hospital Virgen del Rocío de la capital hispalense. EN EL PROPIO QUIROFANO

Por último está la recuperación de la sangre del paciente en el propio quirófano o en el postoperatorio. En el primero de los casos la sangre es aspirada, procesada y vuelta a reinfundir, un sistema recomendado en las operaciones en las que se prevé un sangrado importante, como es el caso de las operaciones de columna vertebral o de cadera.

En cambio, en la recuperación post-operatoria la sangre se recupera a través de los drenajes y es reinfundida en las primeras horas después de la intervención. Su indicación más clara es la cirugía ortopédica, sobre todo en operaciones de rodilla. El seminario sobre ´Alternativas a la transfusión de sangre alogénica´ ha estado dirigido a periodistas especializados en temas sanitarios y ha contado con el patrocinio de Laboratorios Janseen-Cilag

MedicinaTV.com no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios de esta web en sus comentarios, se reserva el derecho a publicar o eliminar los comentarios que considere oportunos.

Síguenos en: 

©2014 MedicinaTV.com. Todos los derechos reservados.

Se prohibe la reproducción parcial o completa, ya sea en medios escritos, electrónicos o de cualquier tipo, del material publicado en estas páginas web. Para solicitar permiso de reproducción dirigirse a MedicinaTV.com